<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098</id><updated>2012-01-08T23:42:48.216-03:00</updated><title type='text'>Análisis Político</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>346</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8127380781087385171</id><published>2012-01-08T23:40:00.001-03:00</published><updated>2012-01-08T23:42:48.226-03:00</updated><title type='text'>Derrota estratégica, esperanza electoral</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span  &gt;&lt;b&gt;Derrota estratégica, esperanza electoral&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span &gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Las encuestas de final de año dan un cuadro revelador de lo que puede ser el inicio del período electoral en la administración Piñera. Lo que pretendió ser un gobierno fundacional termina siendo un gobierno que lucha por tener opciones electorales en los comicios electorales que se inician el 2012 y terminan en las parlamentarias y en las presidenciales.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En otras palabras, la conducción de Piñera ha sido un fracaso político, un fiasco como administración y un retroceso respecto al fortalecimiento y prestigio de nuestras instituciones democráticas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las buenas noticias respecto a una ampliación de libertad, equidad, respeto del pluralismo y regeneración de liderazgos han venido de los movimientos sociales. Hay también en ciernes una reacción política de adaptación a los mayores cambios sociales acumulados en muchos años; pero estos solo serán visibles luego que se realicen las elecciones primarias y luego municipales.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay una demanda social por renovación política y un firme convencimiento mayoritario de que la derecha resultó ser una vía errada para conseguirlo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es un poco cansador constatar que, cada vez que las encuestas muestran un deterioro en el famélico prestigio presidencial y una evaluación ampliamente negativa de la actuación del ejecutivo, siempre se recurre al mito de la próxima recuperación. “Ahora sí la ciudadanía tendrá que entender que estamos gobernando bien”, parecieran decir ministros y dirigentes de derecha.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el colmo de la desubicación, el diputado gremialista Iván Moreira las ha emprendido contra todo el país denunciando "la evaluación más injusta de una sociedad que evalúa con parámetros mezquinos y cortoplacistas". En otras palabras, no es que el gobierno cometa errores: es que el país tiene un juicio erróneo e injusto. Somos unos desagradecidos que no alcanzan a comprender el bien que le hacen sus benefactores.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nada nuevo bajo el sol, ya escuchamos eso luego de la derrota de Pinochet. Es el lenguaje del autoritario vencido en democracia. La derecha no aprende: se ofusca. No esperaba críticas, quería cosechar aplausos. Partió con un presidente que, a país que iba le endilgaba las recetas que debían seguir para ser exitoso como él lo sería; ahora está al fondo de la tabla de posiciones presidenciales y se protege en el prestigio de Chile en vez de acrecentarlo con sus méritos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En un panorama tan frustrante, no todo es malo para el oficialismo. La derecha ha tenido una derrota estratégica, pero quiere resarcirse con una victoria electoral. Ha fracasado en ser un aporte novedoso, original y reconocido en lo que se relaciona con el desarrollo del país. Pero eso no significa que no pueda ocupar las herramientas y recursos que tiene en su haber para intentar quedarse en el poder.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para lograrlo necesita concentrarse en su electorado, hacer girar la gestión de su gobierno en la entrega de beneficios palpables por la mayoría, y, promover que sus adversarios cometan errores no forzados o, finalmente, no logren unirse en su contra.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay muchas formas de leer las encuestas. Una obvia es detener la mirada en lo que le importa a la mayoría. En este caso, está claro que hay problemas de primera prioridad para el ciudadano común: delincuencia, educación y salud. Sin logros en estos aspectos, la derecha no tiene posibilidad de continuidad en el poder.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y lo cierto es que estas son áreas de desempeño mediocre. En seguridad los resultados son tan malos, que el objetivo diario del ministerio del Interior parece ser el buscar trasferir la responsabilidad hacia otros actores; Educación ha tenido tres ministros en un año y no pudo con el movimiento estudiantil; Salud se encuentra entre los peor evaluados siempre.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por cierto hay un camino que la derecha puede seguir: en Interior, cambiar un escudero que atrae los ataques y que busca generar conflictos para mantenerse en su puesto, por un auténtico jefe de gabinete. En Educación, se avanzaría bastante con un Presidente que avale a su ministro en vez de quitarle en piso en el momento menos indicado. En Salud ya es hora de que los compromisos se cumplan en vez de que se adeuden; hay que centrarse en las atenciones antes que en las explicaciones.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Suponiendo que todo ello se consiguiera, el gobierno de Piñera tendrá que comprender que este no es un país que pueda administrar en base a la entrega de canastas. Ocurre que se despertó el deseo de participar. Que mucha gente se moviliza por el respeto de su dignidad y de un país más justo. Es un país que respalda las demandas de los estudiantes aunque no siempre sus métodos de movilización. Resulta que el binominal y su cambio sí importa.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es decir que la derecha no puede ganar si insiste en tratar a los chilenos y chilenas como menores de edad y no como adultos responsables. Es más, tal vez el dato más interesante de la encuesta CEP es el develar que este es un país en que los ciudadanos tienen tres actitudes predominantes: preocupación, enojo e indignación. Lo que prima no es el miedo, el temor o el susto por lo que viene. Los ciudadanos no sienten que el futuro les traiga desafíos que no puedan superar. No creen que hoy la mayoría mande, pero saben que sin ellos no se puede gobernar de verdad. Sinceramente, no creo que la derecha llegue a comprender a cabalidad el profundo significado de tamaño cambio ciudadano.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En fin, tal vez si la esperanza mayor de la derecha sea la aparente debilidad de la oposición. Para ser sinceros, la duda sobre la capacidad de la oposición de hacerse cargo de los cambios sociales producidos es compartido por una mayoría.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero yo no entraría tan rápido en la desesperanza generalizada. Tal vez esa capacidad de reacción, tan esperada, se esté gestando ahora mismo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estimo que la mayor crítica que el ciudadano hace a la centroizquierda no es algo que hizo en sus gobiernos, sino la exasperación que produce en que parezca que no puede derrotar a la derecha. Está en contra de quienes parecen no poder ganar, logrando ser un contrapeso efectivo a la arrogancia hecho forma de gobernar. Lo que se critico no es lo que los de la Concertación tienen de políticos sino lo que tienen de débiles.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero esto tiene una solución obvia. Estamos a punto de un proceso inédito de generación de liderazgos legitimados en elecciones sucesivas: primarias partidarias, primarias de Concertación, elección municipal propiamente tal. Va a haber participación y triunfos. Va a mostrarse la capacidad de unirse para ganar. Se premiará el logro de alcanzar una oposición unida, se castigará la dispersión por inconducente.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Demasiado optimismo? Tal vez, pero antes de descartar la posibilidad sería recomendable esperar a ver lo que suceda en pocas semanas con el proceso de elecciones primarias. Obsérvelo. Quizá cambie de opinión.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8127380781087385171?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8127380781087385171/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8127380781087385171' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8127380781087385171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8127380781087385171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2012/01/derrota-estrategica-esperanza-electoral.html' title='Derrota estratégica, esperanza electoral'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-6107017352990897463</id><published>2011-12-11T19:01:00.005-03:00</published><updated>2011-12-11T19:10:53.995-03:00</updated><title type='text'>Del malestar ciudadano a la decisión ciudadana</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;b&gt;Del malestar ciudadano a la decisión ciudadana&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span &gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;En el Gobierno están contentos. Estiman que les ha ido bien en las encuestas y, sobre todo, que la tendencia es al alza; de este modo, ellos tienen casi la certeza, que entrarán a un año electoral en mejores condiciones que las actuales para competir. En pocas palabras, están convencidos que han pasado los tiempos de las vacas flacas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Tal vez la derecha exagera un poco al recuperar su conocida actitud arrogante ante cambios mínimos en los sondeos de opinión, pero en lo que no andan descaminados los líderes oficialistas es en percibir que el cuadro político está cambiando; sí están equivocados en pensar que los cambios sólo se relacionan con lo que a ellos los afecta. Lo que estamos experimentando son cambios muy generales, valdría la pena que dedicáramos unos minutos a reflexionar sobre ello.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Lo primero que podemos constatar es el agotamiento del envión inicial de manifestaciones y protestas. El 2011 fue un año de amplia movilización ciudadana contra los detentores del poder, del tipo que sea, en los distintos ámbitos. La nota común ha sido la desconfianza en los poderosos y el reconocimiento del ciudadano común como un actor presente, opinante e influyente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Algunos se apresuraron en anunciar con trompetas la llegada de nuevos tiempos y el fin del modelo vigente por la crisis de representatividad que se evidenciaba, y, en realidad pudo ser. No dispongo de más pruebas que mi convicción, pero tengo el convencimiento que, bien conducidos y con un programa claro de acciones, existió un período corto en el que se pudo cambiar las reglas del juego político. La convocatoria a un plebiscito ciudadano sí era posible, no habría sido vinculante pero hubiera sido contundente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Pero lo que se necesitaba para que este algo tan sin precedentes se concretara era la presencia de un liderazgo extraordinario y ese, sin duda, estuvo ausente. Esta ha sido la otra cara de la medalla. Este fue un movimiento encabezado por voceros no por conductores, dotados de demandas, no de programas, capaz de manifestaciones más que de concreciones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Casi no era posible que fuera de otro modo, casi. Los que desconfían de quienes han acumulado poder en el pasado, también desconfían de los que pueden acumular en el presente. Por eso las posibilidades de un cambio político perdurable se ahogan en las turbulentas olas de las asambleas sin fin.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Lo segundo, y esto es igualmente importante, se ha agotado la manifestación de una demanda, no la demanda misma. Hasta la demanda por algo nuevo puede hacerse vieja, hasta las demostraciones espontáneas de creatividad pueden hacerse rutinarias, y eso es lo que ocurrió.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;De modo que a la bipolar derecha hay que decirle lo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span&gt;Es cierto que ha pasado el peor momento, pero sólo porque el peor momento ha sido extraordinariamente bajo. Pasar de ser el presidente peor evaluado de América Latina al penúltimo lugar no es motivo de satisfacción profunda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span&gt;El Gobierno se puede recuperar, sin embargo, lo más probable es que llegue a una medianía sin gusto a nada. Al Gobierno no le ha ido mal producto de un contexto adverso, sino de una administración inepta, es decir que la fuente de sus males tiende a reproducir las dificultades una y otra vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span&gt;El objetivo real es prepararse para un buen desembarco de La Moneda como el escenario más realista. Este ha sido un intento fallido de entregar un buen gobierno al país, y los errores se pagan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span&gt;Por eso, se puede reconocer que el comportamiento real de la Alianza en el poder (desde el discurso duro hasta el despido de funcionarios identificados con la oposición) es la reconquista del voto duro de la derecha, que en Chile no es poco. Es lo que permite mantener la presencia parlamentaria que sigue siendo “la especialidad de la casa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El cambio de comportamiento colectivo ya se ha verificado en Chile. Sus manifestaciones pueden cambiar, pero no hay vuelta atrás. Lo que parece permear la conciencia de muchos es que las manifestaciones, las protestas y las marchas no bastan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Simplemente la política no se puede soslayar. Las prioridades y demandas ciudadanas han de expresarse en los programas políticos, en las leyes, en las políticas públicas, en los medios de comunicación, etc.; y por cierto, debe manifestarse en el voto ciudadano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Por eso, lo que está pasando es que está disminuyendo el número de indecisos y de espectadores. Lo que está aumentando es el número de quienes toman opción, se definen ante las alternativas existentes y están dispuestos a conseguir cambios perceptibles en la situación actual.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Todo esto no son buenas noticias para la derecha. Lo que se viene en un primer momento es una concurrencia mayor a las urnas de lo que estamos acostumbrados. La aprobación de la inscripción automática tendrá un impacto rotundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Los parlamentarios falangistas, que han mostrado su preocupación por el efecto que tendrá en definitiva el voto voluntario, tienen toda la razón. Pero no la tendrán en un primer momento. Todavía la inercia es muy importante y, sobre todo, está claro que una mayoría quiere manifestar su opinión activamente. Por eso van a concurrir a las urnas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;La participación ciudadana ratificará que la derecha es una minoría. Una minoría importante pero no otra cosa. Eso hará que se enfrente la elección presidencial y parlamentaria con nuevos ojos. Por eso, bien podemos estar pasando del malestar ciudadano a la decisión ciudadana, amplia y mayoritaria, expresada en las urnas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-6107017352990897463?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/6107017352990897463/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=6107017352990897463' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6107017352990897463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6107017352990897463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/12/del-malestar-ciudadano-la-decision.html' title='Del malestar ciudadano a la decisión ciudadana'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4253616735016168335</id><published>2011-11-30T17:25:00.000-03:00</published><updated>2011-11-30T17:26:59.240-03:00</updated><title type='text'>¡Cuidado que se escapa!</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;¡Cuidado que se escapa!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando un gobierno quiere cambiar el país tiene estrategia, cuando quiere sobrevivir únicamente tiene tácticas. Y la principal táctica de un gobierno débil consiste en lograr que el centro de atención deje de ser su falta de fuerza y energía, dirigiéndose hacia cualquier otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que está aconteciendo en estos mismos instantes. El problema real del país es que el gobierno no ofrece seguridad ni garantiza el orden público. A cambio de tener que enfrentar este espinoso asunto, lo que tenemos es un debate artificial, promovido activamente desde el ministerio del Interior, con la fiscalización nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre hay que recordar que la atención ciudadana no es infinita. Puede concentrarse en pocos temas. Cuando la agenda se llena de una polémica falsa, artificial o secundaria, lo que llena el campo de visión de la ciudadanía es un distractor que no deja ver lo fundamental debido a la cortina de humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que un gobierno es tan mediocre como necesidad tenga de implementar este tipo de recursos, que son los propios del desesperado que se enfrenta a una situación que lo supera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la mejor administración puede pasar por un mal momento, y bien puede que sea fácil mencionar siempre el caso del uso poco elegante de una maniobra distractora como las mencionadas en cualquiera de los gobiernos pasados. Pero, hasta ahora, lo que habíamos presenciado eran situaciones excepcionales, no algo que tuviera las características de un hábito adquirido. Esta es la demostración más palpable del ostensible deterioro político de la administración Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que evidencia lo distorsionado de la coyuntura política actual es que nos encontramos con un Presidente de la República protegiendo a un ministro, cuando lo usual que suceda es justamente al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si un mandatario se ve en la obligación de mantener a una persona de su confianza porque carece de otras de igual condición, entonces algo muy fundamental está fallando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ayudantes que tienden a hundir al presunto ayudado nos dicen mucho de este último. Son pocos los que se dejan arrastrar a una situación tan descabellada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llenar el tiempo con discusiones inconducentes es una manera de confesar que no se va para ningún lado. En el caso que comentamos, el largo cultivo de una polémica innecesaria significa que el gobierno ya terminó (en lo fundamental) y que, lo que ahora sigue es una larga espera hasta su reemplazo. Lo que se intenta es que los problemas que se han vuelto sin solución no lleguen a ser tan evidentes que dejen al oficialismo en una incómoda evidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, el problema es que al Ejecutivo no tiene una orientación central y eso termina por desconcertar a la oposición, pero también desorienta al propio oficialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como faltan propósitos que unifiquen la acción de todos, en cierto modo hay permiso para que cada cual se dedique a sus intereses político partidarios. De este modo hemos llegado a la insólita figura de un subsecretario (del Interior para variar) involucrado en reuniones para oponerse al presidente de su partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto es tan cierto que ninguna persona pierde sus preferencias partidarias por estar en La Moneda, como lo es que no puede involucrar su investidura con los conflictos internos de su tienda política. Es un asunto de mínima sensatez y casi de condición de entrada para ejercer un cargo de primera línea política en el Ejecutivo y de permanecer en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor es que Carlos Larraín, el presidente de RN, tiene toda la razón al decir que no hubiera pasado lo mismo con el presidente de la UDI, el poco rato estaríamos hablando de un ex subsecretario. Con semejante desorden, desigualdad de trato y licencias para establecer agendas personales es muy difícil que el gobierno concite respeto entre sus adherentes, promueva la lealtad con el Presidente y amplíe la confianza en un liderazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La falta de unidad de mando en el Ejecutivo es una mala noticia para todos. Si nadie tiene el timón del barco, menos va a preocuparse de lo que hace la tripulación. Al entrar en un período electoral esta situación resulta explosiva y peligrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se toque el clarín con la llamada partidaria, habrá muchos en el gobierno que reconozcan filas, pero no se sabe muy bien quién va a poner los límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El predominio de los intereses inmediatos se ha hecho evidente en la Alianza pero, más que actuar en forma mezquina, lo que denota es que se está actuando en defensa propia. Apegándose estrictamente a la verdad, hay que decir que, tanto RN como la UDI, le han dado oportunidades de sobre a Piñera para que ordene su propia casa. No lo hizo. Ya nadie cree que pueda hacer. Lo que más puede lograr es salir “del fondo de la tabla de posiciones” para terminar en una deslucida medianía, sin mucho gusto a nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del fracaso de Piñera como conductor de su coalición, persistir en pedirle peras al olmo sería una actitud suicida. Mucho más confían los líderes de los partidos de derecha en su propio juicio, que en el de su presunto conductor. Saben que han fracasado en el gobierno, pero que ello no es, necesariamente un fracaso en las urnas. O, más bien, en los resultados parlamentarios que se consiguen en un sistema binominal que les ha sido siempre tan generoso en los malos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso creo que en el futuro nos encontraremos con tres conductas de la derecha política: van a privilegiar las acciones con efecto electoral; van a competir sin miramiento entre ellos, pero con orden; y no van a alterar las reglas del juego que los favorecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, el ministro del Interior seguirá envistiendo molinos de viento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4253616735016168335?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4253616735016168335/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4253616735016168335' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4253616735016168335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4253616735016168335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/11/cuidado-que-se-escapa.html' title='¡Cuidado que se escapa!'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4338973221531050425</id><published>2011-11-23T17:33:00.000-03:00</published><updated>2011-11-30T17:34:42.255-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Acuerdos con un gobierno débil&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sin duda estamos ante un gobierno débil, con una también débil voluntad de llegar a acuerdos. Pero no podemos dejar de intentar alcanzar consensos posibles por razones que trascienden el juego de intereses inmediatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las razones más importantes para seguir buscando entendimientos factibles es no poner nuestras instituciones democráticas en peligro. No más de lo que ya se encuentran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No será gratuito para el país que este gobierno estuviera llamado a dar respuesta a la realización de importantes reformas, y que haya fracasado en toda la línea. Lo que no se resuelva ahora pasará –con demora y agravamiento- a la administración siguiente, la que tendrá que vérselas con una pesada sobrecarga de demandas mal contenidas y peor procesadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera va a dejar como herencia un vacío de conducción política y una cuenta impaga de demandas sociales no atendidas. El saldo neto le habrá hecho un daño importante a la democracia chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que hacer todo lo posible para que los principales temas en debate empiecen a ser tratados desde ya, porque los gobiernos son cortos y hay que partir bien para tener posibilidades de terminar bien. Al menos no hay mentirle a los demás y a uno mismo, convenciéndose –sin razón- de que se tienen todas las respuestas desde el inicio, cuando lo que se tiene es un pendrive vacio de ideas y de contenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal vez la razón más importante para seguir intentando el camino de los acuerdos es que hay que saber enfrentar la tentación del maximalismo, hoy tan en boga. No se supera la ineptitud de un gobierno de derecha con propuestas del tipo “o todo o nada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia no es maximalista, porque el predominio total de unos ante otros, solo se consigue por la imposición y el sometimiento. Sobre esa base es imposible la convivencia pacífica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En democracia la mayoría tiene el derecho y la posibilidad de fijar el rumbo que el país adopte, pero respetando los derechos de los demás. Conseguirlo requiere del mayor temple y de una visión política amplia por parte de los principales líderes. Un demócrata tendrá siempre en cuenta el efecto de sus actos, y por eso se concentra en lograr lo prioritario, pudiendo ceder en lo que es secundario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dijimos, el juego del maximalista es el de todo o nada. En Chile sabemos por experiencia que los más radicales suelen trabajar finalmente para sus opuestos. En esto no hay misterios. Los intransigentes consiguen, en conjunto, en tres años de polarización que se pase a dieciséis años de dictadura. Los que piensan en ir rápido deciden sobre la velocidad con que se llega, pero no la estación de destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chile ha logrado mucho mediante avances graduales, pero persistentes y en una dirección sostenida. El efecto acumulado ha transformado profundamente al país. El hecho de que no nos demos por satisfechos con los logros alcanzados y que aspiremos a mayores grados de equidad y de participación, no es una señal de fracaso. Al revés. Debiera movilizarnos a persistir en el uso de los procedimientos propios de una democracia con probada capacidad de reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no se consiga como acuerdo, permanecerá como proyecto. Por eso, nadie pierde el tiempo organizando la demanda social y traduciéndola en proyectos nacionales alcanzables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las demandas estudiantiles no son utópicas: son de gran envergadura, lo que no es lo mismo. Nada que sobrepase a la nación, pero que le demandará una gran cantidad de tiempo y una dedicación colectiva extraordinaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto, una nota de realismo es necesaria. El gobierno es un mal socio para los acuerdos por tres motivos: porque está famélico de apoyo popular, por lo que cualquier alza minúscula en las encuestas la celebra como maná caído del cielo; porque tiene como meta volver a conectar con su votante duro, y a este último le puede gustar más las demostraciones de fuerza que dialogar; y, porque no sabe lo que quiere, está siempre abierto a todo. Debido a esto último concreta poco o nada por la multiplicidad de interlocutores que ofrece, cada uno con sus propias iniciativas y poco respaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí es donde el oficialismo sufre de una distorsión que tiene muchas consecuencias: le atribuye una mala fe congénita a los opositores. Los parlamentarios oficialistas suelen decir que la oposición no llegará a un acuerdo “grande” porque lo que le interesa es dejar sus principales reivindicaciones como banderas de lucha futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad bien puede que ocurra al revés. A la oposición le interesa llegar al máximo de acuerdos desde ya, puesto que el inicio de la implementación de soluciones es siempre lento, y en todo lo demás no le queda más alternativa que dejarlo para después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es el gobierno el que decide cuánto acepta y cuánto cede. El hecho que se aproxime la negociación tan a la defensiva muestra mucho acerca de su debilidad. Con todo, los errores de los contrincantes no se convierten automáticamente en aciertos propios. Jugarse por conseguir acuerdos posibles requiere de cierto coraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intransigencia es de fácil defensa en asambleas, pero es estéril en frutos. Un actor social puede mantenerse en la defensa acérrima de sus demandas. La dirigencia política no puede hacer lo mismo. Tiene que hacerse cargo de las consecuencias de no conseguir nada por quererlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los parlamentarios de la oposición tienen que justificar ahora el por qué son autoridades políticas representativas. Si no se consiguen mejoras, aunque sean parciales, a las mayores movilizaciones de nuestra historia a favor de la educación pública, le seguirá el 2012 el año de la mayor crisis del sistema de educación pública y de un fortalecimiento de la educación privada y pagada. Hay que evitarlo. Sería un contrasentido demasiado grande. Las demandas importan y mucho, pero los resultados también.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4338973221531050425?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4338973221531050425/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4338973221531050425' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4338973221531050425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4338973221531050425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/11/acuerdos-con-un-gobierno-debil-victor.html' title=''/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-6052271569028561317</id><published>2011-11-02T07:59:00.000-03:00</published><updated>2011-11-02T08:01:23.684-03:00</updated><title type='text'>La estrategia de un gobierno que fracasa</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;b&gt;La estrategia de un gobierno que fracasa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué le queda por hacer a un gobierno que ya no pudo cumplir con los objetivos que se propuso? La respuesta es muy sencilla y tiene muchos efectos prácticos: lo que hará es cambiar de objetivos. Reorientar el rumbo hacia metas alcanzables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ha perdido la derecha en el año y medio que lleva en el poder es mucho: se presentó como la solución a todos los problemas que la Concertación tenía pendientes, y ya sabe que ha creado más problemas que los que ha podido solucionar. Perdió su aspiración a darle un carácter refundacional a su primera  (y tal vez única) administración, patentando la capacidad de innovar como su sello distintivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el contrario, lo mejor que está dejando la Alianza tiene que ver con la continuidad de lo que había y poco más. Perdió, también, la autoimagen como sector que sabría interpretar mejor al Chile actual, con sus transformaciones.&lt;br /&gt;Los dirigentes oficialistas tienen plena conciencia de estar enfrentando a una mayoría ciudadana que la repudia en sus proyectos más propios y representativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que nada la derecha ha perdido sus ilusiones. No es mejor, no es más moderna, gobierna con ineptitud y rompe record de desafecto ciudadano y desconfianza pública. Fue mejor oposición de lo que han sido como gobierno y todo indica que volverá a su lugar de origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a todo ello, puede pensarse que la Alianza ha perdido el rumbo y que no sabe hacia dónde dirigirse, en medio de un escenario político que le es completamente adverso. Eso sería un error, porque las dudas han quedado despejadas y la derecha sabe muy bien lo que quiere y lo que debe hacer para lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto de país de la derecha ha fracasado: ahí están para demostrarlo las mayores y más sostenidas movilizaciones ciudadanas de nuestra historia. Su gobierno es desabrido en lo más y una decepción en las apuestas estratégicas. El presidente es el primero en la lista de los mandatarios de América, solo que mirado de atrás para delante. Ya no hay nada que hacer para enmendar eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, precisamente, cuando mueren las ilusiones, el realismo político vuelve por sus fueros. Las quimeras desaparecieron. Estamos en un régimen presidencial en que ha fallado el presidente y la derecha lo sabe, lo ha asimilado y está actuando en consecuencia. Por eso mismo ya sabe qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sea raro de decir, lo que desea la derecha es salir de La Moneda “con lo puesto”, sin haber ganado nada, pero también sin haber perdido nada importante. Con esto quiero decir que el objetivo real del oficialismo es la recuperación del adherente de derecha, es decir, de su voto duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha política (y Piñera en particular) tienen descontentos a propios y ajenos, cercanos y lejanos, votantes frecuentes y detractores. Pero volver a reconciliarse con los más cercanos no parece una meta inalcanzable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo contrario. La cifra que más se repite, y que parece aunar voluntades en el oficialismo, es recuperar el 35% de la opinión pública. Tradicionalmente la derecha no es menos que ese porcentaje en ningún momento, salvo en el que nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero girar hacia la recuperación del voto propio, pero resentido por tanta muestra de ineptitud gubernamental, tiene muchas implicancias, y la más significativa es el endurecimiento de posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El razonamiento autocrítico en la Alianza es fácilmente entendible: si no nos apoyan en nuestro propio sector es porque no nos reconocen en las políticas que implementamos. Hay que asegurar el orden, la disciplina, demostrar autoridad. Al mismo tiempo que se entregan más beneficios sociales. Es simple, es básico, es comprensible y no requiere imaginación. Los saca del marasmo en el que han estado. Por eso creo que seguirán este camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso estimo también que las principales reformas que el país necesita no serán aprobadas. No hay voluntad, no hay suficiente fuerza política para llegar a un acuerdo. Este no es un juicio sobre la sinceridad de quienes en el gobierno están interesados en un diálogo que saben necesario para el país; es un juicio sobre el espacio político disponible para los acuerdos, que es cada vez menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de mínima objetividad pensar que cuando en la derecha sus partidos están luchando por mantener sus posiciones básicas de poder (ante la esperable pérdida del gobierno), es una ilusión pensar que van a aceptar cambiar las reglas del juego que les asegura la mitad del parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esto es mucho lo que Chile pierde. Los grandes temas no se enfrentan sino que se postergarán. Los conflictos se agudizan, la legitimidad del sistema se debilita. Una solución de fondo en educación seguirá a la espera, lo mismo que las reformas políticas, la reforma tributaria, la descentralización, una puesta al día de la protección medioambiental, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hay alternativa. La derecha no puede dar lo que no tiene. Un gobierno representativo, con proyectos sólidos y decantados, que busque encauzar las demandas mayoritarias, podría avanzar en las respuestas que Chile necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Alianza no es eso. Lo que tenemos es un gobierno minoritario, con rechazo ciudadano consolidado, sin proyectos que ofrecer ni tiempo para ejecutarlos, dedicado a salvar los enceres de los partidos que le dan sustento. Lo que observamos es la estrategia de un gobierno que fracasa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-6052271569028561317?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/6052271569028561317/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=6052271569028561317' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6052271569028561317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6052271569028561317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/11/la-estrategia-de-un-gobierno-que.html' title='La estrategia de un gobierno que fracasa'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-6529529646166249968</id><published>2011-08-02T18:56:00.000-04:00</published><updated>2011-08-02T18:57:52.117-04:00</updated><title type='text'>Deterioro de gobierno, desgaste de la derecha</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Deterioro de gobierno, desgaste de la derecha&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado R&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hasta este momento parecía que era posible separar los destinos del gobierno de Piñera de aquel que tuvieran los partidos de derecha. En el oficialismo se tenía la convicción que un mal desempeño de la actual administración en el poder no tenía por qué afectar la representación partidaria en los municipios y en el parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun suponiendo que al gobierno le fuera mal (que es lo que a todas luces está pasando), la fuente de poder de la derecha (un sólido cuarenta por ciento de los votos) estaba intacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que no estaba considerado en los análisis, era que los partidos fueran afectados por la experiencia de administrar el poder. De hecho es posible que los partidos de derecha estén experimentado un deterioro creciente que no estaba en los libros de nadie y que puede tener todo tipo de efectos. En la Alianza se está recurriendo con demasiada frecuencia a la reserva de confianza mutua y a la disciplina interna acumulada en mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A parte de los conflictos que están desgastando a los partidos interiormente, es bien posible que el punto de fricción más importante –en la relación con el gobierno- esté pasando de la UDI a RN. Esto porque la situación ha quedado bastante desbalanceada entre estas colectividades a raíz del cambio de gabinete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Renovación Nacional no puede dejar de observar que el más probable candidato presidencial de la UDI (Golborne) ha quedado en el gabinete, que su jefe de campaña es su colega (Longueira) y que el vocero político de la UDI es vocero de gobierno a secas (Chadwick). Es decir, que lo que ha entrado al gabinete es la plana mayor de una campaña. En ellos predominará el rol político y la agenda sectorial que tenga directa vinculación con este rol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frente (o más bien al lado) no hay nada parecido. El ministro del interior, el mejor posicionado de RN, no es un hombre de mentalidad partidaria, sino un fiel seguidor del presidente y el mismo presidente no ha ganado nunca un premio al mejor compañero. Más lejos está Allamand pero pronto se descubrirá que, desde Defensa, es poco lo que puede hacer para aportar a un trabajo de equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se ve, no hay equilibrio. Esta desazón en RN está produciendo todo tipo de efectos desordenados. Sentir un vacío de poder o de representación no es buen consejero. Por eso hemos visto a la senadora Lily Pérez dando a conocer que no tendría problemas en aceptar una candidatura presidencial que no se le ha ofrecido, y a Manuel José Ossandón poniendo tales condiciones para asumir la intendencia de la Región Metropolitana que logró abortar una buena posibilidad de serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación que da Renovación Nacional es la de un partido en el gobierno que no gobierna. Al menos, que no se hace sentir el peso de ser una colectividad, con comportamiento de tal e intereses reconocibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, en RN están teniendo reacciones individuales, mientras que su socio gremialista (con muchos problemas y sin ser la sombra de lo que fue) sigue todavía trabajando como equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie lo está haciendo demasiado bien en la derecha. Hay una falta de sentido republicano y de modales cívicos que abruma. La visita de Dittborn a La Moneda es muy ejemplarizadora. En ese momento el ex diputado estaba siendo sondeado en reserva como subsecretario de Hacienda. A la salida de la reunión no tuvo problemas en comentar que estaba “punteando” en la lista de aspirantes. Una falta de decoro pocas veces vista. En la derecha cada cual es vocero de sí mismo, y la idea de esperar a que la autoridad de gobierno decida, no termina de entrarles en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, Dittborn es subsecretario de Hacienda. En otros tiempos, comentarios tan deportivos lo hubieran descartado como reemplazo de una posición de primera línea en el Ejecutivo, ahora el desatino no tiene costo y el nivel de tolerancia a los errores es de lo más amplio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es posible que la UDI haya abierto una caja de Pandora en su propia casa con el tema del reemplazo de los senadores. Ahora se ha visto al gremialismo dar espectáculo. La idea de guardar la compostura no ha encontrado muchos cultores en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal parece que nadie en la derecha está considerando el efecto acumulado de las decisiones que llevan al salvataje del gobierno desde el parlamento y desde los partidos. Es como si la cuenta nunca fuera a ser cobrada. Se actúa sobre la base de una impunidad ficticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último pudiera considerarse que todo el costo a pagar está bien gastado puesto que está significando un claro repunte del oficialismo. Pero hasta ahora nada de eso se ha podido constatar. Y aun cuando es casi imposible seguir bajando en las encuestas, lo cierto es que el gobierno está movilizándose más en dirección a detener la baja que ha terminar con una buena evaluación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posibilidad de terminar bien este gobierno se ha ido alejando del discurso público incluso de sus adherentes más reconocidos. El desaliento de sus partidarios es la constatación más evidente que se puede hacer por parte de cualquier observador. De allí que la formula parezca ser el concentrarse en el control de daños de lo que hay, y en preparar su reemplazo a partir de figuras que no tengan las notables deficiencias y carencias mostradas por Piñera en el ejercicio del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente el deterioro de los partidos oficialistas no es todavía electoral, es ante todo político y se constata en las relaciones al interior de la coalición que conforman. Pero del desgaste de las relaciones institucionales, del aumento de las diferencias internas en los partidos y del aumento de la competencia dura entre ellos no se ve cómo pueda salir algo bueno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-6529529646166249968?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/6529529646166249968/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=6529529646166249968' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6529529646166249968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6529529646166249968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/08/deterioro-de-gobierno-desgaste-de-la.html' title='Deterioro de gobierno, desgaste de la derecha'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2527763854233332942</id><published>2011-07-20T19:01:00.000-04:00</published><updated>2011-07-20T19:03:48.029-04:00</updated><title type='text'>El cambio vino y se fue</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;El cambio vino y se fue&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se puede decir lo que se quiera del cambio de gabinete, pero lo que está fuera de dudas, es que se trata del último intento serio de rectificación. Todos los que debían estar, ya se encuentran dentro del gabinete. Han llegado los pesos pesados. Yo no queda quién más incorporar de los que pudieran significar un aporte y son reconocidos como personalidades clave de la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro modo de decirlo es que se ha agotado el último cartucho. Lo que pueda pasar de aquí en adelante sonará a repetición y a vuelta en círculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es cuando que vale la pena arriesgar un pronóstico: este cambio, en su sentido más profundo, no va a resultar. Muchos aspectos de la administración pueden mejorar, pero eso no quita que la conducción del Estado siga siendo piramidal. El problema de gobierno está radicado en la única persona que no puede cambiar y que, no obstante, regenera las dificultades: en el presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El remedio no alcanza para tanto. En un régimen presidencial, cuando fallan los ministros se cambia a los ministros, cuando falla el presidente se cambia… a los ministros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno está tratando de instalar la idea de que se ha pasado a un segundo tiempo, es decir, que luego de la instalación se ha entrado a una etapa de mayor madurez. Ha llegado el momento de las realizaciones, se nos dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no se menciona es que hemos llegado a la fuerza a este segundo tiempo, después de haber perdido el primer tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio vino y se fue. No es que llegue un equipo a rematar lo bueno que se ha hecho hasta ahora. La misión parte mucho más modesta: se trata de recuperar el tiempo perdido y de enmendar errores. El reemplazo de la política por la técnica fracasó y se desperdició por completo el impulso inicial, ahora hay que reparar antes de emprender y eso también con dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las nuevas figuras oficialistas traten de tomar decisiones más allá de lo que corresponde a un fiel ayudante, serán rectificados. Los intentos de dirimir a través de colaboradores no van a funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera no soporta el segundo plano. Tampoco que los otros hayan tenido razón y él esté en un error. La humildad no está en su ADN. Simplemente se rebelará apenas alguien lo intente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pocas horas del cambio en la primera línea del Ejecutivo, ya se ha podido notar los anhelos ministeriales de dar conducción al conjunto, y la resistencia del mandatario a ver disminuida su presencia en la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Longueira en La Moneda habría sido la confesión expresa de ineptitud presidencial. Reconocer que el detractor interno había tenido siempre la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, quienes diseñaron este ajuste en la primera línea han logrado mantener casi incólume el gabinete político en Palacio: salió la vocera (que era más ignorada que criticada), pero se quedó Hinzpeter (que era la cabeza y responsable del funcionamiento de un gabinete desgastado). Pero el costo ha sido muy alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque lo que sí ha cambiado (y con ello el escenario político se ha modificado drásticamente) es que la UDI dejó claramente establecido que no contentó ni se contentará sino con que se siga el rumbo que ella le ha fijado al gobierno. Está claro que si no le hace caso su apoyo entusiasta se vería muy menguado. Esa presión Piñera lo la pudo resistir y eso no le será fácil de olvidar. En otras palabras, el gremialismo seguirá siendo un rebelde indispensable, más insoportable por el mismo hecho de ser indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, la capacidad que tiene Sebastián Piñera de hacer declaraciones desafortunadas, dieron pábulo a que, tras la ceremonia misma de instalación de los nuevos ministros, dos de ellos tuvieran que salir rectificando la desatinada referencia a la educación como “bien de consumo”. El nuevo vocero tuvo que hacer una interpretación libre de las palabras del presidente (lo rectificó, ni más ni menos), y el nuevo ministro de economía opinó algo distinto de su superior formal. Estas primeras señales son muy significativas para saber cómo irán las cosas en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que Piñera ha perdido poder. Su entorno más leal e incondicional se ha debilitado en influencia. La agenda política de gobierno se ha diversificado en corrientes o bando dispuestos a la disputa. El gremialismo entra al gobierno con la camiseta puesta, marcando presencia y estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se puede decir es que el gobierno se va a potenciar con los nuevos integrantes del equipo ministerial, posiblemente en gestión, de todas maneras en comunicaciones y en capacidad de diálogo político. Pero es evidente que también se potencian los conflictos internos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están repartidos los cargos pero no las áreas de influencia ni los pesos específicos de cada cual. Y hay algunos que quieren abarcar mucho. No es usual que un ministro informe de su incorporación al Comité Político, “a petición del presidente”. Las formas son importantes en política y esto pareció más una notificación a Piñera que una invitación del mismo. Por lo general son los dueños de casa los que invitan, no lo invitados los que notifican de su llegada. Por eso Piñera rectifico a quienes antes lo habían rectificado a él ¡todo esto en el estreno del nuevo equipo de colaboradores!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso el conflicto se ha declarado. Es al presidente al que se le está ocupando su espacio, y si este no reacciona sus colaboradores directos serán obviados de la toma de decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que el diálogo con la oposición se active de buena forma, pero sin duda, al interior del gobierno, la lucha por los espacios de poder será ruda y el diálogo fraterno no será su característica más destacada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2527763854233332942?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2527763854233332942/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2527763854233332942' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2527763854233332942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2527763854233332942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/07/el-cambio-vino-y-se-fue.html' title='El cambio vino y se fue'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1766414585439473363</id><published>2011-04-18T11:08:00.000-03:00</published><updated>2011-04-21T11:11:13.192-03:00</updated><title type='text'>El coleccionista de conflictos</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;El coleccionista de conflictos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;En el club de la pelea&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Terminó el episodio de la renuncia de la ex intendenta del Bío Bío, lo que ni el gobierno ni la Alianza supieron hacer fue dar vuelta la hoja. Lo que debió ser un epílogo resultó ser un capítulo intermedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha tiene una falla política, no solo en la conducción del Estado por parte de un presidente que colecciona conflictos, en vez de ayudar a superarlos. Tampoco la dirección de los partidos lo hace mejor. Nadie prologa a sabiendas las pugnas internas, excepto que no esté en condiciones de solucionarlas, y es eso precisamente lo que ocurrió dentro de la Alianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, lo que ocurre con las desavenencias en el oficialismo es que terminan en cada episodio por agotamiento, antes que por la habilidad demostrada en superarlas. Pero con ello nada se soluciona, porque cada cual queda a la espera de la próxima oportunidad en que se presente ocasión de volver a enfrentarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se carece de autoridad que dirima, no existe la paz, solo las treguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe ser sumamente desesperanzador el descubrir que el remplazo de Van Rysselberghe significó una nueva fuente de pugnas y polémicas que no dio tregua a nadie en unas relaciones partidarias que son cada vez peores entre RN y la UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente se llegó a una solución bastante obvia (no prolongar los motivos de discordia, dejando el puesto a alguien no involucrado en las querellas), luego de pagar todos los costos posibles en los ya cotidianos lapsos de indecisión que anteceden a las resoluciones de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este escenario, Piñera no es un árbitro por encima de los bandos enfrentados. Él y su ministro del interior son un tercer actor en medio de los conflictos y no sobre ellos. Son, además, ellos mismos fuente de problemas y no aquellos que generan un espacio común para encontrar soluciones compartidas. No tienen el prestigio y la influencia decisiva que se requiere para ser un permanente factor de unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por algo será que las encuestas los muestran a ambos siendo castigados en su deficiente rol de conductores del equipo de gobierno, en una administración que tiene figuras importantes, pero no en La Moneda sino en los ministerios sectoriales, donde la sombra debilitante de los habitantes de Palacio no llega o llega poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cada paso nos encontramos con que el gobierno no sabe a quién recurrir y no saben encontrar otra guía que nos sea la de sus intereses electorales. La falta de norte es la fuente de los problemas y eso no ha variado nada en lo que va del gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;A los gobiernos no se les interviene&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Si alguien quiere saber cómo le irá al comité político con la integración de Longueira, ya tiene un indicio seguro. Los más optimistas ya pueden ir desengañándose de pensar que la situación mejorará mucho y en poco tiempo. No hay ambiente para ello, no hay cultura de entendimiento suficiente para producir un giro positivo. Y, sobre todo, no hay posibilidad de que un equipo asesor supere por sí mismo la generación continua de fallas que genera la figura principal del oficialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Longueira sabe que no es bienvenido y que su arribo al gobierno ha sido retardado lo más posible. Por eso no se hizo el simpático para llegar a las reuniones estratégicas de los lunes, sino que pateo la puerta para entrar más por las malas que por las buenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez este sea el único caso en que se llega al Comité Político habiendo anunciado antes que el presidente lo estaba haciendo pésimo, que se entretenía con su “juguetito” (en referencia al helicóptero) y que tenía propensión casi enfermiza por sobre-exponerse en los medios de comunicación. Por si fuera poco, ha vuelto a repetir sus críticas después de su incorporación. Quiere hacer sentir su presencia y que la conducción del Ejecutivo sea abierta a un actor que es, a la vez, su contraparte, su detractor y su apoyo obligado. Por supuesto, todo esto es en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la situación que se ha creado el equilibrio no solo es inestable, sino que es imposible. El conflicto entre dos patrones de fundo termina con la expulsión de la visita, no del dueño de casa. Cuando el precio de la ayuda prestada es el sometimiento, no hay que ser adivino para saber que, apenas el mal tiempo despeje, el gobierno volverá a su funcionamiento habitual, y las decisiones serán tomadas internamente, aunque la visita se siente una vez a la semana a participar de interesantes conversaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Longueira ha dicho que es tiempo de superar la guerra de egos en la derecha, pero sin duda su actuación no está exenta de un alto concepto de sí mismo. A cada rato deja en claro que Piñera tiene serias deficiencias como líder. Si no lo dijera tanto, tal vez influiría más pero, simplemente, no puede evitar el mencionarlo –de distintos modos- a cada paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante su gran talento, es un mal conocedor de sus propias motivaciones. Es completamente sincero cuando dice: “He dedicado más de 30 años a la vida política y no es mi vocación". Lo cree y lo seguirá repitiendo, sin duda, en los años que viene, siempre a punto de dedicarse a su “verdadera” vocación. Por eso, su intento será vano, porque todos sabemos que, en un régimen presidencialista, el liderazgo no se delega ni el gobierno puede ser intervenido por un líder desde fuera, cualquiera sean sus méritos e intenciones. Menos con Piñera al frente. En realidad, el oficialismo seguirá por un derrotero bien distinto del que le gustaría imprimirle Longueira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;La ideología del ofertón&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que ser adivino para saber que lo único que le queda a la actual administración es reincidir en “la especialidad de la casa”: entregar ofertones el 21 de mayo y acompañarlo de una publicidad excesiva a la que seguirá la consabida letra chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya no estamos en el primer año y no todo se perdona ni todo se cree. Ya hay un cierto acostumbramiento ciudadano sobre lo que se puede esperar y lo que se debe creer de todo lo que se diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no quiere decir que el futuro será toralmente oscuro para el gobierno. La verdad es que será completamente desigual. Las encuestas así lo señalan. La falta de coherencia también quedará patente en los sondeos de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perfectamente puede coexistir la tendencia a un tener un presidente poco creíble, una mala evaluación de la conducción política, importantes éxitos sectoriales, ministros pesimamente evaluados y otros a quienes les ocurra al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veremos de todo y no habrá un padrón común al cual atenerse, porque al gobierno lo unen pocas cosas y es conducido con deficiencia. La falla es estructural, eso se nota y se sabe. En política no hay misterios solo silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al inicio del gobierno, las primeras torpezas y errores no forzados se enfrentaron denominándolas “episodios”. Con esto se quería decir que el oficialismo lo estaba haciendo bien pero, circunstancialmente, se había tenido la mala suerte de encontrar una piedra en el camino, que evitaba que lo bueno que se hacía brillara como era debido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La moraleja era muy sencilla: de ahora en adelante, el “episodio” del momento dejaría de causar su maléfico efecto y, ahora sí al gobierno de Piñera le iría bien. Mes tras mes se han ido repitiendo, cada vez con menos convicción explicaciones de este tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya se ha hecho evidente que el problema no puede ser del empedrado sino del cojo. Sobre todo porque los problemas con los cuales se tropieza no son de aquellos que les pone algún adversario particularmente detestable. Cada vez nos encontramos con que es el oficialismo el origen de las torpezas más sonoras y más desgastantes. Si se pudiera hacer de otra forma, ya se habría logrado, por eso, lo que hará el gobierno es buscar buenas oportunidades que aprovechar y tendrá muchas ofertas que realizar este 21 de mayo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1766414585439473363?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1766414585439473363/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1766414585439473363' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1766414585439473363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1766414585439473363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/04/el-coleccionista-de-conflictos.html' title='El coleccionista de conflictos'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8248714948310088478</id><published>2011-03-28T10:06:00.000-03:00</published><updated>2011-04-21T11:07:53.610-03:00</updated><title type='text'>La culpa es de Goliat</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;La culpa es de Goliat&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Sin explicaciones plausibles&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que partir de la base que el gobierno no ha podido entregar razones creíbles que explican su baja en las encuestas. Si se pudiera describir la reacción básica del oficialismo con pocas palabras, resultaría algo del siguiente estilo: “nos ha ido mal en cuanto a respaldo, tenemos una campaña opositora fuerte, pero el programa de gobierno terminará por implementarse y nuestro esfuerzo revertirá la mala situación actual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que se une en el diagnostico los datos existentes, la adjudicación de responsabilidades y la expresión de deseos. En otras palabras, el oficialismo se encuentra desconcertado. De otro modo podría ser más sincero a la hora de mirarse al espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autoestima no se condice con los resultados esperados. El esfuerzo aplicado no se condice con los frutos recogidos. El gobierno sigue su propia receta sobre la mejor forma de gobernar al pie de la letra, y lo que esperaba que ocurriera en cuanto a respaldo popular va por otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un sector político aglutina el poder político, económico y comunicacional desde la dictadura, y, al mismo tiempo se queja del daño que le está haciendo la oposición, entonces algo muy raro está ocurriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las declaraciones del secretario general de la UDI, Víctor Pérez son representativas de este lamentable estado de ánimo colectivo: “Se ha enfrentado una oposición que ha actuado faltando a la verdad e inventando conflictos que han complicado al gobierno"; "la oposición se ha estado aprovechando de la situación de los damnificados para manchar sin argumentos de fondo el trabajo de reconstrucción, y en términos mediáticos han tenido éxito hasta ahora"; "esta es una situación coyuntural que tiene su origen en un montaje comunicacional de la oposición en torno a la reconstrucción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, el diagnóstico de Pérez es fácil de describir: El problema son los otros y se basa en su maldad intrínseca. Pero el bien terminará por imponerse. Es la queja de aquel al que le han sobrado oportunidades para implementar sus planes, y no quiere reconocer que su mal está en la cúspide, justo donde los intentos de rectificación no alcanzan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;El mayor error es no reconocer errores&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El cumplimiento del primer año de gobierno ha dado pie al análisis de fortalezas y debilidades de gobierno. Aunque parezca increíble, el gobierno se niega a aceptar la existencia de errores que no tengan que ver con una campaña orquestada de la oposición para imponer falsas impresiones ante la opinión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, la explicación es bastante increíble porque si la oposición tuviera este poder, no se entendería por qué tendría que limitarse a utilizarlo con el mezquino propósito de convencer a tantos chilenos y chilenas que el presidente no es un dechado de virtudes y “minar la credibilidad” del mandatario. Podría utilizar este presunto poder de imponerse para muchas otras cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que los errores de gobierno no se deben a factores exógenos sino a sus propias debilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco la solución consiste en notificar a los ciudadanos, como lo hace el ministro del Interior, que se siente “decepcionado” porque hay tantos que no parecen darse cuenta del estupendo trabajo que realiza el oficialismo. Menos se resuelve con estimar –sin mayor análisis- que es cosa de tiempo que los ciudadanos recapaciten. En verdad da la impresión que, desde el oficialismo, se está esperando que cada cual analice con paciencia lo mucho que hace la actual administración por ellos, y terminen de dar por enterados y le entreguen su entusiasta apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es bien notorio que, si alguien necesita tanto hacer comparaciones favorables para el mismo (en relación al gobierno anterior), es porque se le teme, no porque se le considere un verdadero desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comparación incomparable de un tsunami en Japón con un terremoto y maremoto en Chile, es decir de un desastre natural de un minuto para otro, con una tragedia en Japón que no llegó sino veinte horas después y sin fuerza a nuestras costas. Se hace en parangón sobre una tragedia directa y sin aviso, con otra que fue en otro lugar, que no llegó y que dio tiempo para preparativos de todo tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué pueden ser útiles semejantes equivalencias? Ni siquiera para convencer a los convencidos. Más denotan una necesidad de autoconvencerse que un argumento que aporta al análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Se desempata con la visión de futuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;En el contraataque, Piñera acusa a la Concertación de haberse hoy paralizado a causa de sus diferencias internas, algo que –en su opinión- no le ocurría a la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra de la Concertación ahí está para ser juzgada, y se defiende por sí misma. Pero lo que señala el mandatario tiene que ver más con una exigencia de lo que debe ocurrir con la centroizquierda ahora que está en la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, cuando se está en el gobierno, los niveles de diferencias entre los partidos aliados deben ser muy pequeños o menores, dado que cualquier falta de acuerdo tiene directas repercusiones la política pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando no se tiene la exigencia de gobernar. Hoy en día, los partidos de la Concertación deben procurar llegar al máximo de acuerdos entre ellos en la presentación de sus iniciativas, pero eso no significa que deben olvidarse de sus diferencias o de los matices que los caracterizan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al revés, la formula a utilizar para este período debiera ser algo así como “Acuerdos Concertación en todo lo posible, perfil propio en todo lo demás”. Esto porque los partidos pueden tener un trabajo diferente (más o menos avanzado, con acentos y énfasis propios) en materias que sean de su interés. Y nadie espera que las perspectivas coincidan, siempre y a todo evento, en todas y cada una de las materias en las que presentar sus puntos de vista a la opinión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las identidades políticas propias son una riqueza de la centroizquierda y debieran expresarse como parte de la vida política cotidiana. Las diferencias, cuando se las ubica en su justa dimensión y no predominan por sobre los acuerdos, son valiosas y hasta necesarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí que parezca importante entender las palabras de Piñera más como una guía involuntaria para la acción, que como una crítica extemporánea que proviene de alguien no precisamente maestro en expresarse sin desatinos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8248714948310088478?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8248714948310088478/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8248714948310088478' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8248714948310088478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8248714948310088478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/03/la-culpa-es-de-goliat.html' title='La culpa es de Goliat'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8926533921370467901</id><published>2011-03-01T10:03:00.000-03:00</published><updated>2011-04-21T11:06:05.871-03:00</updated><title type='text'>Lo que el viento se llevó</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Lo que el viento se llevó&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Una decisión de alto costo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Hay decisiones que se toman y olvidan; hay otras que se asumen y se mantienen siempre presentes. Así ocurre con los grandes aciertos y con los peores errores. Este último es el caso de la mantención de Jacqueline van Rysselberghe en su puesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno ha justificado la decisión argumentando que se está en presencia de una falta menor, de la inapropiada forma en la que una intendenta se refiere a la entrega de subsidios. Aquí no ha pasado nada y a otra cosa. Así de simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una simple pregunta que se hacía difícil de contestar para el oficialismo: si la inocencia de la cuestionada autoridad era tan evidente, y si el caso era tan simple ¿por qué demorarse tanto en resolverlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, la lógica que explica la resolución no era la de las faltas a la buena gestión y a la probidad (impresentable, desde primera vista) sino el juicio político de lo que se podía o no llevar a cabo como decisión del Ejecutivo. Piñera no pudo darse el lujo de ponerse firme: no es un presidente fuerte, y por eso su margen de maniobra es tan escasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que, cuando el asunto se dio oficialmente por concluido, había pasado demasiado tiempo para entregar una versión tan inocente y simplista. Se actuó como si no se considerara dentro del análisis (o no se pudo considerar) el hecho que la opinión pública había tenido tiempo de sobra para formarse su propia opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún más, el oficialismo procedió como si no se hubiera dejado un espacio amplio como para que los miembros del oficialismo dieran otras versiones, mucho menos anodinas que la oficial. La incoherencia fue completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hacía una petición general de amnesia colectiva. Y se esperaba que esto no tuviera repercusiones en la popularidad del gobierno, lo que era simplemente temerario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición no llevó la voz cantante en todo este proceso. Seguía la única ruta que le quedaba disponible, una vez que el gobierno optara por una conducta sin precedente y sin justificación pública plausible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El daño mayor se dio a nivel de la credibilidad del gobierno y de lo que pudiera significar como proyecto político. En efecto, si el oficialismo no podía aplicar a una autoridad subordinada las normas básicas de probidad en el cargo, ¿quién iba a dar crédito a una administración que se presentaba como capaz de mejorar la institucionalidad del país? Todo esto fue lo que el viento se llevó, justo ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, el gobierno dio inicio el año político habiendo afectado fuertemente su propia base de legitimidad pública, deslavando su discurso central y dejando las puertas abiertas para que la oposición tomara la iniciativa desde el primer día. Bastante malo para terminar el mes de febrero, un mes en el que es difícil que existan noticias diferentes a los de los festivales de la canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Exceso de soberbia, carencia de política&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la estrategia política lo que le está fallando al gobierno. Tal como se sabe, este es el primer presidente que tiene menos apoyo que el gobierno considerado en general. Esto quiere decir que el mandatario no le aporta a su gestión un grado de aprobación superior al promedio de sus colaboradores, por lo cual, en los malos momentos, no hay sobre qué sostenerse en cuanto a aprobación pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, esta modalidad de gobierno Piñera la está aplicando en el caso de la intendenta Van Rysselberghe. En tiempos despejados y calmos, se puede mantener una autoridad regional incapaz de aglutinar a todos los sectores. Pero en caso de conflicto o de hacer frente a grandes tareas, esto no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un año del terremoto, el centro de interés ciudadano debe estar en la reconstrucción, no en la controversia generada gratuitamente por una autoridad intermedia. Ya se ha visto que no es así. El oficialismo no saca nada con hacer llamados a la unidad nacional si, en la práctica, toma decisiones que dividen y polarizan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que se han producido manifestaciones en las regiones más afectadas, empieza a percibirse lo importante que sería contar con una intendenta que no esté, ella misma, en el epicentro de una polémica de ética pública. Más aún ahora que hay que rendir cuentas transparentes y claras sobre el estado del proceso de reconstrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La resolución de Piñera fue tan mala que está afectando a la base política de apoyo gubernamental. Ha quedado sembrada la cizaña entre RN y la UDI. El cruce de recriminaciones mutuas se ha mantenido constante y ronda las advertencias que se asemejan bastante a las amenazas. Podrían las reprensiones terminarse, pero ¿cómo lograrlo si el motivo de las querellas se encuentra ejerciendo un cargo y los problemas de gestión se mantienen? Lo único que se puede mantener por seguro es que la actual intendenta del Biobío no cambiará de actitud ni remotamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Tiempo para mostrar resultados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Definitivamente, la falla de Piñera es política. Él trabaja sistemáticamente para deteriorar su imagen, ¡y lo consigue!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto podría explicar por qué estamos constatando el hecho de que la economía va bien, el gobierno tiene logros que mostrar, la oposición no está plenamente ajustada a su rol, y, con todo, el oficialismo no remonta en apoyo. Es que se le reconocen sus méritos, pero también exhibe a diario sus fallas y ellas están importando mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ya no hay más tiempo que perder. Se acerca el momento en que hay que dar cuenta a la nación y que tener más respuestas que explicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la diferencia entre el primero y el segundo año, es que en el primero se tienen que hacer anuncios y, en segundo, se tienen que dar respuestas. Es la diferencia entre extender las promesas de campaña y dar cumplimiento a la palabra. El anuncio del posnatal de seis meses, con sus bemoles, es el reconocimiento de que ya no había más tiempo que perder en dudas, retrocesos o indefiniciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, en campaña se puede decir que uno es mejor que el adversario, que el otro se equivoca, está agotado, hace las cosas por costumbre o por inercia, dejando la prueba de los dichos para después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que el triunfo en las urnas suele convencer a los dirigentes que su diagnóstico estaba en lo cierto. Pero una victoria electoral se puede deber a muchas causas, no todas las cuales se pueden adjudicar, de buenas a primeras, a méritos propios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, todo tiene su día, y el momento de probar que se sabe gobernar, más y mejor, termina por llegar. Es ahí donde ahora nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, cuando se tienen que probar los dichos, es factible buscar una coartada, a la espera que el momento del juicio se dilate todavía más. Una de las formas de buscar este efecto es, lo estamos viendo, volver a recriminar a los antecesores por sus culpas, supuestas o ciertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero concentrarse en el pasado es siempre un recurso distractivo. Lo es ahora y lo ha sido antes. Por eso, si la oposición entra en el juego, bien merecería el repudio ciudadano. Estaría aceptando dedicarse a un debate secundario, en vez de cumplir con el deber de evaluar críticamente la gestión del Ejecutivo, a fin de que la opinión pública se forme un juicio certero sobre lo que está pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento la Concertación ha hablado más sobre el presente que sobre el pasado, más sobre la derecha que sobre ella misma, más sobre temas ciudadanos, que sobre otros más alejados de lo cotidiano. En otras palabras, se ha empezado bien este año y se puede seguir así, con todos dedicados a tareas específicas y cada cual ocupado en algo útil.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8926533921370467901?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8926533921370467901/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8926533921370467901' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8926533921370467901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8926533921370467901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/03/lo-que-el-viento-se-llevo.html' title='Lo que el viento se llevó'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8858298276072935938</id><published>2011-02-18T15:20:00.001-03:00</published><updated>2011-02-18T15:22:27.191-03:00</updated><title type='text'>La mayor de las pérdidas</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;La mayor de las pérdidas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado R&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Asegurar la peor opción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;El gobierno cometió uno de sus más graves errores al mantener indefinida, por largo tiempo, la suerte de la intendenta de la Región del Biobío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidiese lo que decidiese, de todas formas la demora aseguraba que se pagaran los mayores costos, por sostener una indecisión durante un lapso prolongado, no dejando dudas sobre lo mal que se abordan estos asuntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficialismo está haciendo una mala costumbre de probar que puede quedar desconcertado por semanas, lo que impacta todavía más por la ausencia de otras noticias en el período estival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una administración que sostiene su autoestima y que pide ser juzgada por la capacidad de tomar decisiones, he aquí que lo que encontramos es una parálisis en la toma de una decisión de primera importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanta fue la demora, que los partidos de gobierno tuvieron tiempo para enemistarse, hacer declaraciones altisonantes en constante aumento, llegar a cuestionar a la dirección política del Ejecutivo, y terminar cansados pidiendo que el asunto se resolviese de una buena vez, en el sentido que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que lo que ha estado en juego no es poco, siendo van Rysselberghe una carta dada por segura para el Senado. Era obvio que el costo por su salida parece como bastante alto, principalmente porque el gremialismo hizo de la reacción del Ejecutivo un tema de primera importancia. Todavía lo fue más si se considera que las relaciones de gobierno con el gremialismo no son de las mejores. Y que el apoyo de la UDI es de vital para el respaldo político del Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la demora no tenía ninguna justificación. Por difícil que resultara el decidir, no había posibilidad de tomar un desvió, de mirar al techo o dejar que el tiempo pase para ver si la cosa se despejaba por sí solo (como recomendaba Barros Luco).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón es muy sencilla. El transcurso del tiempo no resultaba neutro. A lo que empezó siendo el problema de una persona, por la vía de la mantención en su cargo se convertía en un problema asumido como el gobierno como propio. Si esto se iba a hacer de todas formas, mejor hacerlo pronto, para no dar la sensación (bien real por cierto) que se sabía lo que convenía hacer, pero no se tenía la fuerza o las agallas suficientes para implementarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podía llegar al peor de los mundos, que consiste en conseguirse los problemas sumados primero de no decidirse y luego de decidirse mal. Eso fue lo que aconteció. Ya tomada la decisión, se empieza a tomar conciencia de que no todo termina aquí, y que las cosas se pueden enredan de un modo que ahora hace poco parecía casi imposible de concebir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;República, para qué te quiero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Aquí nos encontramos con una de las características menos aceptables de la actual administración. Esta tiene que ver con la increíble poca sensibilidad respecto de las formas republicanas y democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por algún motivo inexplicable, este es un gobierno que parece considerarse creedor a todas las licencias y a todos los permisos. Es como si los que se tuvieran que ajustarse estrictamente a respetar la ley y las formas han de ser sus contrincantes, pero nunca ellos mismos. Se actúa como si le estuviera haciendo un favor al país al condescender a gobernarlo. Ya con eso debiéramos darnos por pagados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la ley no es optativa para las autoridades del Ejecutivo. Tienen que cumplirlas como el que más. Y quien declare a viento en cuello que ha usado la ley para sus propios fines, esta simplemente equivocado, respecto a un aspecto central de nuestro sistema de convivencia. Pero más errado está el que mantiene al equivocado en su puesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema con las mentiras es que, para mantenerlas, hay que continuar agrandándolas. Por eso se estableció una querella fuerte entre el Ministerio de la Vivienda y la intendenta del Biobío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que alguien tenía que pagar la cuenta y operar como cabeza de turco. Y está claro que la intendenta estuvo buscando sustitutos para esta función. El resultado es que, día que pasan es día que el oficialismo se hundía más en esta arena movediza. La posición del gobierno de sostener a la autoridad regional dejó sin piso a la ministra, sin embargo, parece de en este gobierno la idea de renunciar a los puestos por decoro no está en la agenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace mucho no se veía esta capacidad de una administración de meterse en problemas evitables en plena temporada estival. El oficialismo está regresando de vacaciones más debilitado de como se entro a ella. Una verdadera hazaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo esto el que empieza a acumular costos es Piñera sin lugar a dudas. Ahora, para peor, se viene encima el aniversario del primer año del terremoto y maremoto. Con ello el gobierno tiene que empezar a dar explicaciones por los reconocidos retrasos en las obras, estando dividido y con relaciones de colaboración por el suelo. Todo muy mal para tratarse del inicio del año político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La moral del especulador&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto desacierto pudiera estar provocando una seria autocrítica del Ejecutivo y el propósito de enmendar rumbos, pero nada de ello está ocurriendo. En realidad, se ha creado una cierta especialidad en buscar explicaciones tranquilizadoras o, en el caso que no sean suficientes, convencerse de que se trata de errores cuyos efectos pueden ser asumidos simplemente proponiéndoselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las cosas más desacertadas de este gobierno es, sin duda, su propensión a realizar dudosos traslapes desde la economía a la política. Así es habitual que desde el presidente para abajo se acostumbre decir que se está dispuesto a “apostar mi capital político” para esto o para lo otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la política no consiste en un permanente ejercicio de apuestas. También hay que hacer lo correcto, cumplir con obligaciones, cumplir con la función que se desempeña, etc. No es pura cuestión de gustos o de oportunidades. Aun la laxa moralidad del especulador debe reconocer límites cuando tiene a su cargo los asuntos públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de la intendenta del Biobío, lo que hizo fue que se apostó a no pagar costos políticos inmediatos, en vez de priorizar la defensa de valores permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que no se haya quebrantado ninguna ley, en el sentido que los recursos todavía no se asignaban, no obstante la información distorsionada entregada al gobierno por la primera autoridad regional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escándalo estalló antes. Por eso no se quebrantó la ley, Pero se quiso hacerlo y eso no fue penalizado. La mentira quedó sin sanción. Las autoridades no tienen que dar el ejemplo. El “capital político” no tiene pito que tocar en estos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, el gobierno decido absorber un costo que no alcanza a ver, pero que tendrá consecuencias, aun cuando la limitada perspectiva que se ha empleado se lo impida por el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El error ético y político de una persona se ha convertido en característica de un gobierno. Así de simple y así de grave. Se ha pagado el mayor de los costos, casi con liviandad, con esa propensión a la frivolidad que se presenta cuando se tiene que representar la fe pública y mantenerse a la altura de nuestras mejores tradiciones republicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este gobierno se da licencias inexcusables. Se sostiene en el doble estándar. Hace primar lo inmediato sobre lo permanente. No fija el rumbo sino que se deja llevar por el rumbo que le impone un partido de su coalición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces ha quedado más en evidencia que nadie puede gobernar en base a encuestas. Porque, cuando no se sabe qué hacer, ¿de qué sirve tener mucha información?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio la administración de Piñera fue juzgada por lo que prometía hacer, y ahora es juzgada por lo que efectivamente hace. Pidió ser evaluada por su efectividad y ahí tenemos los resultados. Pidió que se le comparara con sus antecesores en materia de transparencia y probidad y basta con ver a la intendenta del Biobío para saber a qué atenerse. Ella se convertirá en un símbolo y un recordatorio permanente de lo que no se debe hacer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8858298276072935938?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8858298276072935938/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8858298276072935938' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8858298276072935938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8858298276072935938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/02/la-mayor-de-las-perdidas.html' title='La mayor de las pérdidas'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1784461810639304543</id><published>2011-02-02T19:15:00.003-03:00</published><updated>2011-02-03T12:10:20.617-03:00</updated><title type='text'>El problema no es el gabinete</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;color:red; text-shadow:auto"&gt;El problema no es el gabinete&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="color:#006666"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="color:#006666"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="color:#006666"&gt;No todo lo que brilla es presidenciable&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sea lo que sea que le está pasando al oficialismo, no lo puede atribuir a la oposición porque, mal que mal, la centroizquierda ha tenido que enfrentar su propio ajuste y aun sus méritos propios no le permiten ser acusada de poder desestabilizar a nadie.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por lo tanto, los males de los que sufre el gobierno tienen causas endógenas, internas, incapacidades propias por las que no puede echarle la culpa a nadie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La tentación del momento es la de buscar la razón de la cojera en el empedrado. Así, los intendentes (en especial los pintan más para ser cambiados), se escudan en el centralismo campante y en la falta de apoyo de la oposición. En otras palabras, se quejan de su propia ineptitud para cambiar las cosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo más insólito es que Piñera haya querido reforzar su gabinete, según ahora lo sabemos, incorporando “presidenciables”. Esa parece ser la interpretación oficial y, se nos indica gentilmente desde los medios de comunicación, debiera ser aquello sobre lo cual debiéramos centrar nuestra atención.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Para decirlo de manera directa, incorporar personas con aspiraciones presidenciales al gabinete no es lo mismo que integrar personajes que sean vistas por los ciudadanos como prospectos creíbles de presidente.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando en La Moneda se piensa que se están enfrentando dificultades por tener dos candidatos fuertes, y que la solución es agregar otros dos para que sus respaldos se prorrateen y diversifiquen, lo único que se está diciendo es que el actual mandatario necesita de toda clase de subterfugios para mantener su sitial. Es decir que estamos ante un progresivo debilitamiento.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si Piñera fuere creíble, no estuviera siendo superado por sus colaboradores y fuera querido por sus compatriotas, no se nos estaría proponiendo temas de debate tan anémicos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde el primer momento, el mayor problema de Piñera ha sido Piñera y no su gabinete. Lo que necesita es colaboradores que hagan su trabajo y él mismo convertirse en algo que no ha sido (salvo en el episodio del rescate minero) es decir, un gobernante que aliente grandes acuerdos de convergencia nacional.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por ahora lo que tenemos es un gobierno declinante en su apoyo y que, al inicio del segundo trimestres de este año parece rumbo a consolidar la perdida de la mayoría simple de respaldo en la opinión pública.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esto no se explica porque se estén enfrentando dificultades económicas y sociales inabordables. Al revés, las noticias económicas son buenas y las expectativas son aún mejores. La reconstrucción es una oportunidad para aglutinar a todos tras un objetivo superior.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por eso se puede concluir que el desgaste de gobierno es un deterioro político y no otra cosa. Nada lo deja más claro que la forma como el oficialismo genera cada mes en algún “episodio” que termina debilitando.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="color:#006666"&gt;Sin enmienda&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sí, por ejemplo, el ministro Hinzpeter salió a justificar al Presidente Piñera ante las críticas recibidas por su polémico aterrizaje en helicóptero, diciendo que él tiene una forma de ser y los chilenos lo eligieron por eso.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Según los subordinados de Piñera, cuando hay una discrepancia entre lo que los ciudadanos esperan de un Presidente y la conducta del Presidente, los que tienen que cambiar de apreciación son los ciudadanos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hasta ahora, un mandatario tenía que adaptarse al cargo a fin de estar a la altura de su función. Ahora se nos comunica que estamos ante un caso de alguien que no quiere cambiar para mejor en nada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tenemos un Presidente de baja altura y de descensos forzados. Que se justifica mintiendo. Que no contempla enmendar conducta. Que espera que millones de chilenos se adapten a él.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Según el ministro del Interior, a Piñera “los chilenos lo eligieron por su forma de ser". En realidad a Piñera lo estamos terminando de conocer recién ahora. Y las encuestas dicen que los chilenos y chilenas, mientras más lo conocen, menos lo quieren.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A Piñera lo eligieron para que se comportara como Presidente. A la altura que lo dejaron sus cuatro predecesores. Es una lástima que la dignidad de la república no tenga quien la cuide desde La Moneda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si un mandatario pierde apoyo en tiempo despejado, solo queda imaginarse lo que ocurrirá en momentos de conflicto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero ocurre algo más: al gobierno no le están “llegando” los malos momentos, sino que los está produciendo. El conflicto del gas en Punta Arenas es una prueba de ello y una oda a la ineptitud.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="color:#006666"&gt;Escogiendo siempre el peor camino&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tanto es así que la mejor noticia de enero, para el Ejecutivo, fue el término de un conflicto innecesario que él mismo provocó. El mal, por cierto, estuvo en el punto de partida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El oficialismo sigue identificando un gobierno fuerte con una gestión que no se doblega ante ninguna reacción ciudadana, manteniendo tal cual las decisiones que toma. Y así es como le va.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Primero se llega a una decisión política en una instancia técnica. Luego se le dice a una ciudad y a una región completa que “se les acabó la fiesta” (uniendo el agravio a la falta). En seguida se desencadena un movimiento ciudadano de amplias proporciones quedando –en los hechos- sin gobierno regional y sin capacidad de respuesta. Se amenaza con la aplicación de la ley de seguridad interior. Se negocia movilizando un ministro y un subsecretario para terminar acordando… ¡prácticamente lo mismo que se tendía en el punto de partida!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un desarrollo completamente absurdo, acompañado de un costo político muy alto. ¿Quién metió al gobierno en una dinámica tan autodestructiva? ¿Quién se convenció que había algo que ganar escogiendo las peores alternativas disponibles en cada paso de este proceso?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La respuesta es bien sencilla, puesto que el gobierno concentra las decisiones en las mismas manos, siempre. Por eso el cambio de gabinete es una confesión de camino errado y, aunque mejora el desempeño de gobierno incorporando dos personalidades de tonelaje político, no termina por encontrar la solución de fondo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A todo esto, está quedando demostrado que el férreo control comunicacional que ha acompañado el desempeño la gestión Piñera, desde el inicio, no puede ocultar las falencias de su gestión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El Ejecutivo ha tenido la certeza de que puede cometer errores y, en los medios, sus principales falencias no nos exhibidas en lugares destacados, el temor a la delincuencia ya no es sobreexplotada, sus logros son destacados por pequeños que sean, y, sin embargo, la evaluación pública va de mal en peor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo que la política no da, la propaganda y el control comunicacional no presta. Hay que sostenerse con méritos propios, concitando apoyo y llegando a acuerdos. En nada de esto el gobierno destaca. Por eso, el espacio que ha dejado la oposición en reordenamiento no ha sido aprovechado por oficialismo. Tiene espacio, pero no tiene rumbo. Por eso retrocede cuando lo ha tenido todo para avanzar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No por nada este es el gobierno que está terminando su primer año con menor apoyo desde que recuperamos la democracia. Se sabe que la especialidad de Piñera no es la de escuchar. Pero si este mensaje tan nítido no lo entiende, no habrá enmienda efectiva. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1784461810639304543?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1784461810639304543/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1784461810639304543' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1784461810639304543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1784461810639304543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2011/02/el-problema-no-es-el-gabinete.html' title='El problema no es el gabinete'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2302321033509683598</id><published>2010-12-20T08:06:00.000-03:00</published><updated>2010-12-20T08:07:41.863-03:00</updated><title type='text'>La Concertación y su apertura</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La Concertación y su apertura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Más proyecto, más diálogo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Se ha iniciado en la Concertación un debate, a ratos áspero, sobre su apertura y ampliación. De hecho, se ha dialogado mucho sobre… la necesidad de dialogar. En estas circunstancias cabe interrogarse acerca de la pertinencia del enfoque que se ha dado, hasta ahora, al debate político en la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos partir de la base que, mientras más claro se tienen los objetivos, más fácilmente se encuentran los socios. Lo más importante en un diálogo no es con quienes se conversa, sino saber qué materias se conversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nadie está pidiendo entrar en la Concertación (los que pudieran hacerlo gritan en todos los tonos que no lo desean), entonces el foco de atención ha de ponerse en actualizar su mensaje propio, antes de dedicarse a pedirle a los demás definiciones precisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la centroizquierda ofrece un proyecto de país, entonces es sobre los aspectos fundamentales de ese proyecto sobre lo que debe convocar a conversar. Y si ha existido un cambio político importante (y un cambio de coalición política en el poder es de los más significativos que se pueden dar en política), entonces se impone una actualización y renovación del proyecto que se propone.&lt;br /&gt;Para que esto se produzca se necesita un esfuerzo colectivo de grandes dimensiones. Mientras más diálogo hacia fuera se quiera, más trabajo interno se debe desarrollar en la propia Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hay que pensar en un esfuerzo equilibrado que se hace cargo de estas dos dimensiones de las tareas de centroizquierda. En el caso que la atención se haya concentrado demasiado en solo uno de estos aspectos, entonces ha llegado el momento de retomar el componente que ha quedado en rezago para no perder la orientación. En contrario, se estará conversando mucho sin demasiada claridad sobre el sentido que tiene el diálogo, o nos encontraremos con tantos sentidos posibles como interlocutores se tenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede decir que el conglomerado opositor está retomando el camino que le resulta más provechoso: el duro y cotidiano trabajo conjunto de producir planteamientos en materias de interés nacional, retomar contacto con actores sociales relevantes; fortalecer la coordinación con regiones, y preparar grandes eventos ordenadores, dentro de los cuales, el más importante será –sin duda- el Congreso Municipal que debe tener lugar en mayo o junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de esto es glamoroso ni puede llenar titulares en la prensa y, sin embargo, es justamente lo que se necesita hacer para adquirir la suficiente envergadura y consistencia como para proponerse ganar en elecciones altamente competitivas. Este esfuerzo consume mucha energía, porque se trata de una tarea dura y difícil, porque representar intereses partidarios y, al mismo tiempo, confluir con otros suele ser una prueba política de primera magnitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Sin vocación de comparsa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, da la impresión que aún falta ratificar un diagnóstico fundamental compartido. Cuando se pierde el gobierno, los que pierden deben evaluar las causas de la derrota y han de decidir hacia dónde y con quiénes se ha de continuar el camino que se tiene por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta evaluación no se ha dejado de hacer a nivel individual, en grupos y por partidos. Básicamente los análisis están llegando a dos tipos de conclusiones antagónicas y alternativas. Para algunos la derrota se produjo por falta de Concertación, es decir, por falta de unidad, disciplina, tratamiento adecuado de los conflictos, ausencia de renovación del pacto con su base social. Para otros, en cambio, de lo que se trata es de desistir de la idea misma de la Concertación, reemplazándola por un grupo más homogéneo, circunscrito a la izquierda y en conexión táctica con el centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas visiones existen, pero no pesan lo mismo. Quienes quieren volver a ser mayoría social y política desde la Concertación, son muchos más que quienes la desechan en el punto de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, sin embargo, un aspecto que nos permite vislumbrar hacia dónde se decantará la más amplia mayoría en el momento decisivo: el de la efectividad en la acción y en las elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de que nos va a ir mejor a todos divididos en trocitos, frente a una derecha que acumula un amplio espectro de poder, se asemeja bastante al absurdo.&lt;br /&gt;Importan mucho los resultados prácticos y, por más que se tenga el más radical de los discursos progresistas, nada puede ocultar el hecho de que quien divide a la oposición trabaja para la derecha, es alentado por la derecha y es la derecha la que le entrega tribuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, lo que se consigue radicalizando el discurso es llegar a ser la “cabeza de ratón” de una postura minoritaria, condenada permanentemente a acompañar a la Alianza como contraparte opositora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como moraleja se puede decir que no todo lo que parece como una apuesta de izquierda tiene como consecuencia un resultado positivo para la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se ve la necesidad de reincidir en los errores del pasado. Sin duda que una de las causas de la derrota presidencial es que se proyectó una imagen de división del entonces conglomerado gobernante. Puede que MEO haya establecido una tienda aparte con toda propiedad durante el proceso electoral. Pero continuaba siendo visto ampliamente como parte de “este sector”. Al mismo tiempo el candidato validó su postulación por la ausencia de un mecanismo que le dejara competir dentro de la Concertación y esta tuvo un eco positivo en una amplia audiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el diálogo parte desde un piso distinto. La derrota enseña, hay tiempo suficiente como para que cada cual defina bien su perfil y cada quien sabe que ha de llegar a la próxima elección con representantes legitimados sin sombra de duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación es una opción de gobierno. Se encuentra en la oposición, pero no quiere quedarse en ella. Está pensada para conducir y liderar. La centroizquierda no tiene vocación de comparsa ni espíritu de dama de compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino válido para la Concertación es el de crecer fortaleciéndose en ideas y en organización. La propuesta de mejorar mediante la eliminación de la posibilidad misma de recuperar la mayoría no tiene sustento ni toma en cuenta el más elemental sentido común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cantos de una sirena desafinada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Lo que destaca de la Concertación tras la pérdida del gobierno, no es su debilidad sino su fuerza, pese a los errores que su dirigencia pudiera estar cometiendo.&lt;br /&gt;En estos días, el oficialismo ha dado inicio a una campaña para dar la impresión –falsa, claro- de que busca atraer al PDC a sus filas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los hechos hablan por sí mismos. La Democracia Cristiana no ha tenido una sola deserción hacia las filas oficialistas, y en su elección territorial votaron más de 28 mil militantes. Es casi imposible que esta situación varíe producto de la verdadera persecución a los militantes de la Concertación que se está dando en la administración pública, donde los despidos o la no renovación de contratos llegan a varios miles. Cada cierto tiempo, se repiten los llamados a la unidad y un amplio reconocimiento retórico a la supuesta mayor cercanía de RN con la DC, pero su sinceridad y efectividad es cercana a cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los intentos mediales que sugieren que se está trabajando efectivamente en el acercamiento rondan lo patético. Al parecer se reducen a la conversación con un alcalde con buenas relaciones con sus pares y que gusta de tener reuniones. Bastante poco para tanto ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para marcar todavía más la distancia entre lo real y lo supuesto, basta con constatar que todos los que dicen que hay mucha cercanía entre RN y la DC son todos de RN y ninguno de la DC. En otras palabras, se trata más de un monólogo que de un diálogo. Y sería de desear que en la Concertación se dejara de prestar oídos a todo intento del oficialismo de instalar cuñas en su interior, aún a las menos verosímiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente, y desde la acción fuerte y sistemática de gobierno, esta es una línea de acción cerrada y tapiada. Sea lo que sea que ocurra, las diferencias de opinión se dirimirán en las urnas y no por aproximación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prueba de fuego de la centroizquierda no va por aquí. Si la Concertación quiere volver a gobernar tiene que ser una coalición cohesionada, con suficiente disciplina interna como para definir un rumbo y hacer que sus propios líderes lo sigan. No es aceptable pretender mantener todas las ventajas de pertenecer al conglomerado, saltándose todas las responsabilidades que ello conlleva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede pedir a la Concertación lo que no se entrega a la Concertación. El que siempre privilegia sus intereses personales por sobre el bien común, puede ser tratado más como una dificultad que como un aporte. Eso sí es decisivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2302321033509683598?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2302321033509683598/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2302321033509683598' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2302321033509683598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2302321033509683598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/12/la-concertacion-y-su-apertura.html' title='La Concertación y su apertura'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1427146319141338200</id><published>2010-12-05T21:07:00.001-03:00</published><updated>2010-12-05T21:09:54.297-03:00</updated><title type='text'>Sin estrategia, buscando oportunidades</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Sin estrategia, buscando oportunidades&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;El desgaste de la política de anuncios&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Más allá del aprovechamiento de oportunidades mediáticas, lo que el gobierno ha mostrado hasta ahora es la imposibilidad de definir una estrategia coherente de conducción política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocho meses de gestión se ha caracterizado por dejarse todas las opciones abiertas, sin llegar a optar por una específica. La pertinacia en mantener los ataques al gobierno anterior, por propia voluntad y sin mediar provocación, es parte de un comportamiento políticamente irresoluto, que limita severamente la posibilidad de llegar a acuerdos ampliamente mayoritarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ausencia de directrices positivas comunes ha sido un incentivo para las agendas individuales. Al mismo tiempo, da la sensación de que aquella iniciativa que no concita la atención directa de Piñera, simplemente no consigue el visado para su implementación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sintomático que, cuando aún no se cumple ni un año de gobierno, ya se habla abiertamente en los círculos oficialistas de las posibilidades presidenciales de un ministro u otro. De hecho, el propio ministro del Interior se hace parte del coro de comentaristas, no se sabe si en su calidad de jefe de gabinete o de aludido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal parece que la verdadera agenda del gobierno es la búsqueda constante de oportunidades que se presenten y ante las cuales pueda presentar medidas de alto impacto comunicacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la receta tiene sus límites. Y es que, luego del rescate minero es bien difícil alcanzar niveles siquiera aproximadamente equivalentes de atención pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, el recurrir en cada ocasión a la presentación deslumbrante de anuncios parece tocar techo, aun cuando Piñera no parece que se percatara de un hecho que las encuestas sí detectan. El modelo comunicacional oficialista se repite una y otra vez, pero el efecto es cada vez de menor intensidad. No es para menos puesto que si los titulares de políticas se acumulan y su concreción se demora, lo que sigue no será el aplauso sino la exasperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, lo que se necesita con urgencia es llegar al cumplimiento de lo prometido, en especial en lo que se refiere a la reconstrucción. Hay que reconocer que nada muestra más las falencias opositoras que la incapacidad actual de destacar el inusitado grado de incumplimiento agregado en las distintas carteras. Pero los sondeos de opinión evidencian a las claras el juicio ciudadano en materias de importancia como son salud, empleo, seguridad, vivienda, descentralización y transporte. Es el desgaste por incumplimiento o por lenta ejecución lo que está minando la confianza en la actual administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;El cambio del consenso por la sorpresa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Destacar las principales deficiencias del Ejecutivo requiere capacidad de selección, de establecer mensajes compartidos y de combinar vocerías. Todo ello aún no se logra –y hasta tropiezos se han tenido-, pero es evidente que el nivel de coordinación opositora ha sorteado bien el debate por el presupuesto y el actual sobre el reajuste del sector público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escenario inmediatamente anterior era que el gobierno imponía, ante la opinión pública, su interpretación de lo que ocurría en el Congreso. Ahora la situación se ha vuelto mucho más matizada, puesto que, en los últimos episodios, el gobierno se ha mostrado disperso y algunos contratiempos provinieron de faltas a la disciplina de sus propias filas parlamentarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto sin mencionar las elecciones en la ANFP, de donde el oficialismo solo puede obtener malas noticias y desgaste continuo. En este sentido la encuesta Adimark sólo ha confirmado una percepción previa muy generalizada en el ambiente político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como nunca antes y a partir de este momento, los resultados de la selección nacional en un partido, van a tener una connotación política. Van a ser un hecho deportivo, desde luego, pero si el reemplazante de Bielsa (de llegar a tenerlo) no emula sus resultados, todos se preguntaran a quién se debe que hayamos perdidos una buena senda con resultados basados en un esfuerzo sistemático de largo plazo. Y de seguro que los hinchas-ciudadanos no detendrán su búsqueda de responsables en la ya oscura (en más de un sentido) figura de Segovia (“con el fútbol nos topamos, Sancho”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la peor noticia para el oficialismo no estriba en comprobar la disminución de su popularidad, sino en el hecho de que esto acontezca aún cuando ya estuviera en plena implementación una estrategia de contención que, se esperaba, estuviera dando resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, el reemplazo de la acción de los mineros como centro aglutinante, ha sido el impulso a las reformas en educación, salud y modernización del Estado; también en materia de pobreza, innovación y reformas políticas,.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas iniciativas requieren movilizar a los ministros respectivos, recorriendo el país contando las voluntades de las reformas propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El procedimiento empleado para lograr el máximo impacto comunicacional, consiste en evitar todo intento de consensuar previamente las iniciativas con los actores involucrados en cada caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sorpresa sería la norma de los anuncios. Se quiere ganar a la opinión pública y así imponer las iniciativas a la oposición ante una fuerte mayoría ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera de explicar el comportamiento gubernamental es decir que el Ejecutivo se apuesta a tomar la iniciativa política desde ya y por todo el próximo año, para luego llegar a la elección municipal con un crecimiento económico fuerte, una agenda política controlada y con demandas sociales controladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que privilegiar la imposición por sobre el diálogo tiene sus inconvenientes: la argumentación en cada caso puede no ser todo lo persuasiva que se quiere; puede despertar reacciones corporativas y puede que no capte el interés ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cualquier caso, la apelación a los grandes acuerdos nacionales han quedado en la trastienda, sin más espacio que la retórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;El momento de la diferenciación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;En otras palabras, el gobierno basa su éxito en sus propias fuerzas y, si se quiere, en la confianza en que las debilidades de la oposición le imposibiliten presentar un frente común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto tiene un cierto mérito, puesto que deposita la confianza en un despliegue de eficiencia política, técnica y comunicacional, por parte el oficialismo. Tiene, también, la desventaja de que la eficiencia y la pulcritud de los detalles no han sido el sello de la administración. Allí está la marcha de la reconstrucción para probarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo dirá si estas reformas fueron presentadas a tiempo. En campaña, la derecha alardea de tener las respuestas a todas las preguntas y que era cosa de que los dejaran operar para que todo empezara a funcionar menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las reformas han demostrado ser más esbozos que proyectos aterrizados. El caso de Educación es emblemático porque es evidente que los primeros meses de Lavín se han dedicado a definir qué hacen y, según parece, la misma reforma anunciada se vendió “en verde”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que se puede adelantar, sin mucho riesgo de equivocarse, que el procedimiento señalado no va a rendir los frutos que se esperan de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, estimo que el éxito de las gestiones ministeriales particulares dependerá de la capacidad de los secretarios de Estado de desmarcarse de las orientaciones, más bien rudimentarias, que les están llegando desde el centro de decisión política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se quiere tener una mayoría parlamentaria que apoye una iniciativa oficialista importante, no se puede tratar de “sorprender” a la oposición ni de ponerla entre la espada y la pared. El consenso es lo contrario del sometimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien quiera una reforma con respaldo amplio tiene que estar dispuesto a ceder en algunos aspectos, acoger ideas y no puede partir adoptando el injustificado tono del que se cree poseedor de la verdad suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos se darán cuenta de ello, tendrán la habilidad suficiente para tender puentes y negociar de un modo fructífero. Los que se queden siguiendo las instrucciones básicas que les lleguen, no llegarán a buen puerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me atrevo a pensar que serán las personalidades con mayor experiencia política los que saldrán mejor librados de esta dura prueba. Entre ellos, desde luego, se encontrará Joaquín Lavín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, llegará el momento en que se tendrá que reconocer que el director de la orquesta oficialista ni lo puede todo, ni lo sabe todo, ni es un guía infalible, ni tiene el prestigio personal suficiente para superar él mismo los obstáculos que se presentan a su gestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fin de cuentas, lo que está fallando es la conducción y no las actuaciones de los principales colaboradores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1427146319141338200?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1427146319141338200/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1427146319141338200' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1427146319141338200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1427146319141338200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/12/sin-estrategia-buscando-oportunidades.html' title='Sin estrategia, buscando oportunidades'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1905532601667874354</id><published>2010-11-01T23:32:00.001-03:00</published><updated>2010-11-01T23:34:48.958-03:00</updated><title type='text'>¡Aún tenemos competencia, ciudadanos!</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;¡Aún tenemos competencia, ciudadanos!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La dura prueba de la normalidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;La encuesta de la Universidad Diego Portales ha entregado información valiosa que debiera ser tomada muy en cuenta por los actores políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sondeo nos señala que la buena fortuna no lo es todo. Aun cuando los datos fueron tomados antes fin del rescate de los mineros de San José (lo que es bueno porque no se ven alterados por un momento de inusual efervescencia), muestra un hecho sorprendente. Ocurre que en medio de los festejos del bicentenario y concentrando la atención mundial por un rescate bien llevado, Piñera obtiene un apoyo ciudadano mayoritario pero nada fuera de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que teniendo un contexto soñado de atención pública, visibilidad en acontecimientos patrióticos y a la cabeza de un épico rescate de inusual intensidad y prolongación, el mandatario se mueve hacia arriba en aprobación pero con lentitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto nadie duda que en las próximas mediciones (y me refiero a las más inmediatas) tendremos un Presidente mejor posicionado, pero se puede predecir, sin gran riesgo de equivocarse, que ello no durará mucho, y bien pronto volveremos a verlo en los mismos niveles de aprobación con el que entró a La Moneda hace ocho meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la naturaleza no nos depara nuevos momentos difíciles, el 2011 será un año menos lleno de espectacularidades y más centrado en el cumplimiento riguroso de tareas y promesas. Después de tantas emociones colectivas, la vuelta a la normalidad es una dura prueba política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, los datos conocidos hasta hoy, nos señalan que el gobierno ha sido incapaz de obtener una ventaja decisiva frente a la oposición, justo cuando su contraparte se encuentra en plena reorganización, fuera de las pantallas y cuando los medios de comunicación -cercanos y lejanos- insisten en darla por difunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bien significativo que un equipo tenga la cancha despejada y no esté ganando por goleada. Cuando eso sucede, no se puede deber a algún mérito de los opositores ni a nada que provenga del contexto. Lo que esté afectando tiene que relacionarse con un factor interno que está operando para contener el normal efecto positivo de una coyuntura particularmente afortunada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en estas condiciones resulta que el gobierno no consigue un apoyo arrollador, entonces y pese a los análisis más obvios y superficiales, no está todo decidido y la competencia política sigue abierta y lo seguirá estando más en el futuro próximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Los datos de un gestión regular&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Otros datos de la encuesta parecen confirmar esta apreciación. Así, ocurre que el gobierno es evaluado mejor en su desempeño ante las situaciones extraordinarios (como es el tratamiento del caso de la mina San José y el hacer frente a los problemas generados por el terremoto), que en los temas más cotidianos y sensibles a la ciudadanía como son empleo, educación y justicia, así como en transporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, frente al desempeño de Bachelet, el actual gobierno pierde la tradicional ventaja comparativa de la derecha en seguridad ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la otra consideración de importancia que nos arroja esta encuesta es que las características de Piñera no sobrepasan al recuerdo de Bachelet en ningún aspecto (y por eso ella es una figura política vigente como pocas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También la administración de la primera mujer presidenta terminó siendo mejor evaluada que el actual gobierno en su inicio. En particular, la distancia se amplía al comparar las características de honestidad y buena imagen transmitida de país. Al mismo tiempo, la popularidad del mandatario continúa pegada a la de su gobierno, con lo cual no le aporta ningún plus con el que se pueda contar en los momentos difíciles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras menos respaldo adicional le signifique Piñera a su propio gobierno, más atención se les ira prestando a las figuras de reemplazo, particularmente las que se encuentran en el gabinete. El oficialismo tiene un déficit de atractivo que advierte como un peligro y que buscará cubrir con figuras complementarias a la presidencial. Esto trae aparejadas otras complicaciones, pero que resultan inescapables de asumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta no es la única señal de peligro para la etapa de normalización en la que estamos entrando. No hay gobierno que se pueda quedar tranquilo sabiendo que su apoyo decrece progresivamente, mientras más pobres sean los consultados. Menos aun cuando, ricos y pobres por igual están convencidos de que este es un gobierno que beneficia principalmente a la clase alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberían estar inquietos en el oficialismo con solo saber que el número de ciudadanos que está convencido que Piñera podrá “cumplir plenamente” sus promesas de campaña, es únicamente el 15 por ciento de la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preocupante para el gobierno que entre los atributos peor evaluados del actual mandatario se encuentra su capacidad de llegar a acuerdos con la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el rescate de los mineros, el país puso en su agenda la disminución de la desigualdad, a la par de la disminución de la pobreza. Cabe señalar que estos dos aspectos se encuentran entre los cuatro peor evaluados de la gestión de gobierno (junto al funcionamiento del transporte público y la necesidad de mejorar las pensiones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la inseguridad laboral no es la causa de la casi tragedia de San José sino su resultado. Cosas como esta ocurren cuando las leyes no se respetan, cuando la impunidad de los poderosos existe en la práctica por sobre las normas, cuando la necesidad supera el riesgo; cuando morir aplastado en una mina de a uno es un “accidente” y quedar atrapados de a 33 es un problema y tiene pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, la autoimagen de Chile (y de un gobierno) no puede ser construido en base a un rescate, sino en base de la calidad de vida que le entrega a sus trabajadores a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Una renovación política plenamente factible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Nada de esto se encuentra desconectado del proyecto del país que se tiene. Las prioridades nacionales no cambian según donde se dirijan las cámaras de televisión, porque entonces lo que se tiene es rating y no rumbo. Así nada perdurable se construye. Un gobierno guiado por la audiencia termina haciéndole daño al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, queda mucho por reflexionar acerca de las causas de la derrota de la Concertación, y esta encuesta da luces al respecto. Se puede perder por un agotamiento de la propuesta política de fondo, o, se puede perder por una falla en la capacidad de dar sustento a una propuesta básicamente correcta. En el primer caso, nos encontramos ante una falla medular de lenta y compleja solución; en el segundo caso se hace frente a problemas importantes, pero susceptibles de ser procesados, en un tiempo acotado, siempre y cuando se emprenda un importante proceso de renovación política. Al parecer nos encontramos en este último caso y esto es un dato decisivo para la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consultados los ciudadanos, las causas de la derrota se atribuyen a errores de estrategia electoral, como la elección del candidato; el desgaste de gobierno, y, la división entre Frei y Enríquez Ominami. En ese mismo orden y a mucha distancia de otras respuestas alternativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero errores de campaña, divisiones y desgaste en el poder son todos factores que, evidentemente, se pueden asumir y son posibles de enmendar. Esto quiere decir que la competencia política es plenamente posible en las elecciones que siguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, ya se acerca al 60 por ciento el número de personas que no adscriben algunos de los dos conglomerados principales de la política chilena. Queda, pues, un amplio espacio para recuperar confianza ciudadana. Y no es menor el hecho de que el doble de personas cree que la Concertación se mantendrá o fortalecerá en comparación con quienes estiman que “se dividirá”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, ni el gobierno tiene asegurada la mayoría política sin dar soluciones efectivas de los temas cotidianos de los chilenos, ni la oposición tiene fuera de su alcance el emprender una renovación política que le permita recuperar confianza ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, todo está por definir y la competencia entre los conglomerados es exigente, como pocas veces hemos visto. Como siempre, el resultado dependerá de quién lo haga mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1905532601667874354?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1905532601667874354/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1905532601667874354' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1905532601667874354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1905532601667874354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/11/aun-tenemos-competencia-ciudadanos.html' title='¡Aún tenemos competencia, ciudadanos!'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-6745056905387332970</id><published>2010-10-18T23:35:00.000-03:00</published><updated>2010-11-01T23:37:59.177-03:00</updated><title type='text'>La Concertación define su rumbo</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;La Concertación define su rumbo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Anclados en el presente&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los buenos comienzos en política no se notan por su vistosidad sino por sus efectos. Todos prestan atención cuando se levanta un edificio, pero casi nadie cuando se ponen los cimientos, y sin embargo, sin esto último no se llega a nada. Algo similar ha ocurrido con la definición de una carta de navegación concertacionista que se firmó el 5 de octubre recién pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, un buen trabajo en política parte con mucho esfuerzo y pocos adornos. Al principio no se consigna grandes acontecimientos, sino declaraciones oportunas y ordenadoras. En cuanto a las actitudes, importa mucho que los actuales dirigentes no se queden pegados en la contemplación de las glorias pasadas, sino que asuman las tareas del presente como su punto de atención prioritario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es eso lo que han conseguido los presidentes de los partidos de la Concertación, al firmar un documento que permite saber a qué va a dedicarse la centroizquierda –en conjunto- en los meses que siguen. Puede que a algunos esto les parezca poco, pero establecer un rumbo definido hace toda la diferencia entre ser efectivamente una coalición política o sólo guardar las apariencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos ha de pensarse que los dirigentes de partido han llegado a una declaración de buenas intenciones, carente de efecto práctico. Más bien han optado por todo lo contrario. Los acuerdos son muchos y son difíciles de implementar. A lo menos, requieren para ser puestos en práctica de una dedicación a conciencia de las organizaciones partidarias. Por eso mismo, no fue nada de fácil que los líderes partidarios concurrieran con sus firmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuera poco, hay que tomar en cuenta el hecho nada baladí que todas las directivas que respaldaron los acuerdos acaban de ser electas (falta el PRSD, pero se espera una conducción de continuidad), por lo que cada cual deberá responder por sus dichos ante sus militantes, ante sus pares y ante la opinión pública. Ninguno puede delegar su responsabilidad en algún otro al que pasarle la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejemplo más relevante para mostrar lo que afirmamos está dado por la decisión concertacionista de realizar primarias abiertas y vinculantes. Se acaba de acordar que este mecanismo será empleado para elegir autoridades locales, por cierto, pero también para escoger parlamentarios y candidato presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que antes ha significa meses de discusión, se ha zanjado en corto tiempo. Una de las críticas fuertes a la forma en que se ha escogido candidato presidencial ha sido acogida. La necesidad de vincular a los ciudadanos con los partidos tiene ya una expresión concreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Escogiendo los mejores problemas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A los jóvenes que vienen incorporándose a la vida política, todo esto les puede sonar como algo obvio, de necesidad evidente. Tienen razón, sin embargo, lo que es obvio no siempre tiene una expresión nítida en la práctica política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No queremos decir con esto que la implementación del acuerdo vaya a resultar sencillo. Como se sabe, “el diablo está en los detalles” y es en las precisiones donde los acuerdos pasan por su prueba más dura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas formas de realizar primarias. Se las puede considerar indispensables en diversas oportunidades, dependiendo de los criterios que se seleccionen. Se puede aplicar en más o menos ocasiones. El momento en que se implemente no es indiferente. En fin, hay mucho por definir y las discusiones prometen ser intensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho en directo: problemas van a haber. Pero lo que importa es que se ha sabido escoger el mejor tipo de problemas en el que se podía uno meter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez de esperar a que las dificultades lleguen, o que la inercia atrape, se ha sabido escogido enfrentar las dificultades propias de la renovación política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su tiempo, la Concertación nació -mucho antes que nadie se enterara por la prensa- cuando se produjo el rencuentro personal y político de líderes como Aylwin y Almeyda, y cuando se constituyó una arquitectura institucional que lograba la confluencia en acuerdos vinculantes. Este es el mismo camino que se está empleando ahora, adaptado a los nuevos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo de poner cimientos sólidos no llama la atención, los documentos rara vez logran titulares. Pero sin ellos no se llega a ningún lado. Ahora parece aún lejano el día en que la centroizquierda concite la movilización de multitudes. En realidad, se está más cercano a ese momento del que comúnmente se piensa, pero es ilógico esperar que se pueda dar comienzo al camino por el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy a la Concertación no se le puede pedir un acto de masas sino un acto de sensatez y el inicio de un camino serio, de mucho esfuerzo, poco glamour y mucha coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, antes de poder ganar hay que merecer ganar y esta es la primera y más difícil etapa por la que ha de pasar el conglomerado de centroizquierda, camino a recuperar una mayoría social y política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, la realización de primarias es una promesa, que no es de realización inmediata y que habrá que cumplir antes de pretender llamar la atención del grueso de la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Reforma y cercanía con los ciudadanos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Como ya decíamos la realización de primarias no fue la única promesa que se hizo el 5 de octubre recién pasado. Por si faltaran razones para confirmar la audacia de los timoneles de los partidos de la oposición, estos se comprometieron, además, en dos órdenes de materias: conseguir avances programáticos y coordinar acciones para retomar contacto con los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La definición de una postura propia en temas relevantes se vincula con la necesidad de llegar a grandes acuerdos en materias pendientes. Algunas de ellas están en la agenda de gobierno, como es el caso del nuevo trato con los pueblos indígenas, las reformas laborales para mejorar las condiciones de trabajo, y la recuperación de la educación pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras reformas consideradas importantes, sólo en parte coinciden con la formulación que hace el oficialismo de ellas, como es el caso de la política nacional energética, la modernización del Estado y las reformas políticas pendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, existen temas que la Concertación quiere poner en debate y que no están en el orden del día del gobierno, como son la reforma tributaria, la descentralización del poder en el territorio y la agenda pro participación de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conjunto de estos avances programáticos demandarán a la centroizquierda poner el presente como punto de partida de sus preocupaciones, más allá de lo que hicieron sus gobiernos y de lo proyectado por el gobierno actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso se comprende que el principal componente de la nueva etapa sea la capacidad de diálogo. Antes de las primarias se han de implementar audiencias ciudadanas con actores de la sociedad civil, y reuniones en todas las regiones en asambleas de representantes. Además, se anuncia que el criterio a implementar es el diálogo sin exclusiones, para restablecer una mayoría social y política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conjunto se puede decir que se ha escogido el mejor y, a la vez, el más exigente de los caminos a disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación tiene que confiar en lo que puede desarrollar por sus propios medios, más allá de lo que haga o deje de hacer el gobierno. El actual oficialismo lo puede hacer mal o bien, puede tener mejores o peores momentos, pero eso, a la larga, no es lo determinante para la actual oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que importa es el proyecto que se le ofrece al país y la capacidad política de darle sustento y conducción a la comunidad nacional en pos de objetivos ampliamente compartidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación representa la mayor y más sólida construcción política que se yergue como alternativa de gobierno a la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su mejor escenario, Piñera lo hará bien al interior de un modelo que no representa ni en sus prioridades, métodos y estilo a la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación es la otra forma de conducir a Chile. Es la alternativa a la derecha. Puede evolucionar, renovarse o ampliarse, pero tiene la obligación de llenar un espacio sin el cual la democracia chilena sería más pobre, quedaría trunca una opción para la mayoría de avanzada social, de ampliación de las libertades políticas y de desarrollo de la equidad. Por eso la responsabilidad de sus dirigentes de hoy en tan importante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-6745056905387332970?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/6745056905387332970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=6745056905387332970' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6745056905387332970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6745056905387332970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/10/la-concertacion-define-su-rumbo.html' title='La Concertación define su rumbo'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4045681749130084611</id><published>2010-10-12T13:04:00.001-03:00</published><updated>2010-10-12T13:06:48.464-03:00</updated><title type='text'>Lecciones de una huelga de hambre</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Lecciones de una huelga de hambre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cuando se deja pasar el tiempo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gobierno que deja que una huelga de hambre continúe por casi 80 días sin abrir negociones estaba cometiendo un grave error. Hacía rato que lo que podía ocurrir ya no estaba bajo el control del Ejecutivo, sino que estaba librado a múltiples eventualidades que podían tomar dinámicas incontrolables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda esto ocurre cuando no se dispone de una estrategia que implementar sino que se está apostando a que los otros no podrán llevar a cabo la suya, simplemente por agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante demasiado tiempo, lo que concitó la atención especial del oficialismo fue el efecto público que pudiera tener estos acontecimientos sobre Piñera. Pensando en esto se anunció (costumbre ya habitual), una mesa de diálogo que tenía un efecto comunicacional pero ninguno práctico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la así llamada mesa de negociación del Cerro Ñielol es solo un alcance de nombre. No es lo que parece ser, tal como ocurre con tantas iniciativas de esta administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se invita a dialogar a alguien que tiene un problema urgente, pero se le dice que el suyo es uno entre veinte temas a tratar, lo que se hace en la práctica es cerrar la puerta y clausurar una salida posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la realidad se impone a las maniobras, y la necesidad de acuerdo se abrió paso por encima de las cortas miras de los fabricantes de apariencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la intransigencia de gobierno y su negativa al diálogo lo que otorgó a la huelga de hambre de los comuneros una connotación inusitada. Mientras se mantuvo clausurado todo contacto efectivo, la acción de los presos mapuches no hizo más que crecer en apoyo dentro y fuera del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argumentos empleados por el oficialismo lo mantuvieron parapetado, mucho más allá de lo prudente, en un discurso principista y de apego a la letra de la norma que identificaba falsamente dialogar con claudicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este muro de palabras altisonantes resultó ser un baluarte bien poco efectivo, que se mantuvo hasta que se terminó por hacer todo lo que se dijo que jamás se haría. Y cuando se llegó a un principio de acuerdo, fueron muchos los que sintieron alivio, incluidos los intransigentes de un inicio. Por cierto, más de alguien se preguntó por qué hubo tanta demora en la única vía de salida al conflicto que quedaba disponible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La apertura al diálogo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo lo anterior no ha de ocultar el giro que adquirieron los acontecimientos tras la nueva disposición de gobierno de llegar a un acuerdo y de ceder en lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, lo primero que cambió fue que una parte mayoritaria de los comuneros dieron por terminada la huelga de hambre. De pronto parecía que sus demandas habían sido siempre razonables y, como contrapartida, los comuneros depusieron su actitud apenas tuvieron las garantías suficientes de que no se trataba de una simple artimaña para bajar el movimiento y mantener todo igual que antes apenas se pudiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A algunos en el oficialismo no les gusta la huelga de hambre como arma de presión, y consideran casi una ofensa que se la emplee en su contra. Pero no importando los gustos, lo que se puede afirmar es que este recurso es el recurso más potente que emplean quienes requieren de la opinión pública y de su buena disposición para lograr que sus puntos de vista sean atendidos. Dadas sus circunstancias, ¿a qué otra iniciativa podían echar mano los comuneros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, es la misma naturaleza del recurso que se emplea lo que pone el límite a su utilización, y que señala cuándo detenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es tan importante que los actores se den cuenta del drástico cambio de situación. La opinión pública castigó la intransigencia, pero cualquier intransigencia, si esta cambia de bando, entonces se podría perder apoyo con mayor facilidad de cómo se la había ganado. Y el peor escenario para alguien es quedar aislado, porque entonces no puede conseguir logros, ni pocos ni muchos. Lo que se está haciendo pierde sentido, porque ya no se puede ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, se puede decir que la decisión de mantener el movimiento por parte de un número menor de personas detenidas, en realidad corresponde a una acción distinta, con otro auditorio, otra capacidad de influir y otro petitorio. También con menos tiempo para conseguir algún objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso también el termino de esta extensión del conflicto es muy relevante para los que supieron ceder de manera oportuna, y con ello permitieron que se evitara un retroceso sin destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La maldición de Piñera&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio de actitud oficialista en el caso de los comuneros, ha coincidido con un giro perceptible en el comportamiento de gobierno en dirección de acuerdos amplios. En efecto, el paso del oficialismo desde la confrontación pequeña con la Concertación a la búsqueda de acuerdos, marca una nueva etapa en las relaciones políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente el grado de inestabilidad a la que se ve sometido el sistema político por intentar ganar cada votación en el parlamento por uno o dos votos, es demasiado grande, como para sostenerla en el tiempo. Por otra parte, ha quedado de manifiesto que la Concertación nunca buscó destruir sin contemplaciones las iniciativas del Ejecutivo, con el único afán de causar daño, sino que esperaba un trato digno, y no la oscilación permanente entre la denostación y los llamados a la unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mayor apertura al diálogo hace que el Ejecutivo consiga grados de colaboración con los opositores, con lo cual todos terminan ganando, al dejar de intentar demoler al otro. La polémica política continuará pero la posibilidad de acuerdos también queda abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante este nuevo escenario se podría pensar que Sebastián Piñera tiene asegurado un período tranquilo, en el cual consolidará el apoyo a su administración y a él mismo como mandatario. Pero esta rápida conclusión tiene que ser matizada por simple prudencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El toque de alerta lo ha dado la última encuesta Adimark, en la que se ha podido constatar un resultado insólito. Mientras el 58% de los encuestados aprueba la acción del gobierno sólo un 53% aprueba la actuación del presidente. Esta última cifra representa un retroceso respecto de la medición anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que, en el momento de mayor unidad nacional producto de la celebración del Bicentenario, y cuando más exposición pública pudo tener el gobierno, sucede que al oficialismo le ocurre lo obvio (aumenta su aprobación) y al presidente le pasa lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede entonces, dejar de considerar una posibilidad que de puro evidente no se ha consignado hasta ahora: que el presidente satura cuando se sobreexpone. Es decir, que produce cansancio mediático y que cuando más se le ve más cerca del hastío se encuentran los ciudadanos. A otras figuras políticas les ocurre que, mientras más se les ve, más se les quiere. Pero este no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que sin dejar de reconocerle ningún mérito a Piñera, hay que consignar como un hecho que es el único caso conocido desde la recuperación de la democracia que tiene menos apoyo que sus colaboradores considerados como equipo. Genera más reconocimiento que adhesión. Esto puede concitar una evolución extraña y en que, antes de tiempo, el país empiece a plantearse el tema de la sucesión, por un anticipado cansancio con un personaje que lo tuvo todo para aglutinar al país tras él y que lo logró únicamente a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste particular condición en la que queda el gobierno, más sustentado en la acción colectiva que en la autoridad del presidente, no dice nada respecto del destino político de la derecha. Puede irle bien o mal, ganar o perder las elecciones que vienen, pero lo característico no será la visión de conjunto sino la búsqueda de aprovechar las oportunidades que en cada coyuntura se presentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que vive al día, renueva su suerte cada mañana. Si Piñera logra hacer de este un gobierno a su imagen y semejanza, lo atará inevitablemente a su destino. Y eso no debiera tranquilizar a ninguno de sus partidarios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4045681749130084611?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4045681749130084611/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4045681749130084611' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4045681749130084611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4045681749130084611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/10/lecciones-de-una-huelga-de-hambre.html' title='Lecciones de una huelga de hambre'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2262357395595430492</id><published>2010-09-21T07:56:00.000-04:00</published><updated>2010-09-21T07:57:43.637-04:00</updated><title type='text'>Mesa de diálogo y cambios legislativos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Mesa de diálogo y cambios legislativos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Un conflicto fuera de lo corriente&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno ha enfrentando mal el conflicto mapuche. Estuvo tratando de ganar tiempo, cuando es tiempo con lo menos que cuenta. Ahora instaló un “facilitador”, lo que representa un procedimiento largo cuando lo que urge es la rapidez y prepara una mesa de diálogo sobre el Plan Araucanía, algo que puede ser importante, pero que tiene otro propósito y otra agenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta puede ser una línea de conducta correcta o incorrecta, dependiendo de si se tiene un buen diagnóstico inicial sobre las motivaciones y capacidades de quienes protagonizan la huelga de hambre mapuche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo que predomina es la manera de ver de quienes miran a este como un conflicto ordinario, centrado en intereses bien acotados, entonces la premura no será tanta, puesto que el Ejecutivo estará seguro que la amenaza de llegar hasta las últimas consecuencias no existe. Al final –pensarán los responsables de gobierno- lo que predominará será el interés por preservar la propia vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este caso el fin superior a preservar desde el oficialismo es el de no perder la imagen de fuerza que se ha venido cultivando, la impronta de una administración dura que no sabe de claudicaciones y que no cede ante las presiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, el gobierno estará enfrentando esta crisis como una competencia en la que el que pierde es el que se deja amedrentar ante las amenazas de su antagonista. Se trata de una medición de fuerzas, en que gana el más duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otra forma de diagnosticar lo que está pasando. Y esta forma no parte de una especie de subestimación de la contraparte. Si se considera que la contraparte se mueve por convicciones profundas, entonces se sabrá desde un principio que lo que se tiene entre manos no es un conflicto rutinario sino uno excepcional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el otro está buscando no es un beneficio más o menos sino el reconocimiento nacional de la demanda de un colectivo. Ocurre que mientras más tiempo pasa, más tienen los actores involucrados la sensación de haber llegado más allá de lo que nadie ha alcanzado en varias décadas. Y esa es una motivación adicional para continuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo mismo, lo que se puede esperar desde esta perspectiva es que el paso del tiempo no facilite la salida sino que la vaya haciendo más difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, un participante motivado por convicciones verá en el trato displicente del Ejecutivo, la confirmación más obvia de que está siendo discriminado, y no tomado plenamente en serio. Y eso aumentará su capacidad de resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes tienen a su cargo el manejo de un conflicto extraordinario deben hacer un buen empleo del tiempo disponible, el recurso principal. No se especula. No se duda. No se juega a la indiferencia. Se compromete a todos los actores disponibles en la búsqueda de la solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en ningún caso se dan largos rodeos deslindando responsabilidades, porque el gobierno es el único que no deja nunca de estar a cargo del bien común. Mucho menos en casos como estos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Jugando al límite&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Da la sensación de que, hasta ahora, el gobierno ha estado más dedicado a calcular el costo que tendría en su prestigio e imagen pública el abrir negociaciones, que abocado a la búsqueda de la solución misma del conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el inicio ha estado asociando la negociación con una demostración de debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se entiende por qué ocurre algo así. La conducción política de derecha ha querido mostrar su desempeño en seguridad ciudadana como una diferencia comparativa a su favor frente a la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la perspectiva del actual oficialismo, la centroizquierda actuó con debilidad o negligencia contra la delincuencia y contra quienes empleaban la violencia como arma de acción política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso ahora está demostrando una confianza ilimitada en el uso de la represión inmediata y fuerte contra las manifestaciones públicas de la más diversa índole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado no se ha hecho esperar. Al correr el cerco de las acciones policiales permitidas, algunos ha sentido que es posible actuar más allá de lo que la ley permite. Hemos visto cómo se han dado de baja a efectivos de carabineros por extralimitarse en sus actuaciones, cuando ha quedado testimonio gráfico de los hechos cuestionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estos hechos no son simplemente demostraciones de actuaciones personales que llegan al exceso. Es lo que suele ocurrir cuando la policía es requerida para todo y desde ya. Personal cansado y sobreexigido es casi garantía segura de problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las instrucciones de gobierno en materia de represión implican estar jugando permanentemente en el límite. Tarde o temprano esto tendrá malas consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se entenderá, entonces, que un gobierno que basa su buen concepto de sí mismo en la dureza de sus acciones, no esté dispuesto en principio a dar un tratamiento adecuado y flexible a una huelga de hambre motivada por causas que sobrepasan las motivaciones ordinarias, tal cual ha ocurrido en el caso de los comuneros mapuches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este caso, lo que primero ha visto el Ejecutivo es el uso de un procedimiento de presión, que fue calificado de “ilegítimo”. Desde allí lo que se esperó, por un lapso demasiado prolongado, fue que se desistieran de la huelga para de allí –sin ningún compromiso previo- se empezara a conversar. En las circunstancias en que nos encontramos esto es lo mismo que no solucionar nada, y por eso llegamos al punto actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, quedar atrapado en la protección de una cultivada imagen de fortaleza es una gran debilidad. Y un grave error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El segundo problema&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Negociar no es lo mismo que claudicar. Tal como ha dicho la ex presidenta Michelle Bachelet, gobernar consiste en “generar los espacios de encontrarse, de escucharse y de buscar soluciones. Legitimar no es lo mismo que “hacerse cargo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución a la huelga de hambre de los comuneros mapuches implica combinar diálogo con cambios legales efectivos y concordados. Esto es: se requiere instalar una mesa de negociación y, en paralelo, proceder al cambio de leyes que permitan que a los comuneros se les aplique las ya fuertes sanciones de la ley común, pero no la deficiente legislación antiterrorista. En ambos aspectos hemos tenido dificultades, y en ambos casos tendremos que enmendarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos mencionado los problemas que el gobierno ha tenido para iniciar las negociaciones, aun a sabiendas de que tendrá que emplear este mecanismo de mantenerse la presión de los huelguistas. Sin embargo, tenemos que enfocarnos en las dificultades que la oposición ha encontrado para enmendar la ley antiterrorista y eliminar el segundo obstáculo importante para llegar a un acuerdo aceptable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficialismo mandó al parlamento un proyecto de ley que dejaba inalterados los puntos de conflicto con los comuneros. Era, pues, imprescindible que la Concertación produjera las mejoras legislativas, aunando toda la presencia de la oposición tras un mismo propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como se sabe, la centroizquierda perdió su importante –y mínima- ventaja en el senado al votar Hosaín Sabaj (DC) por la posición de gobierno en el importante punto de la inclusión de los incendios como conducta terrorista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema reviste importancia porque el alineamiento concertacionista fue un trabajo serio y sistemático que alineó a directivas de partido, bancadas y equipos técnicos. Las propuestas fueron aquilatadas y consensuadas. De allí que el resultado de la votación tuviera un fuerte impacto político. El gobierno lo celebró como una gran victoria y agradeció el “aporte” del senador DC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación es lamentable mirado desde la perspectiva del objetivo principal opositor: colaborar a salvar las vidas en riesgo de los comuneros. Se ha perdido tiempo justo cuando una falla puede tener costos irreparables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de lo que podemos estar seguros es que el dialogo volverá a traer los temas que se han negado a ser reformulados, porque la Concertación no los presentó por capricho, sino por el pleno convencimiento de que se trata de aspectos fundamentales a resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, donde hay que poner el énfasis ahora es en asegurar la coherencia y la credibilidad de la Concertación y del PDC en el parlamento. Si la centroizquierda ha de existir como alternativa de gobierno, entonces ha de expresarlo donde es más fuerte, es decir, en el Senado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de avanzar, no de retroceder. No hay que regalarle disidentes circunstanciales a la derecha, sino acotar los márgenes en que las diferencias se pueden expresar sin daño a un bien superior. Esto significa explicitar los acuerdos fundamentales, darlos a conocer antes de las votaciones y pedir disciplina sobre la base de consensos en lo esencial. Los partidos pueden colaborar mucho en adquirir prácticas que involucren a la opinión pública antes de las votaciones en el Senado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La unidad requiere de coherencia en la acción, y la coherencia necesita del respeto de los consensos básicos. Los acuerdos sustantivos pueden hacerse exigibles en base a definirlos a tiempo, darlos a conocer a muchos y comprometer a los que votan. Es mucho trabajo, pero buena política. Vale la pena intentarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2262357395595430492?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2262357395595430492/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2262357395595430492' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2262357395595430492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2262357395595430492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/09/mesa-de-dialogo-y-cambios-legislativos.html' title='Mesa de diálogo y cambios legislativos'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5957931343279161617</id><published>2010-09-04T23:32:00.001-04:00</published><updated>2010-09-04T23:36:15.311-04:00</updated><title type='text'>El mejor momento y los defectos de siempre</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;El mejor momento y los defectos de siempre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Hijo de la audacia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera tiene la capacidad de tomar buenas y malas decisiones, al mismo tiempo. Eso no es casualidad, sino el costo de un estilo que hará las grandezas y miserias de esta administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta sus adversarios han reconocido que la virtud principal frente al tema del rescate de los mineros no ha sido la ausencia de errores (hubo dudas, momentos de desconcierto y fallas comunicacionales) sino la sostenida a puesta a comprometerse en la búsqueda. Eso resultó más valioso que todo lo anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan impactante resultó el hallar a todos los mineros con vida que el gobierno y el presidente recibieron un fuerte espaldarazo en la opinión pública. Las encuestas dan un elocuente testimonio de su alza de popularidad. Por esta razón y porque entramos en la órbita del Bicentenario, llega la primavera, la economía continúa en alza sostenida y el empleo sube, podemos decir que hoy nos encontramos en el mejor momento del gobierno de Piñera y con perspectivas de consolidar su posicionamiento positivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero justo cuando las expectativas son las mejores, el mandatario y su gobierno parecen empeñados en perder su mejor oportunidad. Todo esto fue posible por el comportamiento del Ejecutivo en el caso de la termoeléctrica de Barracones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, en la definición de la Corema de Coquimbo no hubo ninguna duda de la voluntad gubernamental: las quince autoridades regionales designadas por Piñera votaron alineadas a favor construir la central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la reacción pública –en Santiago y regiones- fue tan potente en contra y las encuestas tan unívocas en el rechazo mayoritario, que el mandatario suspendió la construcción de la termoeléctrica. La vuelta de campana no podía quedar sin consecuencias. Y la forma en que fue comunicada (ofreciendo otro lugar, algo para lo cual Piñera no tiene atribuciones) fue la peor de las que estaban a disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barracones muestra que está confundiendo la pro actividad con la arbitrariedad, aun cuando Piñera no ha dejado de afirmar que esta medida la tomó "dentro de la institucionalidad y dentro del Estado de derecho". Pero esto no resulta muy convincente. Si el gremio empresarial se acerca a La Moneda, como lo ha hecho el presidente de la CPC, Rafael Guilisasti, es porque hay alarma. De otro modo no se explica que este último haya representado “una inquietud que existía en el sector empresarial” y que pidiera de “una señal potente de que aquí vamos a contar con la energía necesaria para el desarrollo industrial”. Esto se parece bastante a una reconvención amistosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;El Estado soy yo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo que ha hecho es demostrar que toma decisiones sin establecer barreras muy definidas entre la función pública de Piñera en cuenta presidente y sus definiciones empresariales de cómo han de funcionas las cosas apegándose a su voluntad, sin consideración de las normas vigentes ni de los plazos y formas que se establecen dentro de nuestro marco institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es aceptable que el Presidente desconozca el hecho de que los estudios técnicos que requiere una central hidroeléctrica de grandes dimensiones, duran un año o más. Cambiar de ubicación para la central requiere de otro estudio de impacto ambiental. Implica un nuevo punto de partida, algo bien distinto a un cambio de menor importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No está en poder de un presidente el ofrecer que una planta de casi 600 megawats se instale “un poco más allá”. Piñera no puede decir, como lo dijo, refiriéndose a la localización de central, que “hemos acordado que se hará en otro lugar”, porque esta frase no corresponde, en nuestra institucionalidad, a las funciones de un mandatario. Como dijera el profesor de derecho constitucional Javier Couso, Piñera no está en condiciones legales de acordar con una empresa el traslado de la central a otro emplazamiento: "No es algo que puede prometer, no está en su poder, él no es el rey de Chile". Esta no es una transacción entre particulares, tal como si estuvieran ofreciendo o recibiendo algo que les pertenece. Ninguno de los dos está sobre la ley y uno de ellos ha jurado expresamente respetarlas como el que más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es de una gravedad difícilmente exagerable. Un país serio y confiable se le reconoce por la estabilidad de sus normas, es decir por la ausencia de arbitrariedad y discrecionalidad. Piñera acaba de hacer todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, por cierto, de un caso puntual. Pero no se trata de un comportamiento inusual y desacostumbrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que el tema que se está poniendo en el tapete no es de la adhesión a un modelo económico que pone el acento en el papel de la empresa privada sino, precisamente, el respeto a las reglas del juego que lo hacen posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal ha sido el impacto de esta actuación presidencial, que las autoridades de gobierno han insistido con posterioridad en asegurar que la intervención del mandatario en el caso de Barracones fue un caso absolutamente excepcional. Lo que no es otra cosa que reconocer que se ha cometido un error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Reemplazar la suerte por la coherencia&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No cabe duda que la actuación del gobierno en el rescate de los mineros de San José, les devolvió el alma al cuerpo a sus partidarios. Una serie de desinteligencias y la baja continua en las encuestas venía mermando la autoconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, el estado de ánimo cambia drásticamente. Sumando esto al crecimiento económico, la llegada de septiembre con la celebración del Bicentenario y el despliegue de iniciativas parlamentarias y de políticas públicas, parecen augurar un segundo semestre de la gestión Piñera bastante más prometedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todas las señales son buenas. El uso drástico de la fuerza policial para evitar la amplificación de los conflictos sociales, está siendo utilizado al límite y amenaza con caer en excesos. El manejo de la huelga de hambre de los comuneros mapuches ha sufrido oscilaciones frecuentes. La zona más afectada por el terremoto y el maremoto, no es precisamente un oasis de tranquilidad. El caso Barrancones mostró una capacidad de movilización ciudadana de inusitada presencia callejera, coordinada en un tiempo muy breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun cuando nadie dudaba que las primeras encuestas después del encuentro con vida de los mineros constatarían un repunte de popularidad del gobierno y del Presidente, son pocos los que tienen la convicción de que esto marque un definitivo cambio de tendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que ello ocurra, se requiere mucho más que jugarse por mantener la suerte del apostador empedernido y compulsivo. Tampoco se puede sostener un gobierno en base a la tendencia medida en encuestas porque, al oscilar las preferencias medidas por los estudios de opinión, oscilarían también las políticas públicas y eso sería un desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el senador oficialista Jovino Novoa, el gobierno ya ha alcanzado la madurez. Alternativamente, Patricio Aylwin ha realizo una evaluación sucinta de la gestión Piñera al decir que “hasta aquí vamos bien, pero hasta aquí son más palabras que hechos, vamos a ver los hechos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien puede ser que la verdad se encuentre a mitad de camino de estas dos afirmaciones, es decir que la actual administración ya está mostrando su perfil y estilo característicos y que estos son, ni más ni menos que aquello que ya hemos visto. Y lo que hemos visto es un predominio de la retórica por sobre el respaldo en hechos y concreciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo lo que ocurra dependerá de lo que haga el oficialismo. También la Concertación ha renovado sus equipos directivos. También a la oposición le toca consolidar estilo y un perfil. En las próximas semanas, sabremos a qué atenernos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5957931343279161617?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5957931343279161617/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5957931343279161617' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5957931343279161617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5957931343279161617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/09/el-mejor-momento-y-los-defectos-de.html' title='El mejor momento y los defectos de siempre'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-7683886920867157271</id><published>2010-08-17T08:21:00.000-04:00</published><updated>2010-08-17T08:22:48.212-04:00</updated><title type='text'>La sucesión como solución</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La sucesión como solución&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cuando falla el primero&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando falla el Presidente, de lo que se habla es de la presidencia actual y futura. Hoy la derecha ha aceptado como discusión básica el que se empiece a dilucidar la sucesión de Piñera. Esto a pocos meses de asumido y luego de las primeras encuestas preocupantes, es decir, a la menor provocación. Se ha presentado este fenómeno aun cuando se espera un tiempo de bonanza económica, lo que debiera dejar dudas políticas, pero ni con eso ha bastado para contener una larvada inquietud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semejante situación significa dos cosas. La primera es que el gobierno no ha sabido aglutinar a su base de apoyo ante las dificultades de entrada y, segundo, que el Presidente no es un elemento lo suficientemente poderoso como para servir de fuerza centrípeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficialismo está buscando liderazgos adicionales para mantenerse unido y esa es una confesión de debilidad muy importante. En la derecha nadie lo dice, pero todos renuncian por anticipado a intentar que el mandatario reoriente su conducta. No necesitan que alguien les explique que eso no es posible. Por eso recurren, sin mucha fe, a buscar sucedáneos a una crítica sin destino y sin espacio de expresión. Se enfrenta o vapulea desde su propio sector a los ministros pero, en el fondo, se mandan mensajes cifrados a un mandatario poco tolerante con la crítica directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que descargar la responsabilidad en los colaboradores es un expediente fácil, pero no es un recurso eficiente para resolver problemas. Porque lo que ocurre no es que algunos asesores en particular estén teniendo una opaca actuación en medio de lumbreras, sino que la figura presidencial está ensombrecida y esto afecta a la evaluación de todo el gabinete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo más se está tratando de producir una agenda fuerte que afiance a tres ministros, en Interior, Educación y Hacienda, para destacar en seguridad ciudadana, educación de calidad y empleo, pero hay dudas razonables respecto de que ello sea suficiente para asegurar el liderazgo político en los malos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como no hay manera de cambiar al presidente ni manera de que el presidente acepte cambiar para enmendar su conducta, entonces cada cual ha quedado librado a encontrar por sí mismo, las ideas, o las personas que mejor lo interpreten sino es para ahora mismo, a lo menos para la sucesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Pidiendo dificultades&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la UDI dice que quiere un presidente gremialista porque, como dice Jovino Novoa, “es lo lógico” y, ante esto, espera “generosidad de RN”. Lo hace un experimentado político que sabe que el poner en el tapete el reemplazo del presidente que acaba de asumir, se está haciendo uso de un recurso por completo inusual. En una situación normal al que se le hubiera ocurrido hacer algo parecido habría sido drásticamente tratado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si se está procediendo de un modo tan fuera de lo común es porque se ha considerado completamente necesario dar este paso. Esto quiere decir que se está intentando canalizar un descontento que necesita expresarse de alguna forma, y porque sino sus demostraciones públicas serían menos presentables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir en favor de la dirigencia oficialista que, para variar, fue el propio Piñera quien habría la caja de Pandora, al decir en el Consejo General de RN que en ese salón estaban “muchos y muchas” presidentes de la república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un tiempo despejado, tal vez este tipo de frases hubiera sido considerado anodina, pero no ahora. La falta de criterio es a veces asombrosa: si el principal afectado no tiene dificultades en mencionar un tema que debiera estar vedado de las declaraciones oficialistas, entonces los demás tenían licencia para hacer lo mismo. Y eso fue precisamente lo que empezó a acontecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es ningún misterio que el centro del descontento de derecha se encuentra en la UDI. La palabra que mejor define la relación del gremialismo con Piñera es el de insatisfacción. Se trata de un estado de ánimo colectivo que ya aparece crónico, y que no se remedia sin un estandarte propio tras el cual ordenarse por voluntad más que por obligación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí la necesidad de buscar alinearse tras el gobierno, pero a través de destacar una figura propia de envergadura presidencial. Por supuesto esa figura es exclusivamente la de Joaquín Lavín, y no hay quién discute esta evidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el lado de la Concertación, la situación es bien distinta. Por segunda vez en su historia la centroizquierda (y con la misma persona) se encuentra con un liderazgo que viene de sus filas, y que goza de amplio respaldo ciudadano. Hoy por hoy, el contraste con Piñera es simplemente apabullante y la distancia a favor de Bachelet es todavía más notable si se toma en cuenta que venimos saliendo de una campaña de desprestigio coordinada desde la cúspide del gobierno y con participación parlamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;De una a varias opciones&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabe qué resolverá Bachelet en su momento, pero sí se puede coincidir, desde el punto de vista del bien común de la Concertación, que entre tener una líder de amplia aceptación ciudadana y no tenerla, es obvio que lo mejor es contar con una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es esta la situación ideal a la que debemos aspirar? No, por cierto. El óptimo para un conglomerado de centroizquierda es contar con varios liderazgos entre los que poder escoger a fin de llegar a la próxima elección presidencial, disponiendo de alternativas lo mejor evaluadas posible. Proyectar liderazgos renovados es, por supuesto, una de las principales tareas políticas de esta etapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, para llegar a esta mejor situación lo que hay que hacer no es pedirle a la ex mandataria que se autoanule o que se vete a sí misma, lo que es tan absurdo como impracticable. Pedirle a Bachelet que sea menos de lo que es, resulta un acto indecoroso; pedir a otros que hagan un esfuerzo mayor para mostrarse como conductores de fuste, resulta un aporte para el conjunto de la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso lo que hay que hacer es proyectar los liderazgos de reemplazo y de mayor perspectiva desde los partidos y desde el parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ninguna duda, la condición básica para proyectar nuevas figuras nacionales es contar con partidos renovados, acorde a los tiempos que corren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos de la Concertación están plenamente conscientes de ello, y es de su completa responsabilidad que el cambio de directivas por lo que han pasado o pasarán cada uno de ellos, los deja en condiciones de aportar a la proyección de conductores descollantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para conseguir un objetivo de esta envergadura se dispone del tiempo justo, a condición de que no se disperse en apuestas laterales o inconducentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de malo hay en que se quiera tener un postulante a la presidencia del propio partido, lo que importa es que exista un procedimiento concordado para llevar a un candidato único y legitimado por la adhesión popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Competir sobre la base de tener asegurada la unidad del conglomerado, es una necesidad, mucho más que algo simplemente deseable. Y lo que es cierto entre partidos es también cierto al interior de cada partido. Este es, sin duda, el punto más delicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarde o temprano se tendrá que escoger una sola opción presidencial por cada partido que quiere competir. Mientras, es la obligación de cada directiva el posibilitar que sus opciones puedan concursar en igualdad de condiciones. Porque quien decide entre las opciones no son las directivas sino el conjunto de adherentes a una organización partidaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo no es infinito ni se debe desaprovechar. Para ganar elecciones los partidos de la centroizquierda deben tomar decisiones apropiadas, sin enredarse en peleas de importancia secundaria. Pronto en conjunto de las tiendas políticas de la oposición habrán escogido los actores principales de la unidad que no son otros que presidentes. Todo indica que el sentido de responsabilidad y de urgencia prevalecerá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-7683886920867157271?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/7683886920867157271/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=7683886920867157271' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7683886920867157271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7683886920867157271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/08/la-sucesion-como-solucion.html' title='La sucesión como solución'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-477338223584916021</id><published>2010-08-10T08:03:00.000-04:00</published><updated>2010-08-10T08:05:30.079-04:00</updated><title type='text'>Gobernar es llorar</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gobernar es llorar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El costo de la incoherencia&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El gobierno ha pagado un alto costo por realizar, al mismo tiempo, constantes llamados a la unidad nacional y emprender una sistemática descalificación de los adversarios a los que más teme. Actuar de este modo representa un gran problema porque la inconsistencia en la actuación no desgasta al adversario sino al que pierde credibilidad ante la opinión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un actor político debe hacerse cargo de las consecuencias de sus actos. Lo que no resulta aceptable es ocultar o distorsionar los objetivos y propósitos que orientan sus acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En política hacer algo y –simultáneamente- negarlo no puede ser sostenido por un tiempo prolongado. Hay razones éticas de por medio y también razones prácticas, puesto que la falta de coherencia siempre termina por volverse contra sus promotores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso resulta no solamente molesto, sino un error la forma como la derecha implementó hasta hace muy poco un hostigamiento sin pausa a Michelle Bachelet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los resultados de las encuestas CEP y Adimark representan un doble fracaso político. Primero porque el gobierno optó por transferir la responsabilidad de lo que se pudiera hacer o dejar de hacer a la gestión anterior; y porque buscó, sobre todo, el desgastar a la mandataria saliente, utilizando el mismo recurso que ya usara con buenos resultados en el caso de Ricardo Lagos Escobar. Sólo que ahora los frutos fueron inversos a los que se esperaban alcanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante semanas el oficialismo uniformó su arremetida comunicacional diciendo que nadie se podía ofender por una fiscalización de sus actos a la cabeza del gobierno, puesto que corresponde a una situación normal y, por lo demás, si no hay nada que ocultar, no hay nada que temer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, a todas luces, no fue eso lo que estuvo ocurriendo hasta la aparición de las recientes encuestas. Es inobjetable que la administración pública cuenta con mecanismos rutinarios de control y fiscalización internos. Estos mecanismos se pueden poner en funcionamiento con regularidad y es indispensable que así sea. Sin embargo, estuvimos lejos de asistir al despliegue de procedimientos rutinarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para partir por lo más obvio, nunca se le asigna el máximo de publicidad a la implementación de la rutina. Tampoco corresponde a la típica descripción de un procedimiento inocuo el activar en forma simultánea las más variadas fiscalizaciones en múltiples reparticiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de ejemplo, se puede mencionar que, en las semanas pasadas, se han anunciado, con características de escándalo, situaciones irregulares en: el manejo de las subvenciones presidenciales en el gobierno de Bachelet que fueron entregados a las ONGs; la evaluación de la totalidad de los programas sociales heredados de la Concertación; desordenes administrativos y una millonaria deuda en el Ministerio de Educación; fiscalización del Programa Orígenes; y, una amplia difusión del uso de viáticos informando que se habían incrementado en un mil por ciento en veinte años. La coronación de todo fue la forma en que fueron presentados –en un inicio- los datos de la encuesta Casen, en la que se responsabilizó a la Concertación –y en especial a la administración Bachelet- del aumento de la pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Con más táctica que estrategia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, nada de lo anterior es lo más significativo. Porque lo que más importante fue el hecho de que el Presidente de la República haya dado instrucciones a los parlamentarios de derecha para fiscalizar al gobierno anterior. Interesa, además, que les prometiera respaldo, lo que –en concreto- significaba que su equipo asesor entregara la información que se requería, en el formato que resulta más adecuado a los propositivos que se buscan obtener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún cuando, con el correr de los días, se llegó a establecer una versión oficial, según la cual este episodio nunca se produjo, lo cierto es lo contrario. La confirmación del hecho lo dieron un número amplio de parlamentarios oficialistas a sus colegas y a los periodistas del sector político. Las lenguas se empezaron a contener sólo después que se hiciera evidente el efecto negativo que estaba alcanzando una conducta tan inusual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo relatado no se sabe si sorprenderse más por la ineptitud mostrada o por el exhibicionismo propio del que se ha dejado llevar por una falsa sensación de impunidad. En cualquier caso, se trata de un error de principio a fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas puede horadar más el prestigio presidencial que el hacerse cabeza de una guerra sucia. Simplemente no se espera que un mandatario actúe de esa forma y, en realidad, no debe hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces vinieron las encuestas (y este gobierno se guía por ellas) y junto con este hecho aparecieron la desazón y la búsqueda de responsables de los desaciertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Nueva táctica, el mismo comportamiento&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo una conducta que no los enaltece en modo alguno, la mirada oficialista se concentró en el eslabón más débil, alejando toda responsabilidad del verdadero responsable de los resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el presidente es parte de quienes cometen los errores por los cuales el gobierno empieza a ser cada vez más críticamente evaluado, entonces hay que tener el coraje y la humildad de reconocerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacerle pagar a las comunicaciones el pato de la boda, cada vez que las cosas van mal es un expediente demasiado fácil como para ser empleado por dirigentes responsables. Nadie puede ser el vocero de un gobierno que comete muchos errores y salir bien evaluado. Simplemente le toca darle voz a conductas indefendibles por lo que la credibilidad sufre un desgaste que no se puede evitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peor aún, puede que Piñera se convenza que todos tienen que cambiar excepto él pero esto constituye un error grueso. Tenemos ahora el primer Presidente desde la recuperación de la democracia que es evaluado por menor calificación que sus colaboradores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que Piñera no está aportando con una cuota de seguridad más amplia de estabilidad a su propio gobierno. En una palabra: lo está haciendo comparativamente mal y eso es su responsabilidad, efectiva e indelegable que no puede endosar a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la política no la salva la economía. Hay méritos políticos y hay vientos favorables en economía. Pero una cosa no va acompasada con la otra por necesidad ineludible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ciertos prerrequisitos para que el bienestar económico se convierta en apoyo político, y el principal de estos es que una gestión se vea solvente, bien conducida, con orientaciones claras en las principales áreas, capaz de lograr acuerdos y de producir los cambios que se anunciaron. Pero es este conjunto de cosas las que está fallando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso no ha de extrañar que en el futuro las cifras económicas se mantengan buenas, pero las evaluaciones del desempeño del presidente y de sus colaboradores sean consideradas, cada uno por su propio carril, y con diferencias apreciables entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento el gobierno parece haber suspendido sus maniobras agresivas. Se apostó demasiado a la efectividad que pudieran tener el desgaste ajeno y se fracasó rotundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más probable es que la proximidad de septiembre en plena festividad del Bicentenario obligue a implementar un generoso despliegue de gestos fraternos con la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que dicta la nueva táctica no es la convicción sino la conveniencia. Lo que guía a la administración no son las convocatorias amplias sino el aprovechar al máximo las oportunidades que se les presentan. Esa esa ha sido su brújula y buscar una intención de trasfondo se está demostrando como una pérdida de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras las festividades, el gobierno confía en que la mayor prosperidad su posicionamiento mejore. A la primera oportunidad volverá al ataque y a la descalificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la argumentación oficial, todo lo bueno parte ahora y si no se nota es porque la Concertación cometió puros errores y dejó muchos problemas. No hay más errores que los de la Concertación. Luego vienen las letanías y los lamentos por la tan pesada cruz que este gobierno (tan bueno y con tan loables intenciones) debe cargar día a día, impidiéndole servir mejor al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie antes se había quejado tanto, ni hubo cojo que recriminara tanto al empedrado. Tal parece que para la derecha gobernar es llorar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-477338223584916021?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/477338223584916021/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=477338223584916021' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/477338223584916021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/477338223584916021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/08/gobernar-es-llorar.html' title='Gobernar es llorar'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8037985167316138808</id><published>2010-06-25T08:42:00.000-04:00</published><updated>2010-06-25T08:43:54.568-04:00</updated><title type='text'>El quinto elemento</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;El quinto elemento&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Retomar el liderazgo &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación tiene que retomar el liderazgo y eso implica que, colectivamente, sus conductores han de decidir sobre qué hay que conversar, en qué tono han de debatir y quienes la han de representar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, sus dirigentes tienen que aprender, en las nuevas condiciones, a decidir por sí mismos, sin dejarse llevar por los dictados de los medios de comunicación (que no les son para nada adeptos) ni por las operaciones políticas de gobierno, de las que –sin duda- son y serán objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el contrario, si quiere renunciar a la reconquista de la mayoría política y le ha gustado tanto ser oposición que quiere quedarse permanentemente en esta posición, lo que tiene que hacer es muy sencillo: cada cual debe opinar lo que le viene en gana, al momento que se le ocurre, en el tono más destemplado del que sea capaz y, particularmente, debe polemizar con alguien del mismo sector, antes que enfrentar a la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejarse llevar por la dispersión de criterios es lo más fácil de conseguir, porque lo único que se necesita es renunciar a ejercer un liderazgo responsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo compiten por el poder los conglomerados capaces de actuaciones disciplinadas y con perspectivas de mediano y largo plazo. Cuando una coalición renuncia a una actuación de equipo, su adversario puede darse por asegurado en el poder por tiempo indefinido. No por nada, dar motivos para la discordia o incentivar las diferencias de opinión es una táctica que se ha recomendado desde tiempos inmemoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno sabe que una de las ventajas que le otorga su posición, es que tiene la iniciativa de las acciones. Por lo mismo, puede ocupar esa capacidad para emprender actuaciones que pongan en tensión internamente a la Concertación, y es más que obvio que se va a emplear a fondo en este sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La centroizquierda está acostumbrada a tener la iniciativa, por lo cual tiene que hacer un esfuerzo especial para no caer en trampas para principiantes, que pueden ser muy efectivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que si hay que estar atento a los pauteos externos, también hay que estarlo para afrontar los indispensables debates internos que pueden estar siendo mal enfocados desde las propias filas, sin provocación alguna de los adversarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las posiciones más extremas las suelen asumir los que no dan cuenta ante nadie de sus actuaciones, dependen de la figuración mediática para seguir vigentes y no tienen claro su futuro. En cambio, lo que debe ordenar hoy a la Concertación es el reconocimiento de los liderazgos reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este caso, no hay duda alguna que los liderazgos públicos se encuentran de preferencia en el parlamento y en los municipios. Ellos, junto a la dirección de los partidos hoy en renovación, constituyen las vocerías autorizadas que la opinión pública reconoce como las más representativas de la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, es muy importante que los centros de estudio de la Concertación se asocien para entregar asesorías que desarrollen contenidos y presentaciones públicas sobre la base de las decisiones ya asumidas por los voceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hay que evitar es que, entre los liderazgos reales, cada cual exprese exclusivamente sus opiniones personales, sin conocimiento y en desconexión con los demás. Toda actuación de líderes conocidos con propósitos desconocidos para sus propios adherentes, obliga a una posterior inversión de una enorme cantidad de tiempo para aclarar la confusión inicial. Una coordinación compartida provee de una corta explicación en el momento oportuno, idealmente antes de que todos se encuentren con sorpresa leyendo la prensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Los líderes y los partidos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este tiempo se ha hablado mucho sobre los factores que incidieron en la derrota electoral. Esto es un tema interesante porque se puede llegar a coincidir en que los factores en juego son los mismos que determinaron el triunfo de la Concertación sobre la dictadura y también son los mismos que permitieron que se le diera continuidad en el poder durante dos décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los factores que operan, para bien o para mal, son: los liderazgos reconocidos; el ordenamiento partidario; la propuesta de país; y, la proyección de una imagen de mayoría. Hay un quinto elemento que ejerce su influencia como producto de la presencia de los anteriores que mencionaré al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia, desde el final de la dictadura hasta hoy, muestra que la centroizquierda gana cuando cuenta con líderes partidarios que concitan el reconocimiento y respeto amplios, más allá de su tienda de origen. Esto se consigue cuando los líderes le hablan al país y no exclusivamente a su militancia próxima. El candidato presidencial del momento es uno entre varios que ponen al bien común de la nación por delante y que marcan el tono general de la política que se practica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, también es claro que los momentos críticos de la Concertación son aquellos en que los líderes de amplia convocatoria son reemplazados por dirigentes partidarios de convocatoria interna, pero delimitado impacto público. El candidato presidencial, en este caso, opera con apoyo restringido y en un ambiente en que predominan los intereses particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La renovación pues, es una renovación de personas a cargo de las tareas más relevantes. Cada tiempo tiene sus rostros y estos son tiempos nuevos. Sin la intención expresa de hablarse al país, en clave ciudadana actualizada no hay posibilidad de recuperación de la mayoría política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, a los partidos de la Concertación les ha ido bien cuando se han preocupado de fortalecer y cuidar sus propias organizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El indicador más representativo de cómo están las cosas es el prestigio social que se le asigna al hecho de militar en un partido. Cuando entregar un aporte voluntario de tiempo y dedicación es altamente valorado se va por buen camino, y cuando no ocurre así, estamos en problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la Concertación quiere volver a ser mayoría tienen que tener ordenadas sus casas, ha de formar sus cuadros para el mejor servicio público, atraer a los jóvenes, vincularse con la sociedad civil. De todas las tareas la puesta al día de los partidos es, lejos, la más difícil. La derrota con sus dramas, lecciones y recambios puede llegar a ser un factor positivo recubierto de desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El proyecto y la imagen&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, cada tiempo tiene su proyecto y sus prioridades nacionales que atender. La experiencia ha demostrado que no siempre se necesita partir con programas delineados con precisión. Pero lo que resulta indispensable es encarnar una respuesta a los desafíos sociales más relevantes, los que sólo se realizan con la centroizquierda en el poder: equidad, participación y amplio reconocimiento de la diversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos ha ido bien cuando hemos sostenido con fuerza que podemos darle gobernabilidad al país, sostener al crecimiento económico y la igualdad de oportunidades. El país nos hace caso. Nos ha ido mal cuando le informamos al país que dudamos del valor de lo que hemos hecho, que si seguimos por este camino no vale la pena seguir en el poder, y cuando ponemos el acento en lo que no hemos podido hacer, más que en lo que hemos hecho. Porque el país también nos hace caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha no puede dar lo que no tiene. En el mejor de los casos, si a este gobierno le va bien (lo que no está para nada garantizado), al cabo de cuatro años tendremos un Chile más próspero pero no más equitativo, con una infraestructura recuperada, pero con una convivencia social deteriorada; con más obras pero con menos participación y tolerancia a la diversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha no significa para Chile la llegada de una nueva forma de gobernar sino el regreso de la antigua forma de imponerse por acumulación de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, hay que responderle a Chile mostrándole los vacíos que deja la derecha y los retrocesos que produce el detener los avances sociales que estaban en marcha. Por contraste, es la derecha en el poder lo que reposiciona el proyecto progresista y lo que permite identificar con nitidez sus principales componentes de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuarto lugar han estado siempre las comunicaciones (aunque no todos se han dado plena cuenta de ello). La Concertación supo trasmitir, en su mejor momento, que lo que había logrado conformar era un todo superior a la suma de sus partes. Eso produce una estética, un estilo y una imagen que se supo cuidar por años. Nos va bien cuando hemos sido conscientes de que las formas importan. Nos ha ido mal cuando dejamos que se deteriore el diálogo, y nos damos licencia para decir de todo, de cualquier modo y con la máxima publicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro de la centroizquierda depende no sólo de lo que efectivamente llegue a ser sino de cómo se le vea y sea percibida por el ciudadano común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, la Concertación nunca se ha limitado a ser una capa de dirigentes, un proyecto que se agota porque le ha ido bien y ha quedado sin rumbo, o una apuesta de país al que una derrota electoral relega a un decoroso lugar en la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación es una obra política, un sistema virtuoso que, si así se decide entre muchos, funciona en armonía cuando se tienen liderazgos visionarios, partidos sólidos, acción con sentido de futuro, comunicación efectiva con la mayoría ciudadana de ida y vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las tareas necesitan protagonistas, cada cual en lo suyo ha de dar el ancho: líderes, dirigentes, intelectuales y profesionales, comunicadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno de ellos falla, no se hace presente el quinto elemento que produce la Concertación cuando cada cual hace lo suyo: la unidad en lo esencial y en lo pertinente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8037985167316138808?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8037985167316138808/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8037985167316138808' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8037985167316138808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8037985167316138808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/06/el-quinto-elemento.html' title='El quinto elemento'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-3880438176773567980</id><published>2010-06-11T07:20:00.001-04:00</published><updated>2010-06-11T07:22:57.988-04:00</updated><title type='text'>Cuando el pasado es tema</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuando el pasado es tema&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Actores secundarios&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cabe preguntarse qué es lo que puede explicar esa necesidad permanente de las autoridades de gobierno por criticar a la administración anterior, en sus logros y resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien dispone de la capacidad de actuar y de dirigir al país en el presente, no debiera dedicarse al comentario sobre el pasado reciente. Menos aún cuando debiera ser consecuente con la promesa de “ahora sí” encaminar a la nación hacia el desarrollo. Si hemos de seguir la versión oficial, lo que faltaba en Chile eran personas que supieran hacer las cosas de buena forma y con las ideas correctas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Razón de más para dejar que el pasado se quede donde está, esperando que el buen sentido de la mayoría juzguen las diferencias cuando corresponda. Pero nada de esto ha ocurrido. La necesidad del contrapunto permanente parece una necesidad desde Piñera para abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, puede que esta actitud se explique en el caso de los parlamentarios de derecha. Como se puede recordar, antes de la última elección los principales líderes de la Alianza se encontraban en el parlamento. Desde allí brillaban particularmente en la crítica y el debate con las autoridades de los gobiernos de la Concertación. Incluso las figuras más representativas de la derecha fueron, durante mucho tiempo, la de los interpeladores y fiscalizadores. Allamand en su último libro rinde homenaje a estos personajes y les atribuye un papel importante en el triunfo presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, precisamente, al ganar la derecha el poder, sus líderes parlamentarios se habían quedado sin un rol destacado que cumplir. Pasaron de estrellas de la escena a actores de reparto. Ahora no cumplían un papel descollante sino que se esperaba de ellos que votaran dócilmente por las iniciativas de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente ocurrió al revés con los parlamentarios de la Concertación. Ahora son estos los que acaparan la atención de los medios. No puede ser de otra forma, puesto que nadie en su sano juicio va a prestar excesiva atención, en la prensa, a quienes están de acuerdo con lo que ya han dicho los ministros. Hacer eco de lo que ya se dijo no es noticia ni aquí ni en ninguna parte. Lo que se necesita es el contrapunto y, en el contrapunto, se topaban con personalidades de la centroizquierda que lograban, primero, poner en debate sus puntos de vista y, luego, conseguir nada menos que cambiar la legislación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuera poco, al establecerse un centro decisivo de poder en La Moneda y en el Ejecutivo, nuevas figuras, que hasta hace poco “nadie” conocía o que tenían roles técnicos en los centros de estudios o en las empresas, pasaron ahora a ocupar gran parte de los titulares y son, cada vez más, los que tienen mayor presencia pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La necesidad de diferenciarse&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior, no es de extrañar que quienes supieron prever mejor que nadie lo que ocurriría al asumir el gobierno, fueron, precisamente, los más importantes líderes parlamentarios, tales como Allamand y Longueira. Sin que sorprendieran a nadie ellos mismos se ofrecieron para salir de sus puestos e ir a “servir a la patria” desde el Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como ya sabemos, la idea de tener líderes de peso político, con criterio propio y con mucha autonomía no ha sido, por lo general, el tipo de colaboradores que escoge Piñera para acompañarlo en su equipo más cercano. El modo como recepcionaron los aspirantes a ministros el desaire no constituye ningún misterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, en el último tiempo hemos visto como los parlamentarios de derecha han solucionado su problema de identidad. Lo que han hecho es volver a emprenderlas contra la Concertación tal cual lo hacían antes pese a que los criticados ya no están en el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que detalles como este último no amedrentan a los anteriores fiscalizadores. De partida porque siempre es bueno estar ocupados y, además, porque si no lo hicieran de esta manera, la tentación de empezar a hacer públicas las discrepancias con el gobierno que respaldan son muchas. No hay duda que este conocido rol les sienta bien, y actúan como si les volviera el alma al cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como hemos dicho, puede que no sea muy elegante, pero se entiende el comportamiento de los parlamentarios hoy en el oficialismo. Lo que es más difícil de entender es la forma como se están comportando los ministros y principales funcionarios del Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que uno de los factores que explican una reacción tan fuerte y constante es, por cierto, la necesidad de diferenciarse. No es para menos cuando, en la práctica, parte importante de las políticas que se implementan son de continuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se explica también por la dificultad que se encuentra en implementar cambios efectivos en la gestión pública. Desde fuera del Ejecutivo, lo que no hace se puede atribuir a la falta de voluntad política para mejorar la situación existente o a una especie de ineptitud congénita. Desde dentro del Estado, se encuentran trabas operativas de las que no se tenían noticias. Se llega a la incómoda intuición de que, tal vez, no se pueden cumplir las numerosas promesas que con tanta convicción se hicieron hace tan poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando se pide a los cuatro vientos ser medidos en base a la eficiencia y a la rapidez con que se consiguen incorporar cambios, entonces caen en la cuenta de que se compraron un gran problema y que ha empezado una cuenta regresiva que ya no puede detenerse. La derecha descubre que cuatro años es un período de tiempo más bien corto y que, más pronto que tarde, habrá que empezar a explicar por qué las cosas no ocurrieron como se esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De más está decir que la excusa más fácil de ofrecer es la de establecer que, en realidad, los cambios sí se están implementando, sólo que no se nota porque los problemas dejados por los antecesores son de tales dimensiones que hubo que dedicarse a cubrir los déficit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, lo que se está preparando es algo así como “¿usted cree que hemos hecho poco en cuatro años? Eso se debe a tener que enmendar 20 años de un camino equivocado. Denos otros cuatro años y verá todo lo que somos capaces de hacer sin el lastre que nos dejó la Concertación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El callejón sin salida como propuesta&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando se hace evidente que es esto lo que se prepara, desde la Concertación hay que reaccionar sosteniendo con convicción lo positivo que han resultados sus gobiernos para Chile. Lo demás lo destacará el adversario, sea justa o injustamente. Empezar ahora a enfatizar las diferencias de opinión o dedicarse a cultivar las querellas intestinas es un desatino, ciego al contexto que se vive. Si desde fuera se ataca y desde dentro se duda, el resultado no augura nada bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que explica la constante diferencia a los gobiernos anteriores es la inseguridad y el sentir como una amenaza la positiva evaluación ciudadana de los que acaban de partir. Nadie seguro de estar haciendo una obra duradera y sin vuelta atrás pierde el tiempo retrotrayéndose a cada paso a la situación que encontró. Saben que nos han probado que lo pueden hacer mejor, que sus virtudes sean –comparativamente- más que sus defectos y que pueden entusiasmar al país con algo más que una lista de tareas prácticas a cumplir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es en la derecha donde se encuentran los únicos obsesionados con la interpretación del pasado. Algunos insisten en distinguir en la propia Concertación entre buenos y malos, equivocados y representantes de la línea “correcta” (que siempre coincide con la representada por el opinante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo típico de los que cultivan el simplismo es declarar que la Concertación pierde porque terminó por caer bajo el control de los equivocados, y entre los villanos preferidos están los tecnócratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que parecen olvidar los que así opinan es que están dirigiendo sus dardos, no al objetivo de su inquina sino a quien debieran proteger. Ocurre que cuando un grupo equivocado controla el gobierno, hay otros que lo pierden, y en este caso se encuentra quien ocupa la Presidencia de la República. Los que dicen “control de los tecnócratas, están diciendo “falla presidencial”. Conducir a un callejón sin salida es fácil, salir de allí es mucho más difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El simplismo extremo es dañino. Lo es sobre todo porque impide cambiar. Cuando las derrotas se explican en base a tres o cuatro equivocados, entonces no tengo que mejorar yo sino que tengo que vapulear a otros. Con eso basta. ¡Qué fácil y qué falso! Si vamos a renovarnos, lo primero es partir asumiendo la propia responsabilidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-3880438176773567980?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/3880438176773567980/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=3880438176773567980' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/3880438176773567980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/3880438176773567980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/06/cuando-el-pasado-es-tema.html' title='Cuando el pasado es tema'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1032905179892341353</id><published>2010-05-27T23:55:00.000-04:00</published><updated>2010-05-27T23:59:27.093-04:00</updated><title type='text'>De derrota en derrota hasta la victoria final</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De derrota en derrota hasta la victoria final&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Renovar lo que tenemos o cambiar lo que tenemos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación se encuentra debatiendo acerca de las causas de la derrota presidencial, no con la finalidad de ajustar cuentas con el pasado sino con el objetivo de prepararse para no repetir errores y recuperar el liderazgo político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no hay quien dude que cualquier solución pasa por mejorar la calidad de la política que se practica, por vincularse mejor con los ciudadanos y por atender a los cambios que la propia Concertación ha ayudado a implementar en Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es que no hay que entrar a debatir sobre aquello sobre lo que no hay disenso. En cualquier circunstancia, los partidos han de mejorar su democracia interna, entregar mejores propuestas e integrar de una manera aceptable sus diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran parte de la discusión en los partidos no pasa por discutir qué es lo que hay que hacer, sino quienes son aquellos que pueden encabezar un proceso de renovación partidaria, del que nadie puede escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera tal que quienes ya cuentan con años de experiencia, tratan de demostrar que la renovación no es un asunto de edad sino de “actitud” y los más jóvenes intentan demostrar que se pueden hacer cargo del partido completo y no sólo de representar a una generación dentro de su colectividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un ansia de llegar rápidamente a conclusiones que permitan a la coalición de centroizquierda salir adelante, y por eso algunos buscan ampliar los convocados a fin de sumar más fuerzas y variar la situación política actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el fin de un largo ciclo histórico no se supera simplemente agregando interlocutores. Se necesita tener un propósito común que dé sentido a la integración de personas y movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para sumar, se presentan dos alternativas que difieren mucho entre sí. La primera es renovar la Concertación a partir de sus actuales componentes; la segunda, consiste en variar los componentes para construir un conglomerado de factura distinta. Esta última opción es la más fácil de describir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que plantean variar de socios, parten de la base que lo mejor que podría ocurrir en el arco político alternativo a la derecha, es constituir conglomerados más homogéneos y menos diversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que deberíamos tener una izquierda más izquierdista y un centro más centrista. Porque nuestros males vendrían del hecho de que es el otro socio el que –hasta ahora- “paraliza” las mejores y más representativas propuestas dado su conservadurismo congénito o su populismo exacerbado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, para quienes sostienen esta perspectiva, la solución consiste en abrirse primero a quienes han roto con la Concertación, partiendo de arriba hacia abajo; es decir, sumando dirigentes. Lo que se busca es que, al polarizarse las posiciones, el electorado sería atraído por propuestas más rotundas y radicales. Así, por ejemplo, se podría tener un acuerdo estratégico intraizquierda y un acuerdo instrumental o táctico con el PDC. A menos, claro, que la DC decidiera prescindir de sus “reaccionarios”, no se sabe muy bien mediante qué oscuro mecanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;De la “mismocracia” a la democracia&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De más está decir que esta perspectiva valora bien poco los logros y avances conseguidos por la Concertación, al mando del país desde el inicio de la década de los 90 hasta principios de este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda alternativa a seguir es bastante diferente y valora mucho lo que se ha construido en conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno estima que la Concertación debe y puede renovarse –a partir de lo que es y sin quiebres- lo que hace es diagnosticar que una de las causas principales de la derrota presidencial estriba en la división de la centroizquierda. Estima, además, que las divisiones en la Concertación están asociadas al debilitamiento de los partidos y esto último a una creciente separación con una ciudadanía que ha cambiado mucho desde la recuperación de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes así pensamos, ofrecemos como camino de salida a nuestros presentes males el proponerse un nuevo inicio, “reseteando” liderazgos, conductas y formas de organización que ya han quedado obsoletas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, lo que se propone es fortalecer la Concertación de abajo hacia arriba. No busca eliminar personas sino mejorar prácticas. Esto quiere decir que los partidos vuelven a cuidar a sus militantes y hace de la pertenencia a una organización política algo prestigioso, valorado e influyente. Llega a ser central el formar, capacitar y escuchar opiniones; la asistencia técnica y profesional es nuevamente un hecho. Y los liderazgos que el partido ofrece son aquellos que la ciudadanía quiere y lo que unos desconocidos pero influyentes personajes deciden poner en los sitios de honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto último es bien importante. Si se le quiere hablar al país, se ha de poner a la cabeza de los partidos a aquellos que el país quiere escuchar y no a cualquiera que quiera hablar, por muchos méritos internos que tenga. En la práctica, esto sin duda requiere –en parte aunque no sólo- un cambio generacional, porque el gobierno de los mismos, por los mismos y para los mismos es… más de lo mismo que se quiere cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso una de las señales más importantes que se pueden dar ahora es el proteger los liderazgos con mejor reconocimiento público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteriormente, los líderes de reemplazo han encontrado muchos obstáculos en sus propios partidos para proyectarse mejor a nivel nacional. Ahora parece existir una conciencia mayor de que reincidir en esta conducta resulta letal para la institución que las practica. Idealmente, se requieren procesos democráticos abiertos que legitimen a las figuras más prestigiosas, pero si ello no es posible, la solución implementada en el PPD es, de todas formas, una buena señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La unidad no tiene reemplazo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una vez que los partidos cuenten con conductores validados y reconocidos, entonces llega el momento de revalidar los acuerdos estratégicos entre partidos y de trabajar planteamientos nacionales en forma conjunta. Con cada nueva etapa se requieren nuevos acuerdos, puesto que los anteriores ya han tenido su tiempo y ya han entregado los frutos esperados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay ninguna obligación de concordar todo en todas las materias (¿cuál sería la gracia de alcanzar acuerdos si no existieran diferencias iniciales?), pero sí de conseguir los suficientes consensos como para orientar su gobierno y dar coherencia a sus acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, lo que se busca es confluir en un proyecto en el que nos sintamos representados para darle gobierno a Chile y reconquistar el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se trata de renovar la Concertación hay que partir escuchando y dialogando entre quienes la han defendido en forma constante, siempre han permanecido en ella, han dado la cara por sus gobiernos y han respaldado sus candidatos. De otro modo, se incentiva la dispersión y el individualismo antes que la unidad y la convergencia de posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy sorprendente comprobar que aún se piense que fragmentar la centroizquierda podría resultar de algún modo beneficioso a sus integrantes, justamente cuando Piñera ganó moviéndose hacia el centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dividirse permite victorias menores a quienes encabezan fracciones, pero no permite construir mayorías que den gobierno. Convertir a una parte de la Concertación en objeto preferente de las críticas, es olvidarse de quienes tienen el poder y quedar congelados en la oposición por años. Por ese camino se perderán las elecciones municipales y todas las demás, yendo de derrota en derrota en busca de la victoria final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si llegamos a pensar que las dificultades para llegar a acuerdo entre nosotros son insalvables, el mensaje que estamos entregando es que es preferible llegar a acuerdos con la derecha por separado y bajo su conducción. Para claudicar no hay que darse una vuelta tan larga. Por eso no hay reemplazo para la unidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1032905179892341353?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1032905179892341353/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1032905179892341353' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1032905179892341353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1032905179892341353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/05/de-derrota-en-derrota-hasta-la-victoria.html' title='De derrota en derrota hasta la victoria final'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5714502591098547795</id><published>2010-05-07T14:48:00.001-04:00</published><updated>2010-05-07T14:50:24.465-04:00</updated><title type='text'>Llegó el tiempo del testimonio</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Llegó el tiempo del testimonio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Víctor Maldonado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Relato de una traición&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso Karadima ha impactado fuertemente a la Iglesia Católica, pero sus efectos están llegando mucho más allá de cualquier barrera institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad se representan tres aspectos que son de interés general: el tratamiento de un delito, la demora en la respuesta de los responsables de la organización religiosa, y una manifestación de la intolerancia que ha estado presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se investiga un delito, el curso de acción legal tiene, por supuesto, una prioridad natural. Y nadie discute que, mientras no se prueba lo contrario, un acusado es inocente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay otra dimensión en este asunto que tiene también importancia: lo sucedido con la presentación del programa Informe Especial de TVN, dedicado al tema. En esta oportunidad, y de una sola vez, cientos de miles de personas se encontraron de improviso con el impactante relato de los denunciantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La televisión es un medio particularmente apto para captar las emociones y la sinceridad de los testimonios. Sin necesidad de esperar a que la fiscalía y la investigación interna de la Iglesia hicieran su trabajo, la mayor parte de los televidentes quedaron convencidos de que se les estaba hablando desde una dolorosa verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta impresión se ve consolidada por el hecho de que los denunciantes habían sido todos miembros activos de la Iglesia, personas del círculo de confianza del imputado, y que compartían una admiración inicial sin límites por Karadima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sobrecoge es el método empleado por el denunciado y que sus víctimas presentan, cada uno en forma separada, usando términos muy similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La descripción que se hace es el de una traición que se ensaña en lo más íntimo de la personalidad de las víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacerdote cuestionado aparece ganándose por completo la confianza de las personas que requerían de una figura paternal en la que pudieran confiar. En seguida se establece una relación de discípulo a maestro, donde el primero tiene el privilegio de ser aceptado en círculos de confianza cada vez más íntimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El victimario sólo procede a la acción una vez que se ha convertido en guía o formador, cuando está en poder de secretos por la vía de la confesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ataque es tan inesperado que paraliza al agredido. Luego viene la culpa, la vergüenza, la experiencia de la angustia, el temor y el auto-desprecio. La desintegración por dentro. El odio a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más espantoso es que el agresor lograba que sus víctimas se sintieran, al mismo tiempo, cómplices de su degradación. Esto es casi la definición de un acto de maldad en estado puro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Mucho tiempo, poca prudencia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando alguien encuentra el infierno, justo cuando esperaba estar más cerca del cielo, nadie puede creer que quien confiesa estos hechos lo haga por un fin mezquino, buscando su propio provecho. Más bien lo que los motiva es alertar a otros de un gran peligro y evitar que estos hechos se vuelvan a repetir. Es un acto de valentía y de responsabilidad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que es completamente seguro es que no estamos ante una conspiración. Nadie conspira siguiendo cinco años el conducto regular, guardando reserva y esperando con paciencia una respuesta que nunca llegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por los hechos conocidos se puede constatar que las muestras de prudencia más notables las han apostado las víctimas y muy pocos más. Da la impresión de que los denunciantes cuidaron todo por cumplir con la Iglesia. Cabe entonces preguntar si igual prudencia mostraron aquellos que tenían la obligación de afrontar y resolver esta difícil situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misma Iglesia los expertos más calificados coinciden en recomendar que, procesos de esta magnitud han de ser resueltos empleando entre seis o siete meses a contar desde la denuncia. Por eso es simplemente inexcusable una demora por dar un tratamiento adecuado que consume entre 60 a 70 meses de investigación. Las denuncias datan del gobierno de Lagos. Pasa toda la administración de Bachelet, llega Piñera y se nos cuenta ahora que la investigación “se encuentra bastante avanzada”. ¡Por favor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos piensan que lo que se busca ante la opinión pública es desprestigiar a la Iglesia Católica. Pero hay que recordar que este caso no lo empezó la prensa, sino que terminó en la prensa producto de la negligencia de quienes debieron actuar a tiempo y con firmeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer justicia a tiempo es la verdadera prudencia. Aquí falló el sentido de justicia. Se ha llegado al extremo en que la demora impresentable por resolver esta situación por parte de los responsables jerárquicos, ha terminado por exasperar a los acusadores y al acusado por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todos se cansaron de esperar, y las demoras se han justificado con el fin de no afectar la honra de los unos y otros, finalmente, ¿a quién se estaba protegiendo? Cualquiera sea la respuesta, hay que decir que no se logró en absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El brillo de la verdad&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este episodio muestra una gran falta de adaptación a los nuevos tiempos. Se sigue pensando que este escándalo es un problema intra-católico. No es verdad. El mundo no termina en nosotros. Tenemos que dar cuenta de nuestros actos ante la comunidad nacional a la que pertenecemos, a sabiendas que se actúa con retraso acumulado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio también es motivo de escándalo. Tras cinco años con la cortina cerrada, se ha perdido la iniciativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo no pasa en vano. Ahora no basta con pedir confianza. Hay que probar que nos merecemos la confianza y dar confianza con acciones concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede pasar la vida diciendo a los demás cómo deben actuar correctamente, para luego fallar en la propia casa, llegando tarde y dándole la palabra más a los abogados que a los pastores.&lt;br /&gt;Algunos están respondiendo, no con lo que tienen de católicos, sino con lo que tienen de autoritarios. Como aquel personaje que aparecía en Informe Especial agrediendo al camarógrafo y alejando a una feligresa que le pedía calma. Son el tipo de personas que no tienen ninguna duda y que se sienten autorizados a emplear la fuerza en vez de los argumentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están también los que parecen dar una especie de orden superior de no investigar o de no opinar. Quieren acallar las dudas a gritos o hablando fuerte. Pero un berrinche no es argumento. La mejor sociedad no es aquella en la que hay más mudos sino aquella donde se dialoga a fin de superar los malos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos la obligación de hacernos cargo de esta situación. Quien sea católico, lo hará como católico, pero también todo ciudadano ha de formarse su propio juicio y actuar en consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha abusado de jóvenes –por largo tiempo- en un lugar donde debían estar protegidos. Lo que importa es lo que haremos ante el abuso, mucho más que el lugar donde se produjo. Porque hoy se ha detectado este problema en una iglesia, pero mañana podrá ocurrir en otro lugar igualmente inesperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos nosotros pensemos en qué vamos a hacer si un niño está siendo abusado y nos lo cuenta buscando ayuda. ¿Puede contar con nosotros para que lo protejamos? ¿Está la sociedad chilena preparada para ayudarlo y asistirlo? Si pide ayuda ¿le vamos a pedir que se calle porque afectaría a personas “respetables”? ¿Vamos a solicitarle que nos dé unos cinco años para hacernos una idea de lo que pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que hay abusos en los que no se debiera callar y eso es lo que importa. Esto es un escándalo. Lo es porque todos esperamos que los que invocan a Dios, le hagan caso a Dios. Si nos escandalizamos es por la distancia de unas conductas inaceptables con el testimonio de una fe que clama por ser vida siempre, en público y en privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo han sido errores. La jerarquía religiosa ha evitado caer, con juicio y acierto, en la peor de las respuestas: actuar como un sindicato que proteje a sus socios. No seguir este camino ha sido lo mejor que ha pasado en este muy lamentable episodio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha hecho un gran daño. Quienes han causado el daño no han sido los ofendidos sino el ofensor, aquel que falló a la dignidad de su consagración. El dolor de la comunidad cristiana es inmenso. Pero no ha de perderse el valor y la confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que seguir el camino de los que fallan a su fe. Lo que no puede una iglesia arrogante y autosuficiente, lo puede una iglesia humilde y cercana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El testimonio cristiano brilla cuando se hace presente y brilla también por ausencia. Ya fue el tiempo de la traición de alguno, que ahora que sea el tiempo del testimonio de muchos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5714502591098547795?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5714502591098547795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5714502591098547795' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5714502591098547795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5714502591098547795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/05/llego-el-tiempo-del-testimonio.html' title='Llegó el tiempo del testimonio'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2885499145802956413</id><published>2010-04-24T13:45:00.001-04:00</published><updated>2010-04-24T13:47:32.222-04:00</updated><title type='text'>Un punto de confluencia</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Un punto de confluencia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Las ideas de la centroizquierda &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clarisa Hardy es la editora de un nuevo libro: “Ideas para Chile. Aportes de la centroizquierda”, con la que da inicio a sus actividades la Fundación Dialoga, inaugurada por la Presidenta Bachelet la semana pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya entonces la ex mandataria había prometido que pondría a disposición de todos quienes se identificaran con las propuestas de centroizquierda, esta nueva casa como un punto de encuentro y convergencia. Se trata de unir pensamiento y acción, dialogando para confluir en un espacio compartido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es de esperarse, en este sector político se parte de la valoración positiva de lo realizado por los gobiernos que lideraron el país por veinte años. Pero no se contempla el pasado para quedarse en lo hecho, sino para, desde un espíritu autocrítico, renovar conductas y conductores, dignificar la política, enfrentar la tarea inmediata de la reconstrucción y actualizar el programa de la Concertación para Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora tenemos un libro que explora las tareas que se abren para la centroizquierda a partir de su obra, de su derrota y de sus posibilidades de volver a ser mayoría. Estas tareas parten de los acuerdos ya alcanzados (que son muchos e importantes), de las posibilidades que sólo ahora existen a disposición y de acotar las discrepancias a aquellas que sean importantes de resolver, a fin de ofrecer al país los resultados en el futuro cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no hay que olvidar nunca es que los acuerdos existentes en la Concertación son notablemente importantes, como corresponde entre socios que se conocen muy bien unos con otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tiene un proyecto compartido que articula la permanente ampliación de libertades, con una concepción de la igualdad asociada a la universalización de derechos garantizados. La Concertación representa una apuesta política basada en la confianza en el ciudadano, en la igualación efectiva de derechos y en el énfasis en la promoción de la solidaridad y de la cooperación; en la apuesta por la redistribución del poder, del conocimiento de la riqueza y de los ingresos. Sin ir más lejos, todos los planteamientos concertacionista para la reconstrucción de las zonas afectadas por la catástrofe del 27 de febrero, se han consensuado fácilmente porque se comparten estos criterios, promovidos desde la recuperación de la democracia, con mayor o menor éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque parezca raro decirlo, también el libro presentado por la Fundación Dialoga muestra que hay una conciencia compartida de las falencias a superar. Se puede decir que la Concertación evolucionó más lento que una sociedad que demandaba cada vez más igualdad y menos privilegios injustificados. Los avances acumulados de veinte años de gestión son visibles en todas las áreas, pero los ciudadanos adquirieron –también- una dolorosa conciencia de que ahora la desigualdad se expresaba en un acceso diferenciado a los bienes y servicios de calidad. Había más educación y salud para todos, pero no la misma educación y salud para todos. De allí el descontento. El avance fue social, el retroceso fue político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Por qué somos necesarios&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la Concertación sabe que sin ella no es posible esperar la descentralización del poder hacia los ciudadanos, de quienes hacen un uso desprejuiciado de la mayor concentración de poder registrada desde la dictadura. Ni habrá reforma a la Constitución. Tampoco las reglas se aplicarán por igual a los poderosos que al ciudadano de a pie. Menos se reformará el Estado para fortalecerlo por la dirección de quienes lo usan, pero no lo aprecian y, cuando pueden, lo hacen delegar sus funciones propias. La participación no será tema y el reconocimiento del pluralismo como un valor irá en retroceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, y en el fondo, ninguno de los autores incluido en esta publicación espera que la derecha supere a la centroizquierda en el ejercicio del gobierno. Y no lo espera por algo distinto a la expresión colectiva de una arrogancia desatada. No lo espera porque, aun cuando esta administración pueda mostrar avances importantes al final de la gestión, nosotros sabemos que se hará en una dirección que no nos satisface. Y porque se está dejando en el olvido aspectos como los señalados más arriba, se empezará a producir un vacío precisamente en aquello que, para nosotros, hace la diferencia sustantiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque como dice Pedro Güell en el texto comentado (aunque con mejores palabras), cuando soñamos el futuro, lo que queremos es un Chile con más equidad, pluralismo y libertad; no simplemente más próspero, moderno y eficiente. Por eso nos sentimos necesarios y sabemos que juntos somos hoy un factor imprescindible y mañana lo seremos más. Por eso también es tan extraño que algunos, entre nosotros, valoren más las diferencias que los acuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno no entiende por qué hay personas que consideran que lo mejor que le puede ocurrir a la Concertación es el distanciamiento de sus componentes básicos haciendo que la izquierda sea más izquierdista y el centro más centrista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como creer que para interpretar a un país que se reconoce cada vez más diverso y pluralista, debemos disminuir la amplitud y la heterogeneidad del conglomerado que lo quiere representar. ¿Qué se gana con ello, a no ser la mayor satisfacción de quienes representan poco en campo abierto y mucho en ambientes controlados? En verdad, los espacios pequeños son para líderes pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más al fondo, ¿hay alguien que dude que una mayoría nacional se consigue de la confluencia de vertientes políticas distintas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como proponer que la mejor vía para lograr la unidad -al final tan necesaria como inevitable- es por el camino largo y tortuoso de separarnos todo lo que nos sea posible, y dedicar el mayor tiempo que podamos a acentuar las diferencias. Esto parece todo lo contrario a la sensatez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Por no mirar hacia fuera, estamos en la oposición&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El segundo error que nos espera a la vuelta de la esquina es seguir debatiendo entre nosotros como si la derecha no existiera, y cada cual se pudiera dar las licencias que estime convenientes. Sin embargo, da la casualidad que la derecha está ocupando nada menos que el gobierno, y todos sabemos que quiere seguir allí por una larga temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo nos tiene que decir el hecho de que la Alianza haya empleado un expediente bien conocido para llegar al poder: disminuir la expresión pública de sus diferencias y multiplicar los gestos de trabajo colaborativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En veinte años de historia conjunta, hemos sabido avanzar gradualmente seleccionando en cada caso las tareas prioritarias del momento y sólo lo prioritario. No se puede discutir por todo, ni se pueden emplear todos los tonos al expresar las discrepancias entre partidos y al interior de cada partido. No se trata de que los otros abandonen sus convicciones sino de trabajar en conjunto. Por eso es tan importante debatir para confluir, más que para mantener las discrepancias iniciales. Por eso este libro es un aporte tan valioso. Aquí se miran las diferencias como áreas donde hay que profundizar el diálogo, no para quedarse contemplando las discrepancias, como si fueran obstáculos insalvables, sino como un reto a la capacidad política de consensuar acuerdos con amplio respaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la centroizquierda, reinventarse desde la oposición es renovar el pacto de sus fundadores, no eliminando a parte de sus fundadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michelle Bachelet tiene razón al decir en el prólogo de este libro que "en definitiva, el éxito del gobierno de la Concertación se basa en una mirada estratégica de desarrollo que perduró por dos décadas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase complementaria, por supuesto, es que, para las décadas que siguen hay que renovar la vigencia de una mirada política que sobrepase –con mucho- la coyuntura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se hizo antes, así se ganará mañana. Para lograrlo, hay que iniciar el diálogo, en espacios comunes, buscando los acuerdos y haciendo del pluralismo convergente la principal de nuestras fuerzas. Eso es lo que se está haciendo y hay que alegrarse de iniciativas pioneras como ésta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2885499145802956413?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2885499145802956413/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2885499145802956413' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2885499145802956413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2885499145802956413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/04/un-punto-de-confluencia.html' title='Un punto de confluencia'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4247700639677194080</id><published>2010-04-14T18:10:00.001-04:00</published><updated>2010-04-14T18:12:57.352-04:00</updated><title type='text'>Cuando volvamos a decir “nosotros”</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Cuando volvamos a decir “nosotros”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Un buen diálogo de inicio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación tiene que hacerse cargo de todas las tareas que acompañan su rol de oposición a un gobierno de derecha. Ya el solo hecho de adaptarse a su nueva condición representa un reto exigente, pero si quiere retomar el liderazgo político eso no le puede bastar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no sea nada de popular ni central para la ciudadanía en pleno proceso de reconstrucción, ha de emprender el proceso de autocrítica que le permita digerir los errores cometidos y replantearse su obligación para renovarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si ha de hacerse cargo de las tareas del presente y del ajuste de cuentas con su pasado reciente, está claro que no puede darle igual tratamiento a ambas cosas. Si la Concertación se va a dedicar a definir su estrategia para el presente, ya cuenta con las instancias para hacerse cargo del cometido. Al menos, puede hacer que entren en funcionamiento. Si va a evaluar su propia actuación, la centroizquierda ha de partir con consultas concéntricas que permitan iniciar la reflexión con puntos de vista comunes y compartidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este proceso, hay etapas que un conglomerado no se puede saltar. No se parte por el final. Ni reduciéndose a los notables. Ni con prensa. Ni debatiendo sobre los invitados y los excluidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso se tomó una gran decisión cuando los presidentes de partido cambiaron un cónclave destinado a analizar las causas de la derrota presidencial, por un evento de inicio para consensuar propuestas para la reconstrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre resulta positivo identificar grandes consensos, como ocurrió en este caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero de los acuerdos alcanzados es que no hay una sola forma de entender la reconstrucción. La centroizquierda entiende este proceso como reconstruir vidas en comunidad, no sólo como la reposición de bienes y servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguida, se advertía en este primer evento que no hay que confundir la colaboración activa en la reconstrucción con el apoyo o subordinación al gobierno. La centroizquierda es y seguirá siendo oposición y ejercerá su rol asumiendo, ante el gobierno, la perspectiva y las demandas de las comunidades afectadas por la catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la posición asumida es bastante crítica al considerar que en la reconstrucción el Estado no puede renunciar a su papel de promotor del bien común, ni el gobierno dirigir la reconstrucción desde la desconfianza al Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la oposición es bastante claro que Chile cuenta con recursos propios, como nunca antes en nuestra historia y que puede disponer de los recursos necesarios para financiar la reconstrucción. Por lo mismo, no hay que reconstruir a costa de los programas sociales o de los más débiles o afectando a otras regiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la catástrofe hay que replantearse el desarrollo de diferentes regiones, ciudades y localidades. Esto no se puede hacer con espíritu patronal sino con la participación de las comunidades que han de decidir cómo vivirán de ahora en adelante. Y a la cabeza de las comunas hay reconocer el papel fundamental que juegan las municipalidades. A ellas hay que dotarlas de mayores recursos humanos, materiales y financieros para que puedan afrontar en mejores condiciones las consecuencias de esta crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Contra los artistas de la distracción&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en el evento concertacionista pasó algo más importante que el haber consensuado las definiciones ya señaladas. En su primer encuentro tras la derrota presidencial, la Concertación identifica sus principales fortalezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resumen de lo que se dijo en el encuentro, por parte de los principales oradores, es que nuestros problemas como coalición se derivan del deterioro de la cohesión interna. Por eso, el propósito expresado por todos es, ante la nueva etapa, responder con mayor unidad y no con mayor dispersión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que nos enfrentamos en conjunto es a la mayor concentración de poder de nuestra historia. Corremos el riesgo de una evolución regresiva, y por eso la misión de la centroizquierda consiste en la construcción de un auténtico contrapeso político y social. Por definición, contrapeso es algo que nadie puede lograr por sus solas fuerzas sino que es producto de la unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera que podrán existir todos los matices que se quiera, las renovaciones partidarias están a la orden del día, pero la Concertación seguirá siendo necesaria y ella vive de respetar el pluralismo de opiniones y se propone prolongar su trayectoria común de entendimientos, acuerdos y proyectos de futuro sostenidos en conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de aproximación estratégica llega justo a tiempo, porque ya se estaban produciendo las reacciones espontáneas de algunas figuras de la Concertación, que estaban realizando una autocrítica tal como si el espacio público fuera el living de la casa, como si todo se pudiera decir por la prensa y cada cual se enfrascara, sin consecuencias, en la interesante ocupación de dedicarnos unos a todos los más fuertes ataques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hay que concentrarse en lo importante, no faltan los encargados de quedarse contemplando las ramas. Son los que hacen mucho ruido, pero se excusan a la hora de concretar un aporte que permita mejorar las situaciones que denuncian y en las que se suelen enredar ellos mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un artista de la distracción todo aquel que escoge, como el principal de sus blancos, a otro miembro de la Concertación, al que le atribuye todo tipo de errores cometidos en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es un distractor el que encuentra que la principal causa de la derrota de la centroizquierda se debe a todos los demás, pero no a él mismo, cuya única falta consiste en haber tenido siempre la razón… sin haber podido convencer de sus magnificas ideas al resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los análisis de la derrota presidencial que parten señalando con el dedo a algún otro u otra (según los gustos), yerra por definición. Los procesos colectivos que terminan en una derrota importante, no se explican por fallas individuales. Es más, es posible que quien analice la situación en estos términos siga siendo él mismo parte del problema y, para nada, identifique los caminos de salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El problema somos nosotros&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más asombra es que sean señalados como culpables de los mayores errores, justamente aquellos que más dieron la cara en los momentos difíciles. Lo que se les atribuye, además, es que no lograron por sí mismos revertir la situación. ¡Como si aparte del esfuerzo que hicieron tuvieran, además, que garantizar resultados, contra viento y marea!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la derrota puede ser enfocada desde otro punto de vista. Abriendo la mirada más allá del último episodio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que explica la derrota, más allá de algún suceso aislado y de una responsabilidad personal, es el largo tiempo consumido por la centroizquierda en convencer al país de que ya no era una mayoría estable y sólida capaz de dar gobierno al país. Lo que terminó por perder a la Concertación fue la falta de unidad y las permanentes muestras de divisiones internas. Esta es la verdad que hemos vuelto a encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que ahora no se destaque, pero no hay que olvidar que tres partidos importantes de la Concertación sufrieron procesos de ruptura: el PPD generó el Chile Primero; la DC al PRI y el PS fue pródigo en generar candidatos presidenciales, que abandonaron sus filas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de las rupturas, se vivieron muchas inconsistencias con quienes se preparaban para emprender rumbos propios. Después de las rupturas, los partidos de la Concertación no dieron la imagen de haber recuperado la disciplina interna. Más bien, se llegó a dar la impresión de que la disciplina misma era mucho más un comportamiento excepcional que la norma que guiaba a la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando a lo anterior se le agregó la presentación oficial de listas separadas en las elecciones municipales, ya nada podía agregar la derecha con sus críticas que no estuviera siendo confesado por el comportamiento práctico de la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comparativamente, el año previo a la elección presidencial fue el de mayores muestras de unidad por parte de la derecha. Por cierto, las diferencias existieron y no dejaron de presentarse, pero no fueron alimentadas. Discurrieron básicamente por instancias internas y evitaron presentarse principalmente por los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el comportamiento que llevó a la derrota? El que abandona las tareas principales dejándose llevar por la irresponsabilidad de los distractores. Persistir en el error es seguir intentando endosarle la responsabilidad compartida a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo nos vamos a recuperar? Cuando frente victorias y derrotas, virtudes y defectos, volvamos a decir “nosotros”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4247700639677194080?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4247700639677194080/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4247700639677194080' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4247700639677194080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4247700639677194080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/04/cuando-volvamos-decir-nosotros.html' title='Cuando volvamos a decir “nosotros”'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5432959312714993757</id><published>2010-03-29T08:20:00.002-03:00</published><updated>2010-03-30T22:14:29.712-03:00</updated><title type='text'>En el fin del principio</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;En el fin del principio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Distinguiéndose por las faltas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es triste de decir pero, en sus primeros días, el gobierno de Piñera ha destacado más por lo que no hace, que por lo que hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, las dos semanas iniciales han destacado por dos cosas que no han pasado: no se han llenado todos los puestos de responsabilidad; y no se ha despejado (¡al contrario!) el conflicto de interés de personajes clave, aun después de venta de las acciones de LAN por parte de Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argumento de los voceros de gobierno para exculpar al Presidente por la tardanza de la venta de sus acciones de LAN es pobre. La defensa pone el acento en los “pocos” días que tardo el mandatario, ya en su puesto, para proceder a la venta. En verdad el tema de fondo es que no existe justificación alguna para que esta situación se hubiera llegado a presentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada más programado que un proceso electoral y el día en que se asume el poder. Pero si alguien actúa, no como estadista sino como especulador, es evidente que puede llegar a demorar hasta lo inaudito una venta por consideraciones que escapan a la preocupación por el bien común de la nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se juzga es la falta de criterio y de sentido de la oportunidad. Lo que se juzga es la inversión de prioridades entre intereses particulares y los intereses de la nación. De allí la importancia de una señal negativa de riguroso apego a las buenas prácticas de nuestra democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que preocupa, en un régimen presidencial, es que lo que no se hace exigible al presidente, menos se ha de esperar que sea visto como un problema por sus colaboradores, y ya hemos visto que en el caso de gobernadores y de un número importante de funcionarios importantes en los ministerios, las dudas sobre su independencia frente a los intereses económicos que acaban de dejar de representar y que, casi con seguridad, volverán a representar luego de un “paréntesis”, se han cada vez más insoslayable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tardanza en llenar los puestos de mayor significación en el aparato público es decisiva. La estructura del Estado es jerárquica. No importa cuán grande sea, ni lo amplio de su extensión territorial, si el flujo de decisiones se corta en los peldaños más altos, toda la estructura tiende a trabarse. Y eso es lo que ha pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta detención se debe a varios factores. De partida, está existiendo una inusual demora en el nombramiento de los cabezas de serie en reparticiones altamente significativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Carencia de personal, ausencia de equipos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto ha sido así que se produjo el conflicto moral entre quienes estaban preparando su partida. Los que se van, lo hacen porque son personas de confianza política y ostentan puestos de responsabilidad destacados. Esto quiere decir que se identifican con la estrategia general de una coalición de centroizquierda. Por ello son sensibles a las diferencias que se pueden dar en las políticas públicas, y no quieren hacerse parte de un gobierno que define un orden de prioridades diferente al propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vacío de poder es algo distinto. Quien tiene vocación de servicio público sabe que hay algo peor a que se implemente una política en la que no se cree. Este algo peor es que no se implemente ninguna política en absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detener el flujo de las decisiones genera problemas graves y crecientes, que afectan a todos por igual. De allí el cuestionamiento de conciencia entre quienes se están yendo y que no sabían bien qué camino tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema no ha estado únicamente en la postergación de los nombramientos individuales. Gobernar es una tarea colectiva y no hay nadie que pueda manejar todos los temas a la vez (que es lo que tendrá que entender Piñera, si no quiere llegar al límite de la extenuación, o empezar a hacer un uso extremadamente original del lenguaje, de puro acelerado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se pueden desempeñar, a la vez, todas las funciones. De allí que un ministro, un subsecretario o un intendente, requieren de un equipo de confianza, sin el cual “no dan el ancho”. Esto no sucede porque su orientación política los haga particularmente torpes, sino porque cuando se trata de una autoridad destacada, sabe que se está refiriendo a un equipo que, en conjunto y con una cabeza visible, está cumpliendo una función compleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí encontramos una de las mayores falencias de gobierno detectadas en las primeras semanas. Si a estas alturas siguen buscando individualidades para llenar los puestos de mayor responsabilidad, lo que queda del todo en evidencia es que no había existido antes, en la mayor parte de los puestos por cubrir, grupos afiatados en condiciones de ejercer en conjunto las tareas de importancia nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un conjunto de individualidades no constituyen un gobierno. Tampoco un programa de acción se puede establecer sobre la exclusiva base de querer hacer mejor las cosas que los antecesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no se tenían preparadas respuestas colectivas para una situación normal y esperada, menos se podrá improvisar en medio de la emergencia. Aún cuando, finalmente, la fuerza de los acontecimientos está llevando a estabilizar la situación, el tiempo no habrá corrido en vano. Y se habrá perdido el mejor momento, que es cuando se acumula el mayor impulso que puede experimentar un gobierno que es justo al inicio. Quien derrocha el entusiasmo inicial a favor de las demoras y las ausencias, nada bueno puede esperar después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La instalación del gobierno está terminando&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo de instalación que hemos presenciado también devela una apuesta política de fondo. Y es que está claro que Piñera llegó al poder acompañado de sectores de la derecha económica. Sin embargo, no es evidente que haya llevado a la derecha política al poder. Más bien se puede postular lo contrario en el sentido más fuerte del significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los cargos se están llenando a partir de la transferencia de gerentes al sector público, y si no se han establecido equipos por tareas en la proporción que se requería, esto nos deja claro quiénes son los que están quedando excluidos de la cúspide del poder. Ese alguien son los partidos y, en particular, la UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente no quiero decir que no existan gremialistas ocupando puestos de responsabilidad. Lo que quiero decir es que han estado incorporándose sin imponer la impronta de su partido a la gestión, y de eso ha de estar muy consciente su dirigencia. Porque la UDI, cuando marca presencia, lo hace con la impronta del espíritu de cuerpo que le es característico y con un estilo colectivo bien reconocible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salvo el tipo de intento de identificación corporativa de las parcas rojas y de un escudo nacional en la versión más fúnebre que se pueda encontrar, este gobierno no ha generado aún un estilo reconocible. Y eso es significativo respecto de lo que se puede esperar de su primera línea de conducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso no puede dejar de verse que, conociendo la práctica política como la conocen, los partidos de derecha se están preparando desde ya para participar más activamente de un segundo aire de este gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que se están comportando como si se identifica al actual gabinete como uno de inicio, provisional y con carencias suficientes como para preparar su cambio cuando las circunstancias y el decoro lo permitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quien considere excesiva esta conclusión, habrá, al menos, que recordarle que la UDI no ha dejado oportunidad sin aprovechar para criticar abiertamente al actual gabinete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ello ha logrado avalar las críticas provenientes de la Concertación, al tiempo que ha dejado sin piso los débiles intentos iniciales del gobierno por acallar los ataques recibidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie se comporta de este modo, al menos que se sienta particularmente disgustado por la forma en que se están llevando adelante las cosas por parte del Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, el período de instalación del gobierno de Piñera toca a su fin. Las deficiencias han existido, pero ya se percibe un cierto orden diferente al hiperactivismo de los primeros días. Por supuesto el anuncio del plan de reconstrucción marca el cambio de etapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún se tiene esa autoreferencia excesiva por la percepción de una gran actividad desplegada, sin embargo, ya se puede pensar más en lo que está haciendo la oposición y se ha empezado a organizar las respuestas a los principales personeros de la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se está presentando la batalla de trinchera por parte de ambos lados, lo cual –al menos- es un signo de mayor normalidad. El gobierno también se ha especializado en responsabilizar al gobierno anterior por las dificultades para responder en sus tareas. Efectivamente, estamos en el fin del comienzo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5432959312714993757?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5432959312714993757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5432959312714993757' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5432959312714993757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5432959312714993757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/03/en-el-fin-del-principio.html' title='En el fin del principio'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1386948454107324021</id><published>2010-03-19T08:20:00.001-03:00</published><updated>2010-03-29T23:31:57.132-03:00</updated><title type='text'>La colonización privada del Estado</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;La colonización privada del Estado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Patriotismo de mercado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos debemos colaborar en la reconstrucción, pero nadie puede asumir la responsabilidad del otro. Quienes se identifican con la Concertación han de poner el mayor empeño en colaborar con los damnificados y poner en pie a pueblos y ciudades. Además, y, si son funcionarios públicos, han de implementar del mejor modo posible las tareas que se le encomiendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que de ningún modo se debe hacer es reemplazar a la derecha en su responsabilidad política. El gobierno tiene la obligación de asumir los puestos de dirección a plenitud. Para eso fue electo y para eso asumió el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que no termina de ser convincente que se nos diga que el terremoto impidió que se pudiera completar a tiempo la nómina de las autoridades de primera y segunda línea. Y no es convincente porque lo natural es que hubiera acontecido justamente lo contrario: la situación de emergencia tuvo que haber vencido las resistencias iniciales entre quienes eran convocados, y tenían que abandonar las comodidades de los mejores puestos del sector privado para afrontar el juicio público, el menor sueldo y la mayores exigencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como dijera Jorge Pizarro, al asumir la presidencia del Senado, “al patriotismo no se le pone precio de mercado. Uno no pregunta cuánto me conviene para entregarse al servicio público sino que dice de inmediato ‘aquí estoy’. En la Concertación así lo hemos hecho y demostrado siempre y eso es lo que esperamos de los demás. Ninguna otra actitud se condice con nuestras tradiciones republicanas ni prestigia la democracia que hemos sabido construir entre todos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede gobernar a modo de virreyes desplazados a las colonias. No se puede retroceder tanto en la historia. Tal modo de comportarse es impresentable y llega al peor de los mundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que se convenzan a sí mismos de que están colaborando desde puestos de responsabilidad superior (y conocemos bastante el Estado como para saber que no siempre estos puestos se desprenden de observar los organigramas) están cometiendo un error del que no tardarán en salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingenuidad no da para tanto: las diferencias políticas existen y tienen consecuencias muy concretas, de otra forma no tendría importancia quien resultara electo presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Amor al poder, desconfianza del Estado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un actor político ha de sostenerse sobre sus propios pies por mucho que le cueste. Los que intenten suplir esta deficiencia básica se encontrarán, pasado el peor momento de la crisis, que la responsabilidad de lo que no se hizo les será endilgada sin escrúpulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lógica de los acontecimientos hará que, en su minuto, los verdaderos responsables de las decisiones se justifiquen con la consabida excusa de que confiaron en los funcionarios que venían haciendo la tarea, pero que no cumplieron bien con lo que se esperaba de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para volver a citar a Jorge Pizarro en la oportunidad ya señalada: “Se puede servir a Chile desde el gobierno y desde la oposición. Para servir al país hay que tener valores claros, un proyecto de país, disponer de propuestas que entreguen una vida mejor a los chilenos, mostrar y demostrar que se sabe hacer avanzar al país”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tiene la derecha que demostrar es que tiene un proyecto de país propio y que puede dar conducción al conjunto de la ciudadanía desde el Ejecutivo. No basta con el mensaje básico empleado en la campaña que, en términos simples, se puede traducir como “yo puedo hacer todo lo que hacen ellos, pero de manera más eficiente”. La eficiencia es un método, no constituye en sí misma una finalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto debiera ser algo evidente para los que han anhelado el poder por décadas. Pero no tiene nada de obvio. Al parecer la derecha ama el poder, pero no aprecia lo suficiente al Estado. A cada paso da la impresión de que si pudiera dirigirlo por control remoto desde el sector privado, lo haría encantada. No le gusta sus sueldos, le sorprende que no existan “indemnizaciones” (una de las preguntas más recurrente al llegar a sus puestos), no entiende sus normas, no conoce sus intersticios y no le molesta que se comporte de un modo diferente del sector privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como el gobierno se está constituyendo en un movimiento migratorio que coloniza el Estado desde el mundo privado, también compara su apoyo con las cifras inéditas que se alcanzaron con Bachelet y esto no lo pude dejar satisfecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo en lo que Piñera debiera evitar incurrir es en hacer referencias a su antecesora, sobre todo cuando hace alusiones críticas apenas encubiertas. Nada más fácil que crear una sombra permanentemente cerniéndose sobre esta administración que la proyectada por la más popular de las mandatarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bien sabido que Piñera tiene actitud altamente competitiva, y es de suponer que no le gusta nada que Bachelet se despida con más apoyo, adhesión y despertando más cariño que los que él mismo puede exhibir. Pero este tipo de sentimientos no son buenos consejeros. ¡Qué le vamos a hacer!, hay personas que pueden aspirar a ser más respetas que queridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Dos miradas bien diferentes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tal vez se recuerde la reacción íntima que provocaba cualquiera crítica que rozara el ámbito de lo ético en un gobierno de la Concertación. Por cierto, el efecto era simplemente devastador en las filas de la centroizquierda. La crítica pública no era nada comparado con el sentimiento propio de haber faltado a un deber fundamental. Y eso, aún cuando los que se sentían en plena falta no habían tenido nada que ver con los hechos se cuestionaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero está visto que nada de esto suele ser el comportamiento al interior de la derecha. Comparativamente, lo que sobresale es la falta de vergüenza como actitud primera y vital. Lo digo más con asombro que como un reproche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la palabra de un presidente solía ser sagrada, salvo fuerza mayor. Pero en el caso del actual mandatario, no ha ocurrido del mismo modo. A la conducción del Estado se subordinaba todo otro interés: esa es la tradición nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en este caso, nos encontramos con que, pese a todas las advertencias previas, decide mantener un conflicto de intereses más allá de todo lo prudente y de lo exigible, y se los llevó consigo este conflicto al interior de La Moneda. Por si fuera poco, ha escogido también colaboradores que suelen tener conflictos de intereses potencialmente importantes en áreas críticas. De allí el asombro. Es como intentar cubrir una falta multiplicándola tanto que casi se convierte en regla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo así, lo único que no se puede permitir la Concertación es responder al desparpajo con acostumbramiento o indiferencia. No porque la falta de coherencia llegue alto ha de aceptarse. Lo que el país perdería con ello sería esencial para nuestra democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la permanente llamado al cumplimiento de la palabra empeñada en el caso de la venta de las acciones de LAN, y ha de estar atenta a desempeñar su función fiscalizadora cada vez que sea necesario y con la mayor fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conflicto de intereses será, ya se sabe, un tema de toda esta administración y no es factible descartar su presencia, incluso, en los proyectos de ley que ahora se envíen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repito que cabe colaborar al máximo en la reconstrucción. Pero nada justifica que se puede llegar a confundir la agilidad para emprender acciones, con la suspensión efectiva de las normativas en materia de construcción y medioambiental. Hubo edificios que los derribó, no el terremoto, sino la criminal falta de aplicación de normas plenamente vigentes. Por eso ha de ser expedito en el proceder, pensando en los damnificados, no en la conveniencia de las empresas comprometidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos suficiente experiencia como para saber que no se puede hacer política pensando únicamente en las primeras reacciones de la opinión pública. Nuestras acciones son juzgadas en el instante que se toman, pero, sobre todo resultan evaluadas en el tiempo por sus efectos permanentes. Por eso hay que legislar para el momento y para lo permanente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1386948454107324021?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1386948454107324021/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1386948454107324021' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1386948454107324021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1386948454107324021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/03/la-colonizacion-privada-del-estado.html' title='La colonización privada del Estado'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8262430836351465408</id><published>2010-03-10T08:20:00.000-03:00</published><updated>2010-03-10T16:26:46.126-03:00</updated><title type='text'>La falla estructural que debemos evitar</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La falla estructural que debemos evitar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Lo mejor y lo  peor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un terremoto de grandes proporciones pone a prueba a todas las personas y a todas las instituciones. El dato más básico del que debemos partir en estos momentos, es la constatación de que Chile constituye una nación que ha sabido responder como la comunidad real que es y que seguirá siendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que nos hemos enfrentado desde el primer día es a una situación de extremo desamparo, de dramas humanos indescriptibles, de extensa destrucción física, de demandas urgentes para la sobrevivencia, el abrigo y la normalización paulatina de la vida diaria. Nada que no sea la inmediatez de respuesta puede satisfacer a quienes viven la emergencia en toda su crudeza.&lt;br /&gt;Bien sabemos que hacer que todo funcione simultáneamente y en tiempo real es algo que se puede exigir en una situación de plena normalidad. Pero la normalidad es casi el extremo opuesto al que nos encontramos, sobre todo en el primer momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, y mirando la magnitud de lo ocurrido, la respuesta institucional y ciudadana ha sido vigorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto ha quedado claro en el caso de los gobiernos locales. En variados lugares se cayeron los edificios municipales, pero no se derrumbaron los municipios. En medio de la precariedad, en lugares de emergencia y en refugios, los grupos humanos que constituyen –de verdad y antes que nada- los municipios, no han dejado de prestar sus servicios a los vecinos damnificados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos un país ideal. No todos, siempre y en cualquier circunstancia actúan con altruismo y generosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nos dicen los saqueos iniciales (aquellos sin relación con las necesidades básicas) y los gestos heroicos de sacrificio por los demás, es que, en circunstancias extremas, las conductas pueden llegar a extremos, tanto para bien como para mal. Puede salir lo mejor y lo peor de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que podemos decir, con completa seguridad, es que nuestro país en su más amplia mayoría ha decidido que lo que procede ahora es actuar unidos para reconstruir y salir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, esa es la percepción que los chilenos tenemos de nosotros mismos: un pueblo que enfrenta unido la adversidad. Es lo que quedó reflejado en las palabras de la Presidenta Bachelet en el cierre de la Teletón: “Habrá algunos casos que no son así, pero yo soy una convencida, y lo he visto durante todos estos días y durante toda mi vida, que los chilenos estamos hecho de fuerza, de amor, de solidaridad”. Como dice la propia mandataria, habrá “algunos” que no sean así, pero ante nuestra propia conciencia hemos pasado una dura prueba colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Emergencia y reconstrucción&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, el país ha encontrado más de una falla estructural que requiere enmendar. Y el listado de las fallas parte con las detectadas en edificios que nunca debieron tenerlas, si se hubieran seguido las normas vigentes de construcción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda falla importante, en un territorio como el chileno, tan propenso a los episodios telúrico, es que existan tantos inescrupulosos que están en condiciones de burlas las reglas. Que los departamentos sean confeccionados a sabiendas como lugares peligrosos, debiera ser un delito grave entre nosotros. Y debiera penalizarse como tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las indecorosas explicaciones que hemos debido escuchar en estos días, por parte de los ejecutivos de empresas constructoras, suman el agravio a la culpa. No debiera ser tolerado ni por las autoridades ni por los ciudadanos. No se trata de reconvenirlos sino de poder sancionarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay más fallas medulares, de las que tendremos que ocuparnos a su debido tiempo. Nos encontramos con deficiencias en seguridad nacional, en los sistemas de alerta temprana, en las redes de comunicación y en la capacidad de reponer con prontitud la infraestructura más ligada a la emergencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, de todas las fallas, aquella que está en nuestras manos evitar –ahora y después- es la de separar la emergencia de la reconstrucción. Ambos aspectos son distinguibles, pero son complementarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es verdad que de lo que se trata es de organizar dos etapas distintas, puesto que estamos hablando de dos aspectos de un mismo esfuerzo nacional.&lt;br /&gt;No debemos cometer el error de convertir la emergencia en un modo de vida permanente. Más bien lo que haremos es, desde la emergencia, empezar las soluciones definitivas y permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las decisiones que se tomen ahora para enfrentar la emergencia tendrán impacto en plazos largos. Nada puede justificar que se reconstruya de cualquier modo y de que las soluciones de transito se implementen en terreno riesgosos o inapropiados. Las lluvias se acercan y su efecto será muy negativo si no se toman ahora precauciones mínimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que las comunas no viven todas igual los efectos del terremoto. En algunas falta agua y alimento. En otras el cobijo es lo importante. Otras requieren restablecer la conectividad.  Hay comunas que necesitan albergues provisorios y otras verificar en detalle los daños en las habitaciones y edificaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El país tiene la capacidad suficiente para terminar por restablecer los servicios básicos. El tiempo transcurre muy lento para quienes sufren necesidades apremiantes, pero lo que avanza es la normalización no la perdida de control de la situación. Pero, apenas se satisfacen las necesidades básicas, lo que viene no se soluciona aumentando los suministros sino tomando decisiones compartidas sobre cómo queremos vivir en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, la balanza se ira cargando cada día más hacia las acciones de efecto permanente, y esto le tocará encabezar al próximo gobierno. ¿Estará preparada la nueva administración para enfrentar este desafío?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Las personas por sobre las cosas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta a esta pregunta, por supuesto, no la podemos conocer por anticipado. Aún así, ya desde ahora podemos identificar los grandes caminos por los que se puede transitar para asumir la reconstrucción. El primero de ellos se centra en las cosas, el segundo, privilegia a las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer camino disponible hace del levantar casas y del reponer infraestructura, un sinónimo de reconstrucción. Así entendido, lo que se requiere son gerentes encargados de soluciones específicas. Lo importante es la ejecución eficiente. El nudo de la cuestión estriba en disponer de suficientes recursos y de desplegar la capacidad técnica necesaria como para pasar por encima de los obstáculos que se presenten. Fin de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay un segundo camino posible de conseguir. Consiste en considerar que hay que preservar familias y hogares, no simplemente casas. Esto significa que no es cosa de llegar y reconstruir (como si fuera obvio lo que hay que hacer), sino que se debe considerar la opinión de muchas personas directamente afectadas con las decisiones que se tomen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay pueblos y ciudades que no podrán volver a ser como eran hasta el viernes, simplemente porque ello es imposible y, en algunos lugares, también es indeseable, dado el riesgo potencial que corren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, habrá que decidir con qué grado de seguridad queremos vivir y construir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que decidir dónde y cómo levantar de nuevo localidades enteras. Hay que preguntarse ahora –no cuando sea demasiado tarde- cómo se recupera parte del patrimonio arquitectónico que se puede salvar. Habrá que establecer un cierto orden en el que se empezará a recuperar casas, sectores y barrios. Nada de esto ocurrirá sin conflictos, pero esto es natural y hace indispensable llegar a acuerdos y consensos que satisfagan a los habitantes de tantas comunas damnificadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, no se trata de reconstruir cosas, se trata de reconstruir comunidades que necesitan muchas cosas, pero que antes que nada requieren ser reconocidas, respetadas y tomadas en cuenta como las comunidades que son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solidaridad entre chilenos a estado a la altura. La emergencia se funde con la reconstrucción. La institucionalidad está vigente aunque requerirá de no pocos ajustes. Ahora queda por saber si las nuevas autoridades son capaces de hacer converger en aporte colaborativo de todos en el momento de la transición entre gobiernos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8262430836351465408?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8262430836351465408/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8262430836351465408' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8262430836351465408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8262430836351465408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/03/la-falla-estructural-que-debemos-evitar.html' title='La falla estructural que debemos evitar'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-210355902967560215</id><published>2010-02-19T08:20:00.002-03:00</published><updated>2010-02-22T08:10:07.297-03:00</updated><title type='text'>En un nuevo comienzo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;En un nuevo comienzo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Dos tareas para los partidos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hemos entrado en un nuevo ciclo político y cada actor –individual o colectivo- tiene que reconcursar ante los ciudadanos para mantenerse vigente. Esta es la principal responsabilidad de la próxima oposición, y de ello depende su futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se pierde una elección presidencial hay todavía más incentivos para corregir errores, enmendar rumbos y dar claras señales públicas de que se está dispuesto a adaptarse a las nuevas circunstancias, mejorando la calidad de su actuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos tienen dos grandes tareas que cumplir y no ha de bastar que realicen solo una de ellas en buena forma. Por una parte, tienen la obligación de constituir organizaciones políticas reales y efectivas para la nueva etapa; por otra parte, tienen que destacar sus liderazgos aceptados como tales por los ciudadanos, más allá de quienes escojan para la conducción interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la primera tarea de los partidos es comportarse como colectivos aglutinados por principios y unidos por estratégicas políticas que interpretan básicamente a todos sus adherentes. Esto no es ninguna obviedad. De hecho el no haberlo visto a tiempo como una prioridad por los dirigentes políticos (dedicados a “lo importante”) ha sido decisivo en el continuado y sistemático desgaste de estas organizaciones por un número sorprendente de años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie pide que se actúe siempre por unanimidad (esto es tan indeseable como la continua anarquía interna), pero es evidente que una suma de intereses individuales, sin más nexo que la necesidad de disponer de un domicilio conocido, no da el ancho para afrontar el papel que se espera cumplan las tiendas políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Construir organizaciones partidarias con orientaciones valóricas centrales, que ofrezcan definiciones políticas consistentes, que cuenten con una institucionalidad democrática integradora y que prestigie el ejercicio de la militancia como aporte al servicio público, son desafíos titánicos. De hecho, es navegar contra la corriente en un sistema que ha terminado por favorecer la falta de disciplina colectiva y que alienta las aventuras personales pese a quien pese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alarmante deterioro de los partidos fue percibido tempranamente por una gran cantidad de analistas, y fue tema de conversación recurrente entre militantes y dirigentes. Si los intentos de renovación han fracasado hasta ahora, no se ha debido a la falta generalizada de perspicacia, sino a las dificultades objetivas y a la ausencia de coordinación entre los protagonistas de la renovación política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Organización y liderazgo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En efecto, son muchos los que tienen que confluir con sus talentos y esfuerzo incesantes para entregarle al país partidos auténticos, capaces de confluir en coaliciones amplias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están los líderes que aglutinan y coordinan a los militantes, más allá de las mayorías y minorías circunstanciales que se conforman. Están los que elaboran estratégicas validas que orientan el rumbo del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, están los dirigentes internos que encabezan el trabajo de frentes y a cargo de comunidades territoriales. Pero también están los organizadores capaces de desarrollar una amplia gama de funciones y sacarlas adelante, superando los más diversos obstáculos. Están los que forman y los que capacitan a los adherentes de la organización, de modo que se asegure una representación pública éticamente validada. Están todos los militantes que entregan el aporte invaluable de su tiempo, su dedicación, sus ideas y su presencia ante la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede ver, los partidos son el centro de una multifacética actividad y pueden llegar a tener un dinamismo insospechado por quienes no están interesados directamente en la actividad política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, nada de lo dicho deja de ser parte de un entramado interno de una organización que permite que exista, se renueve y se convierta en un punto de referencia colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos han de representar intereses, demandas y perspectivas de sectores significativos de la población. Estos sectores han de verse reflejados e interpretados en sus anhelos, y ello no se consigue en base a puros programas y declaraciones. Se necesita la presencia de líderes que den humanidad y rostro a las demandas ciudadanas que se quieren canalizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es tan importante que las organizaciones partidarias lleguen al convencimiento de que no es lo mismo (y no tienen por qué coincidir) los talentos necesarios para dar conducción interna a un partido, que los necesarios para movilizar a amplios sectores de los ciudadanos, que es lo que aportan los liderazgos con respaldo ciudadano. No se trata de establecer jerarquías sobre la importancia relativa de cada cual, sino de constatar que la diferencia existe y que ambas funciones son indispensables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta distinción tiene una importancia fundamental, y ella consiste en la obligación de la dirigencia interna de proteger y proyectar a sus liderazgos públicos, cualquiera sea las posiciones internas que esas figuras adoptan. La razón es muy sencilla: los líderes carismáticos son un recurso partidario muy importante y, mientras más y mejores sean los rostros de aceptación colectiva que ofrezca un partido, mejor será para todos. Pero lo decisivo es que quienes escogen entre personalidades ampliamente reconocidas – y quienes los proyectan- son los electores, no es nunca una definición interna a la que se llega por un juego de conveniencias o por antipatías internas, sólo validas entre las cuatro paredes partidarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Que florezcan mil flores&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los líderes públicos trascienden las fronteras partidarias y permiten una vinculación con los ciudadanos que no se puede corregir por otras vías.&lt;br /&gt;Un partido es más fuerte mientras mayor sea la cantidad de conductores legitimados con los que cuenta. Pero la promoción de figuras significativas es el resultado de un trabajo colectivo que no todas las organizaciones partidarias han sabido emprender con éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, no es infrecuente encontrar partidos que, en la práctica, apuestan a un solo liderazgo central, el cual –una vez instalado- se cuida muy bien de impedir que emerjan otros prospectos de líderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera que lo que se ve en estos casos es que, cuando aparecen personalidades que despierten intereses, de inmediato comienzan a ser objeto de criticar desde sus propias filas (mucho más que desde fuera), o son objeto de una sistemática cancelación de sus posibilidades de promoción interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este comportamiento la cúpula partidaria se asegura de mantener el control, pero a costa de empequeñecer el partido. Lo que se consigue es la incesante lucha por un mismo espacio de poder, en vez de aprender a cooperar para que el espacio de influencia partidaria se multiplique y amplíe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, esta forma de proceder es insensata. Aplica reglas sacadas de contexto a propósitos inadecuados. Los líderes públicos son seleccionados y promovidos mediante procedimientos públicos y abiertos. Los líderes internos son escogidos mediante procedimientos internos y restringidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como debe ocurrir. Pero lo que no se puede hacer es escoger líderes públicos mediante procedimientos internos. Simplemente no aplica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos el gobierno entrante está definiendo sus principales funcionarios. Lo que estos funcionarios son y lo que representan definen lo que se puede esperar de la nueva administración. A decir verdad, nunca antes se había podido predecir con tanta antelación el sello de un mandatario que en esta ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, antes de seguir contemplando la cascada de nominación en descenso, la Concertación a de poner manos a la obra en su propio ámbito. También la centroizquierda está definiendo en estos meses su primera línea. No puede equivocarse en su elección. Ya antes perdió tiempo precioso dejando para después lo más importante y permanente. Ahora es el momento de renovarse y de mostrar, con rostros creíbles, su firme voluntad de recuperar el favor popular.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-210355902967560215?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/210355902967560215/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=210355902967560215' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/210355902967560215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/210355902967560215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/02/en-un-nuevo-comienzo_9684.html' title='En un nuevo comienzo'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5420114269762383162</id><published>2010-02-05T08:20:00.000-03:00</published><updated>2010-02-05T15:40:08.129-03:00</updated><title type='text'>En busca del tiempo perdido</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;En busca del tiempo perdido&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Muchas transiciones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación tienen una manera de decir que no hay novedades políticas: giran en torno a las especulaciones sobre la composición del nuevo gabinete. El ejercicio ha durado tanto tiempo, que lo único que se comprueba es que hay que esperar a que se conozcan las nominaciones para saber a qué atenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hablando de las “noticias” que se consumen a si mismas, está la invitación en el aire a una nueva “democracia de los acuerdos”. A poco andar, los comentaristas a favor y en contra notaron que de nuevo se estaban moviendo en círculos sin avanzar un milímetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que no hay gobierno que deje de desear conseguir amplio apoyo a sus iniciativas. Pero la política no es el reino de los deseos sino el del trabajo práctico por alcanzar objetivos importantes para una comunidad. Siendo así, los acuerdos son el resultado de un intenso diálogo y de negociaciones bien hechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento se prueba andando y la voluntad de concordar iniciativas de importancia nacional se prueba con gestos. Por lo demás, la política es una actividad realizada por personas de carne y hueso, y éstas aún no han sido nominadas, resulta que el ejercicio teórico de anticipar lo que viene carece de mucho sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí se puede anticipar es que la implementación directa de acciones será desigual y matizada según sectores y reparticiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, tal parece que hay de todo en la viña del Señor. Lo que se verá en su primer momento es aquello que había venido acumulándose en el seno de la derecha por largo tiempo, tanto para bien como para mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el lado de lo mejor, tras tanto tiempo fuera del Ejecutivo hay una parte de los personeros de derecha que quiere probar que tienen un proyecto propio que aportar al país. Por lo tanto, esperan concentrarse en la construcción de una alternativa sólida y viable. Por este lado, pues, podemos esperar un período de ajuste a las nuevas funciones, de inevitables errores iniciales, pero básicamente de una apuesta a la continuidad y al perfeccionamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto no es lo único que guarda la derecha en su interior. También existen los nostálgicos de Pinochet, los que se han llegado a convencer que la Concertación no es que gobierne distinto sino que gobierna mal y para el mal, buscando intereses mezquinos o subalternos. Estos vendrán “en busca del tiempo perdido”, y están ansiando enderezar cuanto la centroizquierda haya estado “pervirtiendo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha no está acostumbrada a tener mandos centralizados y, por eso, no habrá una sola línea de conducta. Lo que cabe esperar es que en cada repartición pública se viva una transición distinta. Dependerá de cuál mentalidad predomine en cada caso concreto. Pero, sin lugar a dudas, se dará el abanico completo de respuestas posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La segunda mirada al “cuoteo”&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que la Alianza comprenderá de entrada es que resulta mucho más fácil criticar al gobierno que hacer gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso paradigmático se dará en relación al denunciado “cuoteo” político. Cualquiera podrá recordar que, respecto de la repartición de cargos por partidos, se dijo las peores cosas… que ahora se tendrán que practicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no fuera por la incoherencia explícita, pudiera ser hasta divertido ver el acomodo que ya se está produciendo a nivel de los discursos. Así el senador Longueira ya ha declarado que en el gobierno de Piñera no habrá “cuoteo” sino que habrá “equilibrios”, lo que no suena lo mismo pero es igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final se consagra la maniquea costumbre de considerar que, cuando algo lo realiza el adversario no puede ser por otra cosa que por una motivación reprochable; y, cuando lo realiza el propio bando, el mismo comportamiento se puede justificar por la más noble de las causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a lo anterior, una de las acciones inaugurales de la recién estrenada oposición será la de pedir consistencia entre lo que se dijo y lo que se hará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay que decir que en un régimen como el nuestro, el que pone el tono es el Presidente. Su estilo de gobierno marcará el rumbo, tanto en cuanto al abanico de posibilidades que se abre, como al de las oportunidades que se cierran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera sabe que en el Estado se requiere delegar capacidad de decisión a los ministros. El mismo ha declarado que los jefes de cartera ejercerán sus funciones a plenitud. Pero más de una señal nos indica que ni sus colaboradores más cercanos saben si logrará contener su impulso característico de tener el control directo. Si no se contiene, lo que puede conseguir es una parálisis del proceso de decisión interna porque las más diversas materias quedarán supeditadas a su venia y, por mucho que se quiera instalar la imagen de un gestor incansable y multifacético, la verdad es que si no se delegan responsabilidades, una administración como la del Estado puede quedar estrangulada en su cúspide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, este parece ser el período en que todos los sueños individuales parecen posibles en la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En forma inédita se está dando el caso de personas que se acercan a las reparticiones públicas, particularmente en regiones, afirmando –sin más- que ellos serán de seguro las próximas autoridades nominadas. Así que pasan a ver sus nuevas dependencias y a pedir información. Ha habido ocasiones en las que se le ha debido informar al más entusiasta que ya había aparecido otro, diciendo lo mismo respecto del mismo puesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que se trate de un exceso de iniciativa personal, pero no deja de ser sintomático. No todos tienen por qué saber cómo funcionan las instituciones republicanas y que la transferencia de poder sigue un cierto protocolo bien distinto a un “llegar y llevar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la ignorancia no excusa la necesidad de mantener un cierto decoro cívico muy cercano a los buenos modales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, esperamos que estos sean episodios inconexos sin mayor importancia. Habrá que esperar a que lleguen las señales fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La creación de un fantasma&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo que no debe hacer el nuevo gobierno es partir peleando con fantasmas. La reacción de Piñera ante la última encuesta que deja a Bachelet como la Presidenta más querida y popular de nuestra historia, francamente, deja mucho que desear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, ha señalado de modo lateral, que se puede gobernar para ser popular o se puede enfrentar los problemas lo que tiene costos que hay que saber asumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad la crítica no apunta a ningún blanco preciso, puesto que Bachelet no es bien evaluada como persona simpática a título personal, sino como Presidenta. Los chilenos y las chilenas no sólo sienten afecto por la Presidenta, sino que la respetan, consideran que supo enfrentar exitosamente la crisis y que tiene liderazgo. Bastante más que lo que se consigue con una campaña de marketing o con un buen uso de los medios de comunicación (los que, por lo demás, están prácticamente en su totalidad en manos de simpatizantes de derecha).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no se dice pero que se trasunta, es que el nuevo mandatario no puede ni podrá alcanzar un nivel de popularidad tan inusual como el que tiene la actual mandataria. Eso no tiene nada de raro porque esto es algo excepcional dentro y fuera de nuestras fronteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La costumbre de compararse con otros no es buena consejera y es una peor guía de nuestra conducta. Porque si predomina, lo que veremos a poco andar de la nueva administración es una campaña de desgaste de Bachelet. Si esto aconteciera, desde todos los lados del gobierno entrante comenzarían a encontrar todo malo y mucho de irregular y los dardos apuntarían a la anterior mandataria. Esperemos no ver nada de esto, porque los que invocan fantasmas terminan prendidos de ellos y los vuelven más presente que nunca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5420114269762383162?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5420114269762383162/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5420114269762383162' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5420114269762383162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5420114269762383162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/02/en-busca-del-tiempo-perdido.html' title='En busca del tiempo perdido'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2366455297357262366</id><published>2010-01-25T08:20:00.000-03:00</published><updated>2010-02-05T15:43:17.582-03:00</updated><title type='text'>Una semana después</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Una semana después&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;El día anterior: el optimismo pesimista&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En una elección se puede perder o ganar, pero hay diferentes modos de encarar los resultados. La mejor manera es la de hacer frente al nuevo escenario de inmediato, partiendo por el indispensable análisis de lo ocurrido, pero pensando siempre en los desafíos que vienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes del domingo, se había hecho popular decir en la Concertación que “nos faltaron más días para poder ganar”. Esto, debido a que se sabía que la competencia era dura y la segunda vuelta había sido muy bien llevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tenía la constancia de un repunte en todos los planos y eso alimentó una especie de optimismo pesimista, que fue la nota característica de las últimas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se tuviera que resumir el desempeño de la campaña de centroizquierda a partir del término de la primera vuelta, no cabe duda que habría que destacar los siguientes aspectos: la subordinación de los intereses personales al objetivo común; la integración de las demandas más sentidas de las candidaturas alternativas a la derecha; la incorporación de figuras de recambio político en la primera línea y una eficiente organización del comando; la presentación de un mensaje político directo y atractivo, comunicado de una manera alegre y accesible; y el regreso de la iniciativa de base en la organización de las acciones de campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Persistir en cada uno de estos aspectos, aún sin tener la presión directa de una contienda electoral, es importantísimo para la Concertación. Puede retomar estas buenas prácticas de inmediato, o dando rodeos cortos, largos o muy largos, pero su regeneración política depende de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La coalición de centroizquierda mostró sus virtudes en segunda vuelta, pero con anterioridad había dedicado demasiado espacio a exhibir sus defectos. La suma y resta de factores dio el resultado que conocemos, pero eso no quita que se haya encontrado, en el derrotero final, con la mejor de las opciones disponibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al desempeño electoral, hay que decir que la derecha estuvo en su punto más alto, y la Concertación en su desempeño básico. Ganar era posible si quienes se ubican en la frontera de la centroizquierda se  hubieran sentido lo suficientemente convocados a participar y a dirimir. Eso no ocurrió, al menos no ocurrió a tiempo. Por eso se perdió y por eso, insistiendo en la línea correcta, se puede volver a ganar en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo muy bueno de la centroizquierda es que se han aceptado los resultados, no como un trato injusto o malagradecido de los electores, sino como el resultado de faltas o errores propios. Algunos (los mejores) han partido con una autocrítica sincera y directa, y otros han preferido hacer un listado de las posibles responsabilidad de otros. Pero ninguno las ha emprendido contra los electores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Las reacciones colectivas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay que entender que el mayor error que se puede cometer ahora consistiría en concentrarse en la búsqueda de responsabilidades individuales. No vale la pena ni se apunta con ello a lo medular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las únicas reacciones que al final resultan relevantes son las colectivas y las que tienen en mente las responsabilidades que se han de asumir por todos de ahora en adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fueron pocos los que auguraron un estado cercano a la anarquía y la desintegración, como respuestas iniciales de los partidos. Sin embargo, las primeras reuniones en las tiendas de la Concertación han sido particularmente exitosas en el procesamiento de la derrota presidencial. En otras palabras, se le está dando continuidad al último período de la campaña más que a los errores acumulados del tiempo anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, en la centroizquierda se requerirá un tiempo para absorber las nuevas situaciones. Y es del todo deseable que los partidos que la conforman entren rápidamente al proceso interno de evaluación, para que también salgan lo antes posible y del modo más constructivo que puedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, al mismo tiempo, hay que decir que el período que las organizaciones partidarias necesitan para sus procesos internos es demasiado prolongado desde el punto de vista de los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las señales públicas la dan las figuras con mayor exposición y legitimidad en los medios de comunicación, bastante antes que los partidos terminen sus procesos institucionales en los próximos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo muy importante adquiere forma en los primeros días, luego de un hecho histórico que marca frontera. Y es que lo primero que se define son los liderazgos sólidos que se ponen de pie, fijan rumbo a partir del espacio de poder que se tiene y no desde la añoranza anticipada del poder que se pierde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que la actividad política acepta con menos paciencia es el vacío de poder, y el predominio de nuevas figuras empieza a producirse en lo inmediato y sin mucha demora. Más que los procedimientos internos, lo que importa es la sintonía con las preocupaciones colectivas y la capacidad de interpretarlas, que es la característica propia de los líderes, antes que de las organizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación producida inicialmente en la Cámara de Diputados, con ocasión de un acuerdo inicial entre el PRSD con las bancadas de derecha y del PRI, muestra a las claras los peligros que se enfrentar en el nuevo escenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Promover acuerdos parciales, ventajosos para algunos socios de la Concertación (que mañana pueden ser otros) está en el ABC de los procedimientos a emplear por la Alianza con la Concertación. Dividir para reinar no es precisamente una invención contemporánea. Pero dejarse tentar por las ventajas inmediatas es abandonar por anticipado la ruta corta para volver al poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente la reacción ante este primer intento de la derecha fue de tal contundencia que no llegó a concretarse. Pero la Alianza no va a cambiar de conducta sólo porque ahora no tuvo éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La oposición consecuente&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que los intereses particulares no predominen sobre el bien común del progresismo se necesita definir objetivos políticos conjuntos que potencien las fortalezas de la Concertación. Hay que convencerse de que, no por haber perdido la elección presidencial se ha dejado de ser un actor imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos básicos son incuestionables: el próximo gobierno asume sin mayoría parlamentaria, sin luna de miel, con fuertes demandas sociales acumuladas y con conflictos sociales en desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un escenario así, quienes estarán a la cabeza del Estado debieran ser los más interesados en asegurara niveles de gobernabilidad adecuados. Por que, si no lo logran fracasarán. A los ciudadanos les interesan mucho más las soluciones que las explicaciones y un gobierno que se estanca es un gobierno que se debilita. Y ocurre que sin Concertación no hay acuerdos ni está asegurada la gobernabilidad: de allí su fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta perspectiva se puede constar que la derecha no ha dejado de cometer errores importantes. Por el momento pareciera que la inexperiencia y la ansiedad predominaran por sobre la prudencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se está en la oposición, se puede hacer declaraciones que sólo son juzgadas por la calidad de la opinión que se entrega. Cuando se está en el poder o se prepara para ejercerlo, las opiniones que se emiten tienen un impacto sobre los hechos y las personas y, por lo tanto, uno de los mayores males es la incontinencia verbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Alianza hay mucho deslenguado, mucho adelanto de proposiciones conflictivas, mucho tono innecesariamente agresivo. Al mismo tiempo, los más sensatos han propiciado una reedición de una “democracia de los acuerdos”. ¿Cómo ha de contestar a este planteamiento la centroizquierda? Muy sencillo: hay que evitar dejarle la iniciativa a la derecha y caer en simplificaciones. Declararse oposición a fardo cerrado es una muestra de debilidad y proponerse estar de acuerdo en todo es un desatino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición no ha de ser constructiva ni destructiva, ha de ser coherente. La centroizquierda definió un programa que la interpreta y tiene que llegar a acuerdo en todo lo que se acerque a sus posiciones y hacer frente a aquellas en las que discrepa. Sus posiciones son públicas y su conducta no ha de ser caprichosa sino consistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación ha de asumir a plenitud y cuanto antes su nuevo rol como oposición. Esto quiere decir que tiene que fijarle una vara al próximo gobierno para medir su desempeño y evaluarlo en consecuencia; tiene que saber fiscalizar y asumir la defensa frente a cualquier abuso de poder que se presente; y tiene que ofrecer siempre un camino alternativo a las políticas que no sean coincidentes con sus convicciones o que signifiquen retrocesos sociales. La tarea es grande y hay mucho por hacer; cuanto antes se empiece, mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2366455297357262366?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2366455297357262366/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2366455297357262366' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2366455297357262366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2366455297357262366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/01/una-semana-despues.html' title='Una semana después'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1569997859772366110</id><published>2010-01-16T17:30:00.000-03:00</published><updated>2010-01-16T17:30:08.848-03:00</updated><title type='text'>Un final en competencia estrecha</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Un final en competencia estrecha&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;El riesgo de última hora&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La candidatura de Frei enfrenta el final de la campaña en su mejor momento y habiendo superado el mayor de los riesgos. Lo que se avizora por parte de los observadores más calificados es una llegada estrecha y eso es un logro activamente conseguido por la campaña concertacionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, la campaña oficialista pasó por un momento de peligro, porque el mayor error que puede cometerse en una competencia presidencial es distanciarse del objetivo principal e incentivar las diferencias internas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, nadie comete un error a sabiendas sino con las mejores intenciones. Y fue eso lo que sucedió en el caso de las renuncias parciales de los presidentes de partidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A muchos les pareció del todo natural que el acercamiento a Enríquez-Ominani y a su electorado se produjera mediante un gesto significativo de este estilo. Como, además, las renuncias habían sido un tema abiertamente debatido con anterioridad en los medios de comunicación, casi se tomó como algo esperado y hasta necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, tomar medidas de estas características no tiene un efecto exclusivo sobre la campaña, sino también en los partidos y en la coalición del gobierno. Si se consideran todas sus implicancias a la vez, la suma de los efectos no permitía pensar en un resultado positivo para la candidatura de Frei, ni tampoco se podría suponer que sus implicancias se detuvieran el 17 de enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay condiciones indispensables para que una medida como la renuncia de los presidentes de partido fuera positiva: debía contar con el apoyo del propio candidato; había de ser concordada entre los que debían renunciar (para actuar como coalición en un paso clave); y se necesitaba que se pudiera concentrar con rapidez todo el esfuerzo colectivo en ganar la campaña presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de esto se cumplía: Frei había declarado que este asunto era para ser tratado después de la segunda vuelta; las renuncias de los presidentes de partido fueron decisiones individuales conocidas por pocos con anterioridad; y el descabezamiento de dirigentes en el tramo final de todas formas provocaba un período de reacomodo para el que no se disponía de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin entrar en el mérito del gesto, lo efectivo es que se abría un segundo frente de preocupaciones en la oportunidad menos propicia que se pudiera imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;La incógnita perdurará hasta el final&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente las dos últimas semanas de campaña dejaron en la agenda exclusivamente los aspectos relacionados con la definición presidencial, ubicando en un segundo plano un debate amplio que retomará centralidad después de este domingo, con lo cual cada desafío queda ubicado en el espacio que le corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, hay un cierto consenso amplio que el mensaje ciudadano de primera vuelta no puede ser desconocido. No por nada Frei declaró hace poco que “hay una forma de hacer política que se agotó”, y eso resulta tan cierto para la Concertación como para la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea pertinente consignar tres o cuatro datos significativos que se desprenden del reciente acto electoral. Primero, hay que tener en cuenta que el promedio de edad de los senadores que concluyeron su período en esta oportunidad es de 67 años, y que quienes los reemplazan tiene como promedio de edad menos de 50 años; ¡17 años de diferencia!, algo nunca visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, que la cámara de diputados renovó sus integrantes en un 38% en el caso de la Alianza y en un 28% en el caso de la Concertación. En tercer lugar, que los conglomerados principales y el PC representaron en 2005 el 97 por ciento de los votos y ahora representaron el 87 por ciento de los sufragios para el Parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, la Concertación ya renovó sus liderazgos en el senado, la derecha aprovechó más la oportunidad en la Cámara y el sistema binominal no está conteniendo una diversidad mayor de la sociedad chilena: simplemente es un traje que le está quedando chico al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra sociedad es más pluralista, valora la diversidad y aspira a una mayor equidad en sus diversas facetas. Si alguien lo duda, tal vez debiera detenerse a pensar que esta es la primera vez en nuestra historia en que un porcentaje similar de mujeres (entre 13 y 14 por ciento) las representan en ambas cámaras del Congreso. Quizá sea poco, pero es una cifra promisoria que nunca se había dado y que puede ampliarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, por donde se mire, queda claro que lo que está en discusión no es si se renueva o no la política chilena, sino quiénes encabezarán el proceso y cuáles, organizaciones constituirán una nueva mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que, en un inicio y en medio de lo que parecía una tendencia general a la dispersión y el fraccionamiento, hasta ahora hayan destacado los díscolos y las expresiones de ruptura. Pero eso ya toca a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viene el tiempo de los convocantes, de los integradores, de los que apuestan a las soluciones que perduran. Ha llegado el momento para confluir, y los que no entiendan ya pertenecen al pasado, aún cuando ellos mismos no los sepan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;El día D&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que quiero decir con todo lo anterior es que los temas políticos que interesan a la ciudadanía, y que no tienen que ver con la decisión del 17 de enero, ya han tenido un cause de expresión previo a la definición presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que haya querido mandar un mensaje al conductor de un partido lo ha podido hacer. Quien es crítico de la Concertación ya se lo hizo saber. Quienes quieren cambio han visto la renovación de rostros y mensajes en la segunda vuelta. Quien esperaba ver a la centroizquierda unida antes de decidirse ya no tiene que seguir esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del 13 de diciembre los aciertos han sido mucho más numerosos en el oficialismo que en la oposición. La campaña de Frei se encontró con el entusiasmo y la movilización amplia en el último recodo del camino, y ha tenido un término de campaña vibrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hitos de la recuperación concertacionista son claros: una reconstitución del comando completamente acertada; una incorporación masiva de voluntarios y, en particular de figuras del mundo de la cultura y las comunicaciones; una franja de televisión verdaderamente optima; un debate presidencial que dejó al candidato concertacionista como claro triunfador; la decisión de Enríquez-Ominami en el momento justo; y, una reiteración de su apoyo a Frei por parte de la Presidenta Bachelet, que dejó sin conducta a la derecha. Nada de esto tuvo un equivalente en la campaña de la Alianza, que se volvió monótona y más triunfalista que triunfadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cabe duda que la campaña de Piñera ha encarado la segunda vuelta como una continuación de la primera, sin nuevos énfasis y sin nuevos brios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, se cometió un error importante que no se supo subsanar a tiempo. Se puede considerar como un tropiezo su anuncio inicial de que ningún personero de la dictadura tendría un puesto de responsabilidad de un eventual gobierno del empresario, porque fue seguido de una especie de disculpas públicas posteriores que disolvieron el efecto esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El episodio es muy significativo. Piñera comete los errores del que se siente seguro. Para convencer indecisos hace un gesto que deja enterrado el pasado y sus actores. Sólo para descubrir que la derecha no está dispuesta que le entierren sin aviso a una parte significativa de su dirigencia únicamente porque beneficia a su candidato. No están dispuestos a ceder en lo fundamental y es eso lo que han notificado a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, la oposición tuvo una mejor campaña en primera vuelta y la Concertación ha predominado en la segunda. El logro de esta última ha sido dar alcance a alguien que ya se daba por ganador. Esto ha dejado el resultado dentro del margen de error de las encuestas, lo que ha animado a muy pocos a arriesgar una predicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la postre la gran mayoría de la población ya ha definido por quién votar sopesando lo que ha pasado en tiempos largos. Las fuerzas están equilibradas. Unos pocos desequilibrarán la balanza presentándose a votar (con lo que gana Frei) o quedándose en su casa (con lo que gana Piñera). Todos han hablado y ahora se hace el silencio para que Chile se exprese en las urnas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1569997859772366110?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1569997859772366110/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1569997859772366110' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1569997859772366110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1569997859772366110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2010/01/un-final-en-competencia-estrecha.html' title='Un final en competencia estrecha'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-585333256390596295</id><published>2009-12-18T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-12-21T23:29:09.767-03:00</updated><title type='text'>Los siete mensajes de Frei</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los siete mensajes de Frei&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Las apariencias engañan&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que recordar siempre que en nuestro sistema no gana la Presidencia el que queda mejor posicionado en primera vuelta. El que gana es quien logra obtener la mitad más uno de los votos válidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la competencia está abierta y tanto Frei como Piñera pueden ganar el 17 de enero y ello puede ocurrir por un margen estrecho. Visualmente, la lucha parece desigual y a favor del empresario RN, pero ni con eso está todo resuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos tenido dos elecciones anteriores definidas en dos vueltas y eso debiera acostumbrarnos a ver las cosas en perspectiva, comparando los datos anteriores con los resultados del 13 de diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más salta a la vista es que, sea con uno o dos candidatos, la derecha obtiene en primera vuelta alrededor de 3 millones cien mil preferencias. El peor resultado ha sido el conseguido ahora por Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguida, si se compara la votación parlamentaria de la oposición con la presidencial, lo que se ve es que ella es extraordinariamente coincidente. Lo que ha sucedido es que la derecha completa, sin divisiones y sin dudas, ha votado por su candidato ya en primera vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso si se compara la última encuesta CEP con los resultados electorales vemos que ellos coinciden casi por completo, excepto en una variación importante. Se espera un Enríquez Ominami en el 22 por ciento de los votos y a Piñera en el 42 por ciento. Lo que terminó por ocurrir es que MEO perdió dos puntos y el empresario los obtuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes seguían las encuestas de los comandos habían detectado una baja de las preferencias del diputado, pero no se sabía hacia dónde se dirigían. Lo que se supuso fue que Arrate captaría más votos, ya que había sido un candidato sólido, elocuente, con gran desempeño en televisión. &lt;br /&gt;No fue así, la votación de los derechistas por MEO estaba “volviendo a casa”, y eso es bueno y malo para Piñera: Bueno porque se le ve por ganador en la oposición y malo porque disminuye los que se agregan a su opción el 17 de enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frei, en cambio, puede crecer y mucho. Queda espacio para crecer en el mismo mundo de la Concertación, puesto que los candidatos parlamentarios del conglomerado suman más que lo obtenido por la derecha. Puede crecer hacia el Juntos Podemos, quienes han tenido la comprobación práctica que la exclusión podía ser derrotada y lo fue efectivamente. Y puede crecer hacia el votante MEO, definiéndolo todo un porcentaje acotado que puede decidir abstenerse o votar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las ocasiones anteriores la derecha ha llegado a tres millones y medio de votos. La Concertación a tres millones setecientos mil preferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha unida le gana el progresismo fragmentado, pero la centroizquierda unida es más que la derecha unida. La recomposición de un conglomerado representativo del progresismo es sinónimo de triunfo electoral, y eso es algo que se debe lograr en pocas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Las adaptaciones de segunda vuelta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para poder ganar hay que producir cambios de precisión en la forma como se ha trabajado. Ha terminado una etapa de la campaña que, en el caso de la candidatura de Eduardo Frei ha tenido algunas notas distintivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que nada, se puede comprobar que, hasta el 13 de diciembre, la campaña de Frei centró su esfuerzo en la promoción de las cualidades personales del candidato. Lo que se mostró fue un estadista con experiencia, capacidad de conducción, y honradez a toda prueba. Una persona que nos puede asegurar que se vivirá mejor en el futuro próximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguida, es evidente que el discurso de campaña fue el de la continuidad de Michelle Bachelet. No podía ser de otro modo tratándose de la mandataria más popular de nuestra historia y de un gobierno bien evaluado. Todavía ha sido más necesario cuando la derecha ha tratado de mimetizarse con el legado de la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra característica ha sido la desigual relación de las campañas parlamentarias específicas con la campaña presidencial. La autonomía de movimientos fue la regla en el caso de las competencias en distritos y circunscripciones, lo que en muchos lugares se expresó en una menor visibilidad de Frei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, el comando oficialista fue el único que hizo noticia en cuanto comando, tuvo una rotación de figuras que adquirieron figuración en distintos períodos, pero que nunca dieron cuenta del total de las funciones del comando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un tiempo increíblemente breve, las variaciones y mejoras en estos puntos muestran cuanto se ha potenciado la opción Frei. Si se quiso dedicar los días siguientes a realizar los cambios necesarios sin duda se logro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda vuelta está siendo tratada como una elección distinta. Habiéndose superado la etapa de la pluralidad de candidatos que enfrentaban a la derecha, los ajustes de precisión que se están implementando pueden ser bien especificados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primera vuelta todos votamos por el candidato que más nos gusta; ahora votaremos por el país que más nos gusta y en contra de aquello que no queremos que le ocurra. De aquí al 17 de enero se necesita que la campaña centre el esfuerzo en destacar el país que queremos construir con la mayoría progresista. El lema de esta etapa ha sido bien escogido “Todos por Chile, todos por Frei”, aunque aun sería más convocante para lo que se necesita que adhieran a la candidatura si la frase terminara con un “todos con Frei”, puesto que para votar por él no se necesita atribuirle dotes extraordinarias sino la legitimidad de conducir a la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta etapa, entonces, el discurso ha de centrarse en la gobernabilidad que le puede dar a Chile una nueva mayoría. La mayoría ciudadana ha de ser mayoría en las urnas y expresarse en el nuevo gobierno. Tiene que ser un discurso aceptado por los seguidores de tres candidaturas, quienes ven recogidos sus planteamientos complementarios con los de Frei. El mensaje de los ciudadanos en primera vuelta es muy simple: únanse y renuévense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso también ahora corresponde comprometer sumar al conjunto de liderazgos políticos y sociales más significativos, porque el descontento de muchos es también el maltrato y la queja de dirigentes que quieren recomponer lazos, a condición de un buen trato y abrir mucho el abanico de los que deciden y mejorar el modo como se decide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, el comando ha de expresar visiblemente los rostros y la imagen del Chile que se quiere construir. Eso implica un ejercicio de generosidad política porque implica que muchos, con meritos y trayectoria de sobra, dan tres pasos para atrás a fin de que destaque una nueva generación. Eso implica que a algunos se les escoge para ser voceros y los demás nos gratifican con su inestimable silencio. Implica, también, que los políticos mejor dotados hacen el trabajo interno y le otorgan a la campaña la coordinación interna del conjunto de los esfuerzos que tanto se necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esta adaptación estratégica quedó expresada en las principales ideas del discurso de Eduardo Frei en el court central del Estadio Nacional:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.        El progresismo es mayoría en Chile. En las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias, los chilenos demostraron con sus votos que las fuerzas progresistas son superiores a las de la derecha.&lt;br /&gt;2.        Estamos abiertos a otras fuerzas políticas. Vamos a sumar y no restar.&lt;br /&gt;3.        Hay muchas semejanzas políticas y programáticas entre las distintas fuerzas progresistas del país. Vamos a sumar esas visiones e invitar a todos los chilenos porque vamos a construir un gobierno para todos los chilenos.&lt;br /&gt;4.        Un gobierno de la derecha sólo beneficiará a unos pocos. No se trata de agredir a nadie, pero hay dos visiones de Chile. La mayoría de centroizquierda derrotará al poder del dinero.&lt;br /&gt;5.        La candidatura del progresismo representa el único camino para continuar las políticas sociales impulsadas por la Presidenta Michelle Bachelet, mantener el respeto hacia las minorías y darle estabilidad al país.&lt;br /&gt;6.       Somos herederos de una gran historia. Recibimos el legado de los presidentes de la Concertación, de Presidente Aylwin, del Presidente Lagos y de la Presidenta Bachelet.&lt;br /&gt;7.       Reafirmamos nuestros grandes compromisos con Chile. La primera tarea que vamos a hacer será impulsar una educación pública de calidad. Vamos a implementar una reforma laboral, un cambio al sistema binominal y tendremos una nueva Constitución.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-585333256390596295?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/585333256390596295/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=585333256390596295' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/585333256390596295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/585333256390596295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/12/los-siete-mensajes-de-frei.html' title='Los siete mensajes de Frei'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2304948166270076262</id><published>2009-12-11T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-12-11T09:16:38.899-03:00</updated><title type='text'>Cuando el país queda en primer lugar</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuando el país queda en primer lugar&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los líderes emergentes también se encuentran en los municipios y tendrán un nuevo espacio en las elecciones de consejeros regionales. En fin, todo cambia, pero no todo perdura; al final, los que se apresuran demasiado en llegar no tardan tampoco en salir sin dejar huella ni continuidad.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La dispersión como actor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría ciudadana no experimentará esta elección presidencial como la persistencia en una opción inicial, que se mantiene desde el principio. Muchos tendrán que cambiar de candidato en segunda vuelta. Para una importante cantidad de ciudadanos, Eduardo Frei es una opción a la que se llega, no una opción con la que se parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de aproximación a los candidatos en disputa ha dado ese particular ambiente despolitizado que ha tenido como nunca este período electoral. Decisiones personales de votar por un candidato se ven en todas partes, fervor por la opción asumida, en ningún lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las típicas discusiones familiares por las preferencias cruzadas entre presidenciables, antes temidas por el efecto que pudiera dejar en la convivencia, se han mantenido en esta oportunidad en el decoro más exquisito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca antes se había tomado la primera vuelta como una expresión ciudadana tan libremente asumida. En las conversaciones cotidianas es frecuente escuchar que el voto es empleado para apoyar al candidato que más gusta, pero que en segunda vuelta no se tienen dudas de votar “como se debe”, es decir, confluyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero está claro que la pasión no aflora por ninguna parte, y hasta las candidaturas alternativas a los bloques mayoritarios parecen haber iniciado una especie de letargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los únicos que parecen escapar al tono general son los directamente involucrados en las campañas parlamentarias emblemáticas. Y, aún así, tanto en las regiones de Valparaíso y del Maule, el foco de atención se concentra en la competencia al interior de los bloques y casi no han existido roces dignos de mención entre la Concertación y la Alianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran actor de la primera vuelta en la centroizquierda no es un candidato, sino la dispersión. Al aparecer una segunda candidatura -con personas que originalmente se identificaban con el oficialismo-, ello provocó en la práctica que se legitimara desde muy temprano la pluralidad de opciones para el entorno menos militante entre quienes no se identifican con la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la disciplina no era la norma de conducta que guiaba la acción de las personas más activas en política, entonces cada cual tenía licencia para expresar sus puntos de vista o, al menos, su descontento en los más diversos ámbitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso ha ocurrido que la dispersión ha sido la nota característica fuera de la derecha y la oposición ha estado permanentemente presentando un frente unido tras una candidatura presidencial sin competencia en su zona de influencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Nadie sabe para quién trabaja&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir que la derecha siempre consideró este escenario como el ideal para alcanzar el poder. Siempre consideraron sus estrategas que la victoria les vendría de la partición en partes iguales del otrora oficialismo. Mantuvieron esta creencia hasta el momento en que se dieron cuenta de que ellos mismos estaban siendo permeados por la alternativa que indirectamente fomentaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya no es el tiempo en que podamos saber si el efecto de una tercera candidatura con importante respaldo ciudadano fue más contraproducente para el oficialismo o para la oposición. Elementos de juicio hay para pensar cualquiera de las dos cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nivel parlamentario es claro que la tercera opción resultara perjudicial para la Concertación. Ocurre que los candidatos al Congreso presentados por Enríquez-Ominami casi siempre perderán sus respectivas elecciones, salvo un par de casos. Pero en distritos muy importantes habrán evitado que se produjera un doblaje progresista. En otras palabras, y sin atribuir intenciones de ningún tipo, lo que habrá pasado a nivel parlamentario es que esta opción permitirá a varios aspirantes de derecha llegar al Congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nivel del sistema político esto tendrá una mayor repercusión todavía: es posible que el próximo gobierno, sea cual fuere, se constituya en el primero que parte su mandato sin contar con una mayoría que lo respalde en el Congreso. Por eso el Presidente que asuma en 2010 tendrá una vida muy dura desde el inicio, sin luna de miel, con múltiples partidos en recomposición, y con demandas sociales renovadas tras darse por superada la crisis económica internacional. Por eso no faltan los que piensan que un tema recurrente para la administración entrante no será simplemente el cumplimiento de su programa, sino el esfuerzo constante por asegurar la gobernabilidad del propio sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El significado de la candidatura presidencial de MEO tiene múltiples enfoques. Desde luego, un sistema bipolar entre dos grandes bloques está siendo rebasado desde hace un tiempo, y ésta no es más que una de sus expresiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también ocurre que la organización del descontento habrá tenido una vía de tratamiento de conflictos que se venían larvando y que no lograron aflorar hasta ahora. Esto puede ser considerado un aporte. Lo que es notorio es la necesidad de una renovación política general. De otro modo no se explica que el electorado haya sido tan comprensivo con una opción que se presentó como más dinámica y original que coherente y sistemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay que adelantar que la candidatura de Enríquez-Ominami ha dejado en la trastienda un fenómeno más profundo y contundente de renovación generacional y de cambio en el modo de practicar la política cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al término de esta campaña, el Senado experimentará una renovación notable en sus integrantes y el promedio de edad de los recién llegados será sensiblemente inferior a los que partan. También en la Cámara de Diputados se consolidan figuras ya fogueadas y llegan otras de interesante futuro. Es decir que la renovación se estaba produciendo de antes y seguirá después de esta campaña, sea como fuere que le vaya al candidato más joven pero con menos seguidores electos de que tengamos memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cambiar o perdurar&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los líderes emergentes también se encuentran en los municipios y tendrán un nuevo espacio en las elecciones de consejeros regionales. En fin, todo cambia, pero no todo perdura; al final, los que se apresuran demasiado en llegar no tardan tampoco en salir sin dejar huella ni continuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá por todo lo anterior sea entendible lo que ocurre con el electorado. El momento de la decisión no llegará sino en el momento de la segunda vuelta, donde lo único que esté en juego sea el destino del país y todo lo demás ya haya tenido oportunidad de expresarse, decirse y asimilarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la elección no será lo único importante que pase el domingo 13. Antes del fin de la jornada se habrá vivido otro hecho decisivo. Y es que la derecha sabe que no le basta con que Sebastián Piñera llegue primero en los cómputos de primera vuelta. Lo que tiene que hacer para ganar es que la televisión muestre que ese triunfo es inapelable, contundente y sin vuelta atrás. Lo que intentará es apabullar al resto con una representación cinematográfica de un candidato que ya ganó. “El cambio ya llegó” será el lema de fondo de esa noche. Y la fiesta -que no escatimará recursos en la producción- tratará de ser memorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que se trata es que a los demás no les queden ganas de “seguir concursando” y generar el efecto de identificarse con el ganador seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la Concertación también se jugará fuertemente su opción en las primeras horas tras conocerse los cómputos. Todo depende de cómo el candidato se dirija al país en el primer momento. Esa noche, Frei tiene que ser más que Frei. Tiene que hablar como el candidato de brazos abiertos que ha sido escogido en las urnas para convertir una mayoría ciudadana en mayoría en las urnas. La derecha no habrá ganado ni se ha de convertir en mayoría sólo porque puede inundar una ciudad de globos, serpentinas y el sonido de cornetas de cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se ha de mostrar esa noche es la firme voluntad, la serena fortaleza, de que la decisión sigue en manos de los ciudadanos. Porque si todos votan, porque si votan más que los que han sufragado en la primera oportunidad, porque si la mayoría se expresa, entonces se puede vencer. Al final, no sólo importará el resultado numérico, la entereza también cuenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2304948166270076262?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2304948166270076262/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2304948166270076262' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2304948166270076262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2304948166270076262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/12/cuando-el-pais-queda-en-primer-lugar.html' title='Cuando el país queda en primer lugar'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4006575963361743422</id><published>2009-12-04T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-12-07T19:14:05.380-03:00</updated><title type='text'>Mayoría ciudadana, mayoría en las urnas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Mayoría ciudadana, mayoría en las urnas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo que se sabe, desde ya, es que no bastará la apelación al carisma de los contendores para dirimir la disputa. Si así fuera, eso ya se hubiera expresado en la primera vuelta. Más bien, lo que quedará patente es que en la primera oportunidad habremos votado por el candidato que más nos gusta y, en la segunda oportunidad, tendremos que optar por el tipo de país que más nos gusta.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La competencia continuará abierta&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vuelta de estas elecciones terminará sin un ganador obvio. Lo que se podrá decir la noche del próximo domingo es que hay dos candidatos en competencia, voto a voto, hasta el recuento final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los resultados no dejarán despejada la incógnita principal, sino que entregará tareas políticas y electorales perentorias para dos competidores reales: Piñera apostará todo a dar la imagen de triunfo asegurado, para hacer de esta imagen una realidad de la mano de los que apuestan a ganador; Frei se jugará por atraer el voto progresista, en todas sus facetas, con una campaña de brazos abiertos a las ideas, acentos y rostros de las candidaturas fuera de competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No será verdad que aquel que esté primero en las preferencias iniciales esté más cerca del triunfo. Esta competencia se define por el que consigue la mitad más uno de las preferencias. Si el que tiene un porcentaje mayor de votos (al inicio) tiene poco más a que echar mano en el repechaje y, por el contrario, su contendor resulta ser una opción aceptable para los que tienen que decidir, entonces será este último el que se imponga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, si los candidatos están en el porcentaje de adhesiones que les conocemos, Piñera ganará si y sólo si, en segunda vuelta, una fracción importante de los votantes de Enríquez-Ominami y Arrate se van para la casa; y ganará Frei si ellos deciden volver a las urnas y optan por marcar preferencia en vez de anular su voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otra forma, Piñera gana si convence al país de que la opción real está entre cambio y continuidad y ya optó por el cambio, dado que su contendor está separado de él en primera vuelta. Por el contrario, Frei gana si convence a los votantes de que el 13 de diciembre quedó demostrado que la derecha es minoría en Chile y que la convergencia de los progresistas (es decir, de la mayoría) los volverá a vencer una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede ver, ambas maneras de presentar un mismo resultado tienen sustento. Así también, terminar por imponerse en poco más de un mes tiene importantes dificultades para ambos postulantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se sabe, desde ya, es que no bastará la apelación al carisma de los contendores para dirimir la disputa. Si así fuera, eso ya se hubiera expresado en la primera vuelta. Más bien, lo que quedará patente es que en la primera oportunidad habremos votado por el candidato que más nos gusta y, en la segunda oportunidad, tendremos que optar por el tipo de país que más nos gusta. Por eso no es poco lo que está en juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Lidiando con el descontento&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando así las cosas, Piñera insistirá en su apuesta inicial y será Frei quien tenga que hacer un giro para atraer a las urnas a una mayoría progresista. Esto implica una apertura generosa, el reconocimiento de insuficiencias y la asimilación del descontento que ha tenido expresión política en esta oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los adherentes a Enríquez-Ominami tendrán que superar una cierta frustración antes de optar. Romper los grandes bloques y ganar pareció posible en un tramo de la competencia y eso no se olvida de buenas a primeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las limitaciones e insuficiencias no resultaron ser un patrimonio exclusivo de los demás. La habilidad para dar cauce al descontento no es sinónimo de la habilidad para poder estabilizar el apoyo y darle proyección en el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, lo que hemos visto en las últimas semanas es el peso que tiene la consistencia política, la experiencia acumulada y la presencia territorial de un fuerte contingente de voluntarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo la Presidencia resulta un terreno inapropiado para la improvisación, tampoco lo es el tramo final de una campaña presidencial. No todo puede ser sobrevuelo comunicacional, tarde o temprano hay que llegar a terreno para instalarse en él. Si no se consigue, entonces lo que sucede es que se pierde terreno conquistado en medio del entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo de esto es lo que le está pasando a la candidatura de Enríquez-Ominami, quien ha desarrollado una campaña de indudables méritos, pero también de notorias carencias. Que sostenga una alta votación es producto de los aciertos propios, pero también de los errores de sus contendores. Sin embargo, la carencia de estructura está pasando la cuenta a un candidato que se tiene que sobre-demandar para cubrir la ausencia de institucionalidad de apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el cansancio acumulado puede explicar la reacción del diputado ante las declaraciones de Frei sobre el próximo esclarecimiento de la muerte de Frei Montalva: “A mi padre lo acribillaron y yo jamás he utilizado su figura para conquistar adhesiones”. En una campaña pasan muchas cosas y se dicen muchas más, pero lo que definitivamente no puede ocurrir es que empecemos un concurso para saber quién ha sufrido más y cuál es la muerte más atroz cometida en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En política, el orden de los factores sí altera el producto. La creación de un referente en esta etapa de la carrera -como la a medias anunciada “Nueva Mayoría El Copihue”- es terminar en lo que debiera haber sido el principio. Como sea, lo que ocurra en el futuro con esta posible organización política va a depender de sus adherentes y de nadie más. Habrá que encontrar puntos de confluencia que rebasen la coyuntura y no reducir lo principal a un estado de ánimo colectivo ni a un líder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la prueba de fuego para MEO es la de mantener cierta disciplina en sus filas en una segunda vuelta en la que él no participará como protagonista. Pasar esta prueba es bien difícil si se toma en consideración un dato básico: la heterogeneidad del apoyo actúa positivamente en campaña pero se torna un factor negativo al momento de negociar o de maniobrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Mi segunda mejor opción&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recolección de apoyos de derecha, de izquierda, de no matriculados y de personas aún por clasificar o imposibles de clasificar, sólo resiste el éxito para poder mantenerse. Pero si debe escoger una “segunda mejor opción disponible”, entonces salta por los aires una unidad que no es tal, porque las confluencias de coyuntura nunca se han caracterizado por tener sólidos ensambles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cada cual llega por las más diversas razones, cada cual se va por los más diversos motivos. Algunos, los más entusiastas y menos informados, los que esperaban la caída de los muros de Jericó al primer trompetazo, se sorprenderán de las dificultades y volverán a su apatía inicial. Otros son de derecha y, propiamente, no es que vuelvan, sino que nunca han salido de allí. Los de más allá son y se sienten de centroizquierda, son críticos de la Concertación, pero no se les pasará por la mente dejarle el poder a la Alianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso está quedando claro que construir es mucho más difícil que criticar y que establecer un nuevo referente puede hacerse de muchas maneras distintas. Concordar la forma concreta que adopte el movimiento requiere un gran esfuerzo. En realidad, este paso no se desarrolla sin pérdidas ni rupturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es difícil mostrar descontento con la Concertación, pero para producir su reemplazo no basta sólo con tener el propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En política, algunos pueden pasar todo el tiempo entusiasmados con un liderazgo y, durante una campaña, la imagen puede reemplazar a los contenidos. Pero llegará un momento en que hay que pronunciarse y escoger entre alternativas. Porque los líderes que perduran se prueban en el decidir y en el optar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es con esta realidad con la que tendrá que lidiar Frei y su reconformado comando. Probablemente lo más importante no sea apelar a los que encabezaron el descontento, sino a los descontentos mismos. Por eso no será la arrogancia ni la autosuficiencia lo que permitirá ganar. Habrá que apelar a lo que nos une y a una opción compartida de país. Sólo de esta forma la mayoría ciudadana progresista se convertirá en mayoría en las urnas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4006575963361743422?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4006575963361743422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4006575963361743422' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4006575963361743422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4006575963361743422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/12/mayoria-ciudadana-mayoria-en-las-urnas.html' title='Mayoría ciudadana, mayoría en las urnas'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-6185454481956939194</id><published>2009-11-27T08:20:00.001-03:00</published><updated>2009-11-30T10:36:56.573-03:00</updated><title type='text'>Acoger y confluir</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Acoger y confluir&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                                                      &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un número decisivo de electores tendrá la inclinación de la balanza, optando entre mantener el castigo o dar una nueva oportunidad a la coalición encabezada por Frei.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Ratificando líneas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Da la impresión de que las candidaturas presidenciales están marcando y remarcando los puntos que ya les conocemos. Por eso será difícil que nos entreguen sorpresas en lo que queda de campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es para menos. La información sobre los candidatos, tanto de su lado humano como político, ya se ha entregado en lo fundamental. En lo sucesivo no es posible esperar mayor atención ciudadana sobre un material que ya empieza a ser redundante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es natural, cada quien está insistiendo en sus posibilidades de pasar a segunda vuelta, pero es como si ya no quedara más que terminar con la parte del proceso para el cual todos tienen libreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos quieren preparar la segunda vuelta y saben que, para tomar las medidas del caso, se necesitan los primeros resultados y, sin embargo, si alguien espera conocerlos habrá perdido miserablemente el tiempo. Es decir, cada cual tiene que anticipar resultados para responder oportunamente, pero si se han equivocado en sus predicciones, habrán hecho un poco efectivo ejercicio de imaginación política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo anterior hay que agregar que las principales diferencias no se encontrarán a nivel programático (al menos no las más importantes al decidir el voto), ni siquiera en aquellos puntos que se anticipaban como los más conflictivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por ejemplo, como todas las campañas presidenciales han optado por poner el acento en avanzar hacia una sociedad más tolerante y más consciente de su diversidad, lo que importa ahora es más la credibilidad de los proponentes que las diferencias en lo que se propone, al menos en lo relacionado con la agenda valórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La credibilidad que importa es tanto la del candidato como la de los partidos que lo respaldan. Por ejemplo, en el caso de la derecha, es importante responderse algunas interrogantes básicas: ¿se ha sometido la UDI al liberalismo valórico de Piñera? ¿Tendrá el gremialismo capacidad de veto en un gobierno de la Alianza? ¿Renunciarán los herederos de Jaime Guzmán a sus convicciones más reiteradamente declaradas? ¿La campaña es una tregua de conveniencia entre posiciones irreductibles? Hasta ahora todas estas dudas siguen vigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo aspecto que estará pesando al terminar la vuelta inicial es la capacidad de llevar a cabo el programa que se declara como el mejor para el país. Importa sostener propuestas que tengan respaldo en la propia coalición y también que ellas tengan consenso mayoritario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora sólo la Concertación ha mostrado fehacientemente esa capacidad desde el gobierno, los demás sólo pueden comprometerse a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La renovada capacidad de acogida&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pero la similitud de los desafíos llega hasta aquí. Porque la derecha sabe que tomará la delantera el 13 de diciembre, por lo cual no tiene razón suficiente para convertir al comando en un tema de discusión. Por lo demás, no hay a quién más integrar, salvo a individualidades de última hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, para la Concertación, la reorganización del comando y el giro en la campaña es un tema obligado. En cualquier circunstancia hay que ampliar la convocatoria y abrirse a otras ideas y perspectivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta renovada capacidad de acogida ha de ser obviamente visible en los rostros de primera línea. Reitero que esta necesidad política se hace presente aun cuando el resultado obtenido en las urnas sea evaluado como muy positivo, tanto a nivel presidencial como parlamentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, la reestructuración es obligatoria, porque enfrentar la segunda vuelta requerirá de una amplia capacidad de adaptación a realidades muy diferentes a lo largo del territorio nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, el resultado general no se diferenciará mucho de lo que nos señalan las encuestas. Pero eso no significa que el resultado sea parejo localidad tras localidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá lugares donde los resultados obtenidos estén por sobre el promedio y otros en los que ocurra al revés. En cada caso se tendrá que actuar distinto. Habrá que producir acuerdos, reconocer liderazgos, sumar personalidades influyentes, superar incordios dejados por la competencia parlamentaria, agregar al esfuerzo nacional una importante cantidad de cuadros calificados que han estado abocados casi en exclusiva a obtener una victoria regional o provincial.&lt;br /&gt;En fin, este esfuerzo de confluencia ha de ser rápido y requiere de conocimiento de personas y de territorios concretos, mucho trabajo y poco reconocimiento personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Descontento y rectificación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aspecto muy importante a considerar, y que no se había enfrentado en oportunidades anteriores con igual amplitud, es la desarrollada capacidad crítica de los electores. La mayor criticidad de los votantes no tiene nada de malo, pero hay que saber responder a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En opinión de los exigentes electores de hoy, la forma como se hace política, en general, así como la opinión sobre conglomerados y partidos, deja mucho que desear. Esto, por supuesto, incluye a la Concertación, pero también a la derecha. A las candidaturas que han buscado expresar este descontento -perceptible en el ambiente cotidiano- no les ha ido mal y han mantenido un apoyo estable hasta la etapa más intensa de la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es una realidad, pero por sí misma no define el resultado final de la contienda. Todo depende de cómo se reaccione desde el instante mismo en que se conocen los resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que, a la postre, la expresión organizada del descontento sea algo positivo y digerible para la Concertación. De hecho, en esto radica su posibilidad de ganar. Hay que entender que descontento y rechazo no son lo mismo, al menos no lo son para una amplia mayoría de quienes se identifican con la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo contrario de la adhesión no es el descontento, sino la indiferencia. El que está disgustado con la Concertación espera que ella reaccione adecuadamente para tomar su decisión final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede optar por otras alternativas presidenciales que quedan en el camino, y todavía querer expresar un “voto castigo” a la Concertación en la oportunidad siguiente o, por el contrario, se puede considerar que ya ha sido suficiente con la señal que se ha dado. En otras palabras, el “voto de castigo” puede ser asimilado durante el proceso electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento crítico, un número decisivo de electores tendrá en sus manos la inclinación de la balanza, debiendo optar entre mantener el castigo o darle una nueva oportunidad a una coalición encabezada por Frei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, la decisión de estos ciudadanos va a depender de cuán convencidos lleguen a estar de la capacidad concertacionista de enmendar su conducta. En otras palabras, en la misma noche del 13 de diciembre el país va a estar atento a la respuesta de Frei al mensaje recibido en las urnas. De la sintonía con el sentido común predominante dependerá lo que termine por ocurrir. La elección no se definirá antes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-6185454481956939194?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/6185454481956939194/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=6185454481956939194' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6185454481956939194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/6185454481956939194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/11/acoger-y-confluir.html' title='Acoger y confluir'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5555686540909795235</id><published>2009-11-20T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-11-20T15:43:18.643-03:00</updated><title type='text'>Por el país que quiero</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Por el país que quiero, contra lo que no nos gusta&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Ya no quedan más debates&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último debate presidencial dejó incólumes las opciones presidenciales de Frei y de Piñera. Arrate apoyó a Frei y emplazó efectivamente a MEO; Piñera mantuvo la ambigüedad respecto de la política y los negocios; Frei estuvo bien en las preguntas difíciles y tuvo dificultades en preguntas fáciles y esperables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el debate dejó las cosas como estaban y lo que puede variar ha de asociarse ahora a la presencia en terreno, antes que a los mensajes entregados por los candidatos a través de los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre las franjas de televisión se podrá conversar mucho, pero lo cierto es que la calidad de ellas no han resultado desequilibrantes para ninguna candidatura presidencial, por lo cual no están alterando los datos básicos que ya conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final lo que queda es que se siguen despejando las dudas sobre el resultado de primera vuelta y continua aumentando la incógnita de lo que ocurrirá en la segunda oportunidad. Sacar conclusiones acertadas de dos elecciones bien diferentes entre sí, a partir de lo que los electores dicen antes de que concurran a las urnas en diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, ha comenzado a perfilarse el modo como se entiende la disyuntiva que se enfrentará cuando queden solo dos contendores en carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate presidencial dejó en claro lo que está en juego en estas elecciones: tanto para Frei como para Arrate lo importante es ganarle a la derecha y, en opinión de ambos, hay que sumar fuerzas en segunda vuelta tras el candidato que enfrente a Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valida esta forma de presentar la definición fundamental el hecho de que el empresario de RN no haya podido o no haya querido separar a tiempo la política de los negocios. En los hechos, lo que parece guiar al abanderado de derecha es la idea de que “sólo me separo de mis negocios si gano”. Aunque esta solución es bien representativa de un comportamiento característico de Piñera, lo cierto es que más corresponde a la actitud de un especulador que a la de un Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, con cierta lentitud (y eso no habla bien de las candidaturas principales), se ha ido imponiendo la convicción de que al mando de la nación se ha de tener un Presidente, un amplio equipo y un programa bien definido a ser cumplido y exigido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presidencia no se improvisa y, más allá de las virtudes que se pueden demostrar en el desarrollo de una campaña, hacerse cargo de la nación es algo distinto de entretenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, si dentro de las tareas importantes que se demandan del próximo gobierno está la de descentralizar el poder, entonces la concentración del poder en pocas manos resulta ser perjudicial para la democracia. Sigue siendo cierto que “no da lo mismo quien gobierne” y que, al final, más que por el candidato que más se adapta a nuestros gustos personales, e incluso más allá de la coalición a la que se apoya, lo que va a ser determinante será el tipo de país que más nos gusta y el tipo de gobierno que más desagrade a la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Acuerdos según propósito&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que preparar con tiempo y dedicación todo lo que viene, pero no hay que dedicarse a conversar por la prensa todas las ideas que se nos pasen por la cabeza, dando señales equívocas a los propios adherentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que se adelanta demasiado a las tareas propias del tiempo de segunda vuelta, demuestra que no está abocado por completo a los desafíos del momento político.&lt;br /&gt;Es más, una forma de distraer esfuerzo es anticipar debates que solo tienen sentido si se gana la primera vuelta y con un margen en crecimiento de la votación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, la idea de distraer esfuerzos en polémicas laterales y de poca monta parece ser el papel que se le ha asignado a la prensa más adicta a Piñera. En sus páginas no se deja pasar un día sin que se ponga en titulares el motivo de discordia que le ofrecen, como presente griego, a la Concertación: presencia del candidato presidencial en la franja televisiva de los partidos; participación del PC en el próximo gobierno; nota puesta por Frei al gobierno de Allende, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas las discusiones sin piso ni sentido de la oportunidad, la más desorientada es la incorporación a un posible gabinete de Frei del partido comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada peor que ponerse a debatir algo que ni siquiera han pedido los supuestos interesados. A la Concertación le ha ido bien proponiendo alianzas acorde al acuerdo político que se requiere alcanzar. Si lo que se requiere es un acuerdo nacional, entonces se convoca a todos, incluida a la oposición de derecha. Si lo que se requiere es un pacto contra la exclusión, entonces el acuerdo es con los excluidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera que lo que manda al momento de concertarse es el propósito político compartido que se busca. Ciertamente, si el próximo gobierno se propone implementar varios acuerdos nacionales relevantes, esto ha de ser respaldado por una mayoría política y parlamentaria capaz de dar soporte a esfuerzos colectivos de amplia magnitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, ha de quedar claro para todos que la mejor manera de acercar posiciones en segunda vuelta es obtener el mayor número de votos posible en la primera oportunidad. Mientras más evidente es la ventaja electoral del segundo respecto de quienes le siguen, más fácil es producir diálogos y entendimientos entre actores que tienen disímil respaldo en votos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Un gobierno para la mayoría ciudadana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos seguidores de Enríquez-Ominami han visto demasiado cerca el triunfo como para que se acomoden fácilmente a un tercer lugar. Sin embargo, lo que los ha llevado a esta meritoria posición ha sido una reacción ciudadana que nada tiene que ver con las directrices de una cúpula en formación. Perder la sintonía con esta base es la mayor equivocación a evitar por los líderes circunstanciales de hoy. Por lo mismo, en su momento no habrá que apelar de preferencia a una cúpula heterogénea sino al sentido común de los ciudadanos que optaron, en primera instancia por esta alternativa presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior, hay que asegurar la coherencia en las acciones que se emprenden en campaña y mantenerse fieles a las prioridades que se deciden marcar. En el caso de la franja de Eduardo Frei, lo que se hace es poner el acento en el cambio de vida conseguido en Chile durante los gobiernos de la Concertación y en su proyección futura. Es esto lo que se quiere validar mediante la exhibición de testimonios reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje de fondo consiste en argumentar que ningún candidato puede gobierna solo, que no se trata de una aventura personal y que la política se hace en equipo. Porque cambiar un país, darle gobernabilidad y ampliar sus conquistas sociales, son empresas colectivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, lo que se pone de relieve es lo sustantivo que aporta la Concertación a la candidatura: su soporte partidario en la base social, un importante liderazgo local, el respaldo parlamentario, el respaldo que significa darle continuidad a un gobierno que cumple y la existencia de personalidades de prestigio internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el oficialismo quiere lograr es marcar la diferencia mediante la movilización de todos los componentes de la Concertación. Con ello persigue que su candidatura quede avalada por los hechos, por lo obrado, por representar a una coalición que ha hecho promesas que se han convertido en realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, hace rato que la candidatura de Eduardo Frei está apelando a canalizar los resultados de lo que consigue la centroizquierda unida, más allá de las preferencias personales por tal o cual liderazgo específico. Esta es la línea central a profundizar en segunda vuelta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5555686540909795235?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5555686540909795235/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5555686540909795235' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5555686540909795235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5555686540909795235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/11/por-el-pais-que-quiero.html' title='Por el país que quiero'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-8597636653968331542</id><published>2009-11-13T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-11-13T12:01:11.546-03:00</updated><title type='text'>Se trata de dos elecciones distintas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se trata de dos elecciones distintas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Guardando las distancias&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este no es un buen momento para los acercamientos, porque las candidaturas parecen empeñadas en tomar distancia unas de otras. Pedir que se comportaran de otra forma sería ir contra la corriente, porque si hay un momento en el que deben competir resueltamente, es ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto rige hasta la primera vuelta, porque la situación en segunda vuelta será completamente distinta, tanto que se puede pensar que se trata de dos elecciones distintas más que un evento principal más un complemento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso los que habían evitado polemizar entre sí, decidieron hacer un giro en ciento ochenta grados. De este modo y por primera vez, Piñera atacó directamente a Enríquez-Ominami, lo que quiere decir que sabe que, un porcentaje minoritario del diputado volverá a él en segunda vuelta y nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que la derecha está dudando seriamente de sus posibilidades de un triunfo “seguro”, puesto que si un candidato no crece no puede recoger votos suficientes desde otras opciones, ya no hay a donde más recurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gesto confrontacional de Piñera significa, además, que el empresario se va a jugar todas sus fichas a tratar de romper el estancamiento de su apoyo, que ya parece más una maldición que un dato.  La encuesta CEP ha ubicado al empresario prácticamente donde mismo estaba antes en apoyo, y eso no lo puede dejar tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que le queda por intentar es imponerse antes que convencer, o, como dice Longueira (no sé si con buena o mala intención), “nuestro desafío es mantener la sensación de triunfo”. Por supuesto, como todos entenderán, mantener una “sensación” es de lo más difícil cuando no se están obteniendo avances concretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, si sigue estancado y si no da razones para evitar la fuga de votos hacia otros, va camino a perder. Y él lo sabe incluso mejor que sus adversarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el mismo senador UDI el que descubre todas las cartas de la oposición al develar la cifra que tiene en menta como aquella que les permite seguir con posibilidades de llegar a La Moneda: “Tenemos que concentrarnos en retomar un mensaje para que Sebastián pase a una segunda vuelta con 45 puntos”. Por cierto estas declaraciones fueron hechas antes de la encuesta CEP, y es una afirmación exacta. El problema está, desde ya, en que, sin no se consigue tal cifra, lo lógico es pensar que la meta está en peligro y la famosa “sensación de triunfo” se habrá ido al despeñadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todas las maniobras que se derivan de tener que enmendar conducta tienen que pagar costos. En este caso las pérdidas no son menores, si se toma en cuenta que en su libro, MEO sólo hace alusiones positivas de Piñera y no encuentra nada bueno que decir de Frei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En retribución, el candidato de la Alianza lo ataca en su punto débil: el desconocimiento de su pasado. Típicamente MEO no contesta el tema de fondo, sino que agredió a su adversario. Como sea, el distanciamiento ya se produjo y generará consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Ni la derecha ni MEO van a innovar&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La CEP confirmó más que sorprendió a la Alianza. Cuando un candidato altera drásticamente su línea de conducta es porque algo no está funcionando. En esta ocasión las buenas noticias le habían llegado a Piñera nada menos que desde El Mercurio, Es la encuesta de este medio, que le es completamente adicto, el que le informa que el cuadro político no se ha movido absolutamente nada entre octubre y noviembre, y que el abanderado de la derecha sigue pagado en el 38%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, en su estilo particular, el matutino informa que “se mantiene el empate técnico entre Frei y Enríquez-Ominami”, a sabiendas que su estudio no incluye el sector rural, el más fuerte de Frei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La encuesta CEP actuó como una fuga de datos internos del comando de Piñera. Desde hace un tiempo saben que tienen que hacer algo más para asegurar el triunfo –tan cerca y tan lejos a la vez- y, sin embargo, no hay fuerza política suficiente para poder hacer algo más. Si se opta por marcar opciones más liberales en lo valórico se rebelará parte del gremialismo más fundamentalista, y si se sigue con un programa tan obvio y estándar se pueden producir fugas pequeñas por desencanto. Pero como el riesgo es algo al innovar, se seguirá como ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero insistir en que todo lo fundamental estaba definido antes de la última encuesta, que alentó o preocupó a los comandos, pero no cambio su curso de acción establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la candidatura de MEO, uno de sus asesores, Carlos Feres ha dicho en las palabras más sencillas cómo es que están enfrentando la campaña. Ahora, en primera vuelta, el objetivo está claro: “Nuestro principal escollo es ganarle al segundo más fuerte. Y en ese sentido, Frei es la primera posta”. La receta para imponerse en segunda vuelta es igual de sencilla: “Decimos “la derecha no” y ya está hecho”. Tiene toda la razón, ya está hecho, sea que sean ellos no que se impongan o si lo logra Eduardo Frei. Puesto que si la definición de fondo consiste en presentarse como una alternativa a la derecha, ello será igualmente válido en cualquier caso, no solo en el triunfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que la tentación de converger e iniciar algún tipo de negociaciones ya se ha hecho presente en el comando independiente. Esto ha dado lugar a los primeros golpes de autoridad por parte de Enríquez-Ominami, algo que hasta ahora no había sido necesario realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un intento por disciplinar al candidato ha dicho que “vamos a pasar a segunda vuelta. Quien se aparte de este camino y esté buscando negociaciones, no es parte del comando. Se entiende la llamada al orden pero, ¿y qué ocurrirá cuando el paso a la segunda vuelta quede clausurado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la última encuesta, MEO se ha confirmado en su curso de acción procurando presentarse como la mejor alternativa para enfrentar a Piñera en una segunda vuelta a la que no llegará seleccionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Frei puede crecer&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La velocidad de crucero de la candidatura Frei se alcanzó en las últimas semanas. Esto quiere decir que tiene margen para crecer y ello depende de la movilización de esta campaña. Puede aumentar su apoyo, ampliando el uso del dialogo y el contacto en terreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Frei ocurre algo bien interesante, y es que las acciones emprendidas por sus partidarios son más de aquellas que se planifican centralmente desde el comando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos dudan de la fuerza de la Concertación, pero es evidente que una candidatura que no se caracteriza por su amplia movilización de recursos económicos, ha conquistado una indudable presencia en terreno por la movilización de sus voluntarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En varios lugares importantes, la propaganda, los mensajes cotidianos y la salida a la calle son organizadas con autonomía y es autofinanciada por los mismos adherentes. De modo que la campaña de Frei es mucho más que el comando de Frei. En esto está residiendo uno de los aspectos más relevantes del mayor dinamismo que ha adquirido la candidatura en las últimas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, es también evidente que, siguiendo el ejemplo de la Presidenta Bachelet quienes están en el gobierno y se identifican con la Concertación, son parte activa de quienes apoyan al candidato único del conglomerado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lo que hoy hace, Frei pasa a la segunda vuelta, pero para ganar esta segunda elección tiene que ampliar su convocatoria, el diálogo con diversos sectores y la capacidad de agregar demandas. La Concertación ha hecho esto antes con éxito. Pero, en esta oportunidad, tendrá que hacer este giro en tiempo record, con unidad de mando y sin vacilaciones. Si lo logra, puede “ganar por nariz”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-8597636653968331542?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/8597636653968331542/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=8597636653968331542' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8597636653968331542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/8597636653968331542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/11/se-trata-de-dos-elecciones-distintas.html' title='Se trata de dos elecciones distintas'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-5538262559401433258</id><published>2009-11-06T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-11-08T17:23:34.001-03:00</updated><title type='text'>Cuestión de temple</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Cuestión de temple&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Las cuentas alegres&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sabemos que la derecha espera obtener la Presidencia, no tanto porque consiga los votos suficientes en diciembre próximo, sino porque espera que sus contendores tengan una votación tan parecida uno respecto del otro, que la transferencia de votación entre ellos -al nivel que se requeriría- sea casi imposible de lograr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, Piñera espera triunfar producto de la confluencia de sucesos: obtener en primera vuelta una buena votación propia; que se produzca una votación pareja de sus adversarios; y que le baste con el regreso al redil de una minoría significativa de los votos de Enríquez-Ominami en segunda vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, hasta hace poco, la derecha no sólo esperaba que estos acontecimientos terminaran por verificarse en los hechos, sino que estaba convencida de que ya todo indicaba que era el inevitable resultado al que nos encaminábamos. Ahora ha perdido esa confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición se ha estado preparando todo este tiempo para un triunfo fácil y holgado. Debieron sospechar antes que no podía ser cierta tanta maravilla. Prepararse sólo para el mejor escenario es siempre un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diseño de la campaña de Piñera es de aquellos que se pueden explicar muy bien en un pizarrón, pero que nunca se concretan del modo como sus diseñadores esperan. Simplemente esperan demasiado de una gran concatenación de errores de los adversarios, sumado a una casi nula capacidad de los demás de establecer sus propios cursos de acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha va a descubrir que lo que termine ocurriendo en el país no lo va a definir nunca en solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más probable es que la primera vuelta termine en un resultado que aumente el dramatismo del desenlace, porque no habrá quién pueda asegurar cómo es que terminará el proceso. Sin lugar a dudas se requerirá tener los nervios bien templados cuando quede en evidencia que la competencia se hace tan reñida que todo puede suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que, a la hora del temple, a la derecha le resultará muy difícil soportar la tensión. Y eso la llevará a cometer más errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que la Concertación y Frei sean congénitamente mejores. Es que tienen plena conciencia de que están recuperando terreno, y eso predispone el ánimo de manera distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Hijos del rigor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Concertación basa su opción no en los cálculos sino en el trabajo constante. Sabe que enfrenta una competencia difícil, el mismo Frei dice que ganará “por nariz” (es decir, estrechamente) y sabe que, en forma inédita, se encuentra en segunda posición en la llegada inicial. En estas circunstancias, para la centroizquierda, ganar en forma ajustada es un escenario alentador, que la motiva a realizar su mejor esfuerzo. Sabe que todo lo tendrá que ganar a pulso, que no puede esperar “sorpresas” que le alivien la carga y que, por lo tanto, no ha de tomarse recreos en ningún momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se equivoca quien vea a la Concertación como una coalición en continuo desgaste. Cuando un conglomerado en el poder se apoltrona, pierde capacidad de reacción, y cuando le viene un desafío de primera magnitud, se paraliza. Éste no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo menos desde la campaña de Ricardo Lagos en adelante, la Concertación ha enfrentado elecciones en las que ha podido ser derrotada. Y siempre ha sabido reaccionar. En la confianza está el peligro, pero la Concertación nunca ha podido confiarse en demasía, porque la posibilidad de perder ha estado siempre presente. Desgaste hay, pero capacidad de reaccionar, también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por si fuera necesario, en los momentos más importantes, la derecha ha sabido prodigar esos maravillosos ejemplos de insensatez política que le permite enterarse, hasta al menos astuto, el por qué es necesario no dejarse derrotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, en la oposición el más peligroso personaje del propio sector es el que, al mismo tiempo, sufre de incontinencia verbal, representa los prejuicios más acendrados y tiene tan alto concepto de sí mismo, que le permite combinar el insulto con la tontería y con la altanera naturalidad del clasista redomado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese papel, aglutinador de los que simplemente respetan a los demás, lo representa Carlos Larraín, el presidente de RN. Para este singular personaje, la elección presidencial se definirá entre dos tipos de seres bien diferentes: “El gobierno tiene un núcleo de votantes amaestrados, así como perritos de circo, ellos sacan a sus perritos de circo a la calle y nosotros, en cambio, contamos con atraer ese voto suelto, medio bonachón y desinteresado, que a la hora de irse de vacaciones o quedarse a votar, prefiere irse de vacaciones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí tenemos a la derecha en gloria y majestad. Es la voz interna que les dice que las diferencias no son políticas, son genéticas. Es lo que expresaba a fines del siglo XIX Eduardo Matte Pérez: “Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio”. Es lo que expresaba bien un latifundista a fines de la década del 30 en el siglo XX, al referirse a sus peones: “A veces me parece que somos hijos de distintas evas”. Es la diferencia entre humanos y humanoides de la dictadura, que ahora se expresa en humanos bonachones y “perroides”, podríamos decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la Concertación gana esta elección presidencial le deberá mucho a personas como Larraín. En el momento oportuno supieron poner de relieve las diferencias de fondo, mostraron que los nostálgicos de un pasado remoto existen y pueden hacer mucho daño desde el gobierno, e hicieron aparecer las diferencias en la centroizquierda como cuestiones menores y superables. Un gran aporte, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el otro factor a considerar es el trasvasije desde el apoyo de MEO a Frei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Para constituir una nueva mayoría&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que sea ningún misterio el curso de acción más probable que quiera adoptar la candidatura de Enríquez-Ominami, en el esperable caso de que sea Frei quien pase a la segunda vuelta. Lo que va a hacer son dos cosas: buscará institucionalizar su apoyo electoral y dejará en libertad de acción a sus adherentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo anterior no requiere una capacidad particularmente perceptiva hacer de las intenciones de este actor político. No por nada la lista parlamentaria de esta opción se denomina “nueva mayoría para Chile”. Es esta intención refundadora la que dominará los ánimos, aun en el momento de la decepción de no seguir en competencia. Por eso, también, no resulta raro escuchar a Enríquez-Ominami afirmar en estos días que “Piñera y Frei son de derecha”, es decir, que en el fondo son lo mismo, y no hay por qué tener una preferencia por uno de ellos al quedar fuera de la competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta aparente neutralidad no es del todo neutra. Declarar libertad de acción en segunda vuelta, sin más, es lo mismo que decir que las alternativas en juego dan lo mismo. Todo esto es lo más beneficioso que pueda esperar la derecha que suceda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscar la renovación del sistema político es legítimo. Pero hay que tener una posición desde la cual ubicarse para incidir en las decisiones políticas. Ubicarse en la centroizquierda e incluso tratar de liderarla, no es compatible con dar el pase a Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Frei se impone limpiamente en primera vuelta para enfrentar a la Alianza, hay que reconocerle su mejor derecho para establecer una amplia mayoría nacional. Lo que las urnas no da, la frustración no entrega. Los líderes abandonados son los líderes que no saben definirse bien y a tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente hay que poner los intereses del país por delante de los intereses grupales o personales. Para asegurar que este convencimiento se imponga entre los votantes que definirán la segunda vuelta, la Concertación ha de ampliar la distancia que hoy ya tiene de MEO. Puede que esta tendencia aún no quede reflejada en la encuesta CEP que aparecerá la próxima semana, pero el despliegue del oficialismo será tan sistemático como efectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, el resultado final seguirá siendo un enigma hasta contar el último voto en segunda vuelta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-5538262559401433258?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/5538262559401433258/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=5538262559401433258' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5538262559401433258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/5538262559401433258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/11/cuestion-de-temple.html' title='Cuestión de temple'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-9150350010022018030</id><published>2009-10-30T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-10-30T09:57:28.816-03:00</updated><title type='text'>La importancia de estar en segundo lugar</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;La importancia de estar en segundo lugar&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No hay un plan B, Piñera no está preparado para afrontar a un contendor que acorta distancia. Esto queda en evidencia con la respuesta a la encuesta de la UDP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Los números cambian, las posiciones se mantienen&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una idea empieza a instalarse en la mente de los electores y sobre esa base tomarán sus decisiones en diciembre: es Frei quien pasará a segunda vuelta y puede vencer a Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideas destilan con lentitud y luego se decantan. Pero una vez asimiladas producen fuertes efectos. Imperceptiblemente al inicio, pero luego de un modo más evidente, todos se adaptan al nuevo escenario. Lo que hacen es ajustar -en lo que pueden- su conducta a la certeza que produce saber que los números cambian de encuesta en encuesta, pero no así las posiciones relativas entre los competidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La candidatura de Frei recibe las buenas noticias como una recompensa justa por parte de quienes están realizando un trabajo en terreno, y como una sorpresa por parte de una elite en extremo propensa al desaliento y más lenguaraz que movilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La campaña oficialista se empezó a desplegar con fuerza y eso está produciendo resultados constatables. Por supuesto, se han cometido errores en el camino y no toda acción ha tenido la pulcritud y la elegancia del gusto de paladares exigentes. Pero lo que hay que ver es el movimiento completo y no sólo las faltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo medular, la candidatura del senador oficialista se ha vigorizado. Es más, ha ganado en espontaneidad y alegría, lo que anteriormente brillaba por su ausencia. Al parecer la campaña encontró su veta y, si quiere ganar, no ha de abandonarla bajo ninguna circunstancia. Lo que hay que evitar, entonces, es recaer en polémicas de poca profundidad, alta intensidad y que despiertan escaso interés en el electorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para decirlo en corto, a la candidatura concertacionista le va bien hablándole al electorado en vivo y en directo, y mal cuando se dedica a polemizar directamente con las otras candidaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos disponibles ponen en una difícil situación a la candidatura de Enríquez-Ominami. En pocos días más la encuesta CEP lo ratificará en un tercer lugar y esto exige hacerse cargo de la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo lógico en estas circunstancias es que la esperanza se desplace hacia eventos futuros que pudieran marcar un giro distinto a los acontecimientos, como el desarrollo de la franja televisiva y el aporte pleno de Karen Doggenweiler a la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La opción por el espacio comunicacional&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Eso está muy bien. Aunque también hay que considerar un problema con las expectativas involucradas. Se le atribuye al diputado independiente tales dotes para el uso de la televisión que ya se espera no se sabe qué maravilla en la pantalla. El aporte de Doggenweiler no puede ser desmerecido y refuerza el importante apoyo ciudadano alcanzado. Pero nada de esto mueve a esta candidatura de la tercera posición y eso no puede ser ocultado indefinidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un creciente desasosiego se hace presente en el cada vez más reiterado uso de los emplazamientos en tono agresivo que está ocupando esta candidatura. Lo cierto es que quien se presenta como la renovación de las prácticas políticas no puede ocupar demasiado el lenguaje negativo sin perder atractivo. Pero más cierto aún resulta ser que se está buscando entrar en polémica frontal con los otros, en especial con Frei, a fin de ubicarse en la primera línea de la noticia, lugar del que puede ser desplazado por la dinámica de los apoyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los emplazamientos de Enríquez-Ominami tienen todos la característica de ser de fácil consumo en los medios de comunicación. Son directos y agresivos. Si se toman literalmente pueden implicar un ataque moral que haría imposible cualquier diálogo posterior. Pero el tema en este caso no es el significado literal, sino el impacto comunicacional. De entrar en una polémica de esta índole, el interlocutor colabora a llenar espacio en los medios y, sin embargo, no llegará a ninguna conclusión productiva. Pero habrá ayudado a ocupar tiempo en televisión al que generó la polémica. Del contenido y de las propuestas de fondo, nunca más se supo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre será un error ponerse a contestar a todo ataque y polémica mediática sin atender a su sentido y propósito. Siempre hay que recordar que en política no está mejorando posiciones el que contesta más, sino el que plantea las preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los presidentes conducen al país, y los candidatos exitosos deciden sobre lo que quieren hablar y a quiénes les hablan de preferencia. No son dirigidos, sino que dirigen. Frei ha de escoger las peleas en las que se quiere meter, y no debe aceptar cualquier invitación al conflicto de superficie. Mantenerse en su línea, sin distracciones, le es absolutamente necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber aguantar presiones y no dejarse llevar por los diferentes climas electorales, que oscilan entre la depresión y la euforia, es la característica del buen candidato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Triunfador en las cuerdas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrategia de Piñera consiste en posicionarse en todo momento como ganador indiscutido e indiscutible. Dispersar y ayudar a fragmentar a la competencia, a fin de que se entretenga en objetivos secundarios, mientras el empresario pone “toda la carne a la parrilla” en lo más intenso de la primera vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiere ganar apabullando por el despliegue de medios; por hacer la distancia de sus contendores en la primera oportunidad como algo abiertamente irremontable; acercarse en diciembre tanto al 50% que la segunda vuelta sea irrelevante, porque no puede sino llegar por inercia y comodidad a trasponer holgadamente la mayoría absoluta. Quiere ser un gigante en una multitud de pigmeos enojados unos con otros, dispuestos a subdividirse todavía más si cabe luego de una derrota inapelable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una exageración esperar que esta estrategia esté definida hasta incluir los detalles. De otro modo no se podría explicar la dedicación y disciplina que ha estado mostrando el candidato de derecha en relación con su comando y base de apoyo política. El problema está en que no hay un plan B. Vale decir, no está preparado para afrontar a un contendor que acorta distancia y que se muestre capaz de superarlo. Que esta posibilidad deja sin conducta a la Alianza y a sus socios queda en evidencia con la respuesta dada a la encuesta de la Universidad Diego Portales. Sus medios de comunicación escrito optaron por ¡eliminar la noticia! No supieron qué hacer con el mensaje, así que se contentaron con matar al mensajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir que no es ésta la forma en que la Concertación reacciona ante la adversidad. La centroizquierda se aglutina ante el peligro y lo mira de frente. La derecha, en cambio, pierde impulso. Está preparada para arrasar o perder, pero la competencia estrecha la incomoda en lo más íntimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, la Concertación ya sabe que, para vencer, no le basta con su despliegue territorial, no puede ganar en solitario ni tampoco le basta el rechazo siempre presente a la derecha. Necesita aglutinar una mayoría, asumir planteamientos destacados por otros, convencer sin prepotencia, mejorar conductas y desempeño sin caer en el autocastigo. En otras palabras, la coalición de gobierno ganará sólo si consigue más votos y si practica una política de mejor calidad que la de Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora el oficialismo tiene que tender puentes. Pero los puentes no están dirigidos a los comandos, sino a los adherentes a otras candidaturas. Lo otro tendrá que esperar a que cada cual sepa cuánto pesa y hasta dónde puede llegar. Lo que hay que saber desde ya es que ese momento llegará antes de empezar a votar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-9150350010022018030?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/9150350010022018030/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=9150350010022018030' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/9150350010022018030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/9150350010022018030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/10/la-importancia-de-estar-en-segundo.html' title='La importancia de estar en segundo lugar'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-7981937865466300755</id><published>2009-10-23T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-10-26T09:17:26.333-03:00</updated><title type='text'>En la hora del despliegue</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;En la hora del despliegue&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los bostezos se contagian, pero la alegría también. La Concertación quiere jugar a ganar y para eso tiene que hacer sentir su presencia. El oficialismo no ha ganado nunca una elección multiplicando las reuniones o los análisis, sino la presencia en terreno y en la calle. Parece que ya recordó esta constante.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cada cual en lo suyo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suerte está echada. Las apuestas políticas ya se han realizado, lo que queda es esperar que se haya hecho blanco en los anhelos y necesidades del país y actuar con coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada candidatura presidencial puede perfeccionar el camino escogido, pero ya no es posible empezar a oscilar, “tentando cómo nos va” con otras opciones. Las candidaturas han de ser fieles a lo que son y al enfoque que han decidido libremente asumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que siempre se puede hacer es el acomodo de los equipos humanos. Se puede ganar en dinamismo, en conquistar espacios y se puede perfeccionar en trabajo coordinado con las campañas parlamentarias. Pero, en el fondo, se trata de “variaciones sobre el mismo tema”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué consiste la apuesta de cada cual? La más obvia es la que está implementando Piñera desde la derecha. Ella consiste en presentarse simultáneamente como una alternativa de gobierno y como el continuador de la protección social de Michelle Bachelet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso consiste su fórmula ganadora. En mostrarse como un buen emprendedor, con mentalidad empresarial e intérprete de la cultura de “hacer bien las cosas”. Al mismo tiempo, ha decidido anticipar sucesivos anuncios de medidas de beneficio social para sus posibles electores, con un desprendimiento y generosidad envidiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un candidato que cree haber encontrado el camino que lo llevará a La Moneda. Por eso está repitiendo a diario la misma pauta de presentación, sin salirse de un marco bien delimitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera, y sobre todo su entorno, tienen más que claro que cada vez que su candidato ha entrado en polémicas gratuitas, ha salido más que trasquilado. Debido a la detección de este problema, se han dedicado todo este tiempo a proteger a su abanderado de sí mismo y a presentarlo como amistoso, cercano y confiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso el candidato de derecha es un candidato contenido. Sabe que no tiene que hablar de más, que no debe mostrar sus tics y que no puede repetir la misma idea una y otra vez. En el fondo, el mayor problema de Piñera consiste en hacer aquello que le sale más espontáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a lo anterior, nadie podrá acusar al empresario durante todo esta campaña de ser excesivamente sincero. Cada cosa que dice es sacada de una fábrica de frases hechas, repetidas textualmente hasta que le entregan la frase de reemplazo. Este mismo espíritu se ha contagiado a su comando, donde cada cual repite -a todo evento- la frase del día como si fuera un mantra colectivo. Casi se llega al convencimiento de que, si apareciera un personaje original e innovador en el comando, lo expulsarían pronto por desleal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, lo que está haciendo es tratar de convencer que el modelo Bachelet de gobierno se puede implementar sin Bachelet y sin la Concertación. Que los demás vayan a mirar de manera contemplativa cómo esto ocurre, es otro cuento. Lo cierto es que nos encontramos ante una apuesta tomada y en implementación. En la derecha la suerte está echada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El estilo convertido en contenido&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Enríquez-Ominami también nos encontramos con un enfoque muy preciso de cómo enfrentar la campaña. Se trata de convertir un estilo directo, de comunicación continua y en formato televisivo, en el auténtico protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo candidato lo dice en un libro escrito para esta oportunidad: “La comunicación permanente involucra más que sólo un estilo. Incluye también la idea de participación, la rendición de cuentas, la transparencia… Al estar tan expuesto, al ser tan accesible, demuestro que estoy dispuesto a escuchar, y que no temo a que me pillen en mis errores y que me enjuicien por ello”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el centro de esta estrategia política está la generación de una empatía dinámica que conecte a las personas con el candidato no tanto por lo que piensa, sino por lo que hace o tiene expresión visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quien visite la página web de la candidatura le quedará claro, al primer golpe de vista, el mensaje central de la candidatura: “Chile cambió”. “Marco por ti. Sigue el camino”. “Queremos un país alegre y solidario”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También aquí se cree haber encontrado el camino del triunfo. Éste consiste -empleando nuestras palabras, no las de la candidatura- en “desactualizar” a los competidores. En dejarlos convertidos en piezas desadaptadas ante un país que tiene mucho que criticar a la política y a los políticos. En el fondo, lo que se quiere es reemplazar a Bachelet en lo que representó al momento de ser elegida candidata, y que se interpreta como una crítica a las jerarquías políticas tradicionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El candidato independiente sabe que se le critica falta de experiencia, desconocimiento de áreas importantes de la gestión gubernamental, ausencia de discurso “de fondo”, carencia de equipos, etc. Eso lo lleva a estar siempre en la actitud de quien está probando y demostrando que tiene medidas concretas que implementar, que puede hablar de economía, y que su base de apoyo se expandirá -con la Concertación- apenas pase a la segunda vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, por una vía u otra, siempre llega a “la especialidad de la casa”; es decir, a las comunicaciones. Las críticas a Enríquez-Ominami tienen base y sus debilidades son reales, pero el diputado es un buen candidato y ha sabido cultivar una imagen atractiva para una parte del electorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos creen que esto permite el “ninguneo” y ello constituye un grave error. Los que creen que cultivar una imagen es una tarea menor no saben de lo que hablan. Pero lo que sí se puede decir es que el problema de esta candidatura es, tal vez, el inverso de la candidatura de derecha: aquí se tienen todas las virtudes de lo espontáneo y también todos los defectos de lo espontáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento, y sin ser exigido en demasía por la competencia, el diputado independiente ha tenido un buen desempeño, habrá que ver cómo sigue esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Yo soy yo y mi nariz&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Frei tiene muy claro su base de apoyo: la Presidenta Bachelet, el gobierno y la Concertación. Sabe que se necesita una transferencia de respaldo desde Bachelet y está convencido de que tal proceso ya se ha iniciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos el comando se ha adaptado a este propósito con el ingreso de nuevos miembros que refuerzan esta opción explícita, y son pocos lo que dudan que estas acciones se podrían acentuar conforme la elección se acerque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Darle continuidad a la actual Mandataria y, al mismo tiempo, volver a la Presidencia no es fácil, pero se puede lograr. Frei tiene, por cierto, una ventaja programática, puesto que sabe qué ha hecho la Concertación en el poder, cómo se ha logrado y cómo puede proyectarse en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ser tan conocido es bueno y malo. Por un lado, se le reconoce capacidad y experiencia; por otro, no se espera ninguna sorpresa de su parte. Incluso Piñera le ha hecho la mala crítica de que “ya tuvo su oportunidad, lo que no hizo como Presidente ya no lo podrá hacer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es una mala crítica, porque el empresario es también un repostulante, también tuvo su oportunidad y fracasó ante Bachelet. Y no se ve por qué el fracaso ha de tener algún tipo de ventaja respecto del que postuló y ganó ya una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es otro. Nadie tiene razones para estar en contra de Frei, pero han de ser más los que encuentren razones para estar a su favor. Es decir, el senador tiene que continuar y motivar, representar la experiencia y la energía renovada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La campaña de Frei no puede ser “a su imagen y semejanza”. Ha de ser “a su imagen y complemento”. Porque tiene que ser como es el candidato cuando representa a cabalidad a su equipo, que es la Concertación. Un equipo pluralista que tiene fuerza, convicción y alegría. Que se mueve por convicción; que sale a conquistar terreno y al que no le gusta ni quiere estar a la defensiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bostezos se contagian, pero la alegría también. La Concertación quiere jugar a ganar y para eso tiene que hacer sentir su presencia. El oficialismo no ha ganado nunca una elección multiplicando las reuniones o los análisis, sino la presencia en terreno y en la calle. Parece que ya recordó esta constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, la suerte está echada y las apuestas principales ya se hicieron. Cada cual se despliega en lo propio. De las dudas saldremos pronto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-7981937865466300755?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/7981937865466300755/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=7981937865466300755' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7981937865466300755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7981937865466300755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/10/en-la-hora-del-despliegue.html' title='En la hora del despliegue'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-7607076442197938100</id><published>2009-10-16T08:20:00.000-03:00</published><updated>2009-10-16T11:15:23.099-03:00</updated><title type='text'>Cuando los votos no bastan para definir</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando los votos no bastan para definir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En el mareo colectivo, la Alianza puede ir avanzando con suma lentitud, pero avanzando al fin. Y eso puede llevarla al triunfo. Pero para que gane, se necesita que exista una falla política generalizada y profunda, simultáneamente en la Concertación, el Juntos Podemos y los seguidores de Enríquez-Ominami. Se requeriría que no hubiera quien se mostrara a la altura del desafío político.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Todos en las mismas posiciones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya a estas alturas debemos saber que esta elección no se ganará sólo con votos. La victoria también tendrá que ser obra de la capacidad política de concitar convergencias y superar divisiones o diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto porque las encuestas ya están dando un cierto orden en las preferencias, que no se está alterando demasiado en cada nueva medición que se conoce. Las posiciones de los aspirantes a la Presidencia no se están alterando. Se mueven un poco hacia arriba o hacia abajo, pero no de manera determinante. Lo que se está conformando es un escenario electoral que no tendrá modificaciones dramáticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, en un análisis hay que dejar espacio para lo inesperado. Sin embargo, lo único que podría alterar un elemento básico del cuadro actual es que alguno de los competidores cometa un error demasiado grueso o entre en un proceso interno de conflictos no regulados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si no pasa algo parecido (y no tendría por qué suceder), las cosas seguirán como las hemos visto evolucionar hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que importa saber es si la intensidad de la competencia se llevará todo por delante -definiendo el estado de ánimo de los participantes- o si, al contrario, los líderes más capacitados podrán darle cierta orientación política a sus propias actuaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panorama entonces ha permanecido durante semanas en la misma posición básica. Pero que cada candidato parezca mantenerse donde mismo, no es algo neutral. Cuando nadie se desmarca significa que las estrategias emprendidas no han dado plenos resultados para nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando eso ocurre, lo que se pone a prueba antes que todo es la capacidad de sostener el esfuerzo electoral en medio de presiones, incertidumbres, dudas y todo tipo de opiniones de quienes creen saber cómo mejorar posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no parece tener sentido -y lo más seguro es que llegue a ser contraproducente- es apostar a un aumento de la conflictividad en la campaña, en especial si esto ocurre entre todos y contra todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir, de inmediato, que si el escenario político se fragmenta en una multitud de pequeñas disputas mediáticas, donde nada sustancial se pone en juego y sólo se actúa para las cámaras, entonces la única beneficiada en esta confusión bullanguera será la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mareo colectivo, la Alianza puede ir avanzando con suma lentitud, pero avanzando al fin. Y eso puede llevarla al triunfo. Pero para que gane, se necesita que exista una falla política generalizada y profunda, simultáneamente en la Concertación, el Juntos Podemos y los seguidores de Enríquez-Ominami. Se requeriría que no hubiera quien se mostrara a la altura del desafío político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Todo empieza antes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sea posible pensar que las candidaturas diferentes a la derecha puedan crecer a costa unas de otras, se verá que parte importante de la polémica se establece entre ellas. A ratos, esto llega a aparecer como el esfuerzo principal de algunas de ellas, con lo cual la vida se le hace bastante más fácil a Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, las dudas o las esperanzas excesivas terminarán para cada uno de los actores mencionados con la próxima encuesta CEP. Ello no ocurrirá porque este instrumento nos traiga una información en particular novedosa, sino porque ya no habrá nada más que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, cuando ningún factor conocido cambia de forma sustantiva, no hay que esperar a la votación para saber con qué nos vamos a encontrar en las urnas. Por eso, para muchos efectos una buena encuesta hace las veces de una primera vuelta simulada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lo que nos encontraremos es con que a Piñera le cuesta un mundo aumentar su ventaja respecto de sus competidores tomados por separado, pero al mismo tiempo, nadie puede ganar por sí solo la elección presidencial. Al menos todo se hace muy cuesta arriba para el momento de la definición final si la única relación con los otros competidores ha sido el conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que espera la Alianza es llegar bien posicionada en primera vuelta, aguardando no encontrarse con un adversario mayoritario al frente, sino con la disolución de la competencia. Trabaja para que algunos de los que tiene al frente pasen a su lado, otros se vayan para la casa y otros prefieran anular antes que votar por un candidato que es políticamente más cercano, pero con el que no hayan hecho otra cosa que pelearse durante semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Alianza quiere ganar por no presentación, desidia o rencor mutuo entre los demás; nunca ha podido derrotar la confluencia, por eso su campaña consiste en dividir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desafío político inédito de esta elección significa jugar por anticipado pensando en quienes necesitan aunar voluntades para definir en segunda vuelta a su favor la competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;De la campaña saldremos distintos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Nadie que apueste a la soberbia puede ganar esta elección. No hay razón para la autosuficiencia, porque no hay quien dependa exclusivamente de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en eso consiste el arte que se necesita practicar desde ya. Las candidaturas van a seguir compitiendo con la esperanza de acumular ventajas importantes. Pero apostar a la pura competencia es un error. Esto, porque en ningún caso el tercer competidor dejará de tener un caudal de votos significativo. La competencia no va a eliminar al otro como actor significativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para las candidaturas que se ubican entre la centroizquierda y la izquierda, lo único que tiene sentido es competir para perfilar sus temas, sus prioridades y sus opciones políticas, pero al mismo tiempo, establecer desde ya qué es aquello que no acepta como opción querida para Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el rechazo a la opción de derecha lo que constituye un punto fundamental de confluencia de actores que hoy representan la heterogeneidad de las opciones pluralistas para nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha siempre ha estado en la delantera, y el que quería entregarse en sus brazos ya tuvo todas las oportunidades para hacerlo. Si no pasó antes, no se ven razones para que ocurra ahora. Pero lo cierto es que para una gran mayoría de los chilenos la idea de concentrar todo el poder político, económico y mediático en las mismas manos no es sinónimo de un mejor país, ni de uno más equitativo, participativo y solidario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que se pueden cometer errores importantes. Cuesta poco hacer declaraciones poco felices. Pero todo esto es parte de la vida política. Lo que hay que decir es qué van a incentivar las figuras políticas señeras de la centroizquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor responsabilidad es de la Concertación, porque hay que recuperar la capacidad de confluir. Lo que diferencia a este conglomerado de la derecha es que ha sabido convertir las tragedias vividas y los errores cometidos en lecciones aprendidas de la historia. Se gobierna construyendo mayoría, se progresa concitando acuerdos nacionales, se interpreta mucho acogiendo las demandas y los anhelos del presente, se hacen reformas sustantivas por la profundización de reformas graduales. Hay que hacer pesar esta diferencia respecto de cualquier otro conglomerado constituido o por constituir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se va a ganar ahora? Hablándole a la mayoría que tenemos que representar, reconociendo las críticas fundadas y los malestares del momento, proponiendo cambios ambiciosos para un mayor progreso y equidad. Una difícil tarea, pero no será la primera vez que se emprenda una empresa de grandes dimensiones. De esta campaña todos saldremos o mejores o peores, pero nunca iguales a como entramos en ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-7607076442197938100?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/7607076442197938100/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=7607076442197938100' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7607076442197938100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7607076442197938100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/10/cuando-los-votos-no-bastan-para-definir.html' title='Cuando los votos no bastan para definir'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1352059590247825225</id><published>2009-10-09T08:20:00.000-04:00</published><updated>2009-10-09T08:25:35.075-04:00</updated><title type='text'>Haga el favor de no aterrorizar a la derecha</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Haga el favor de no aterrorizar a la derecha&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado R.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Boeninger, el alarmista&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su último libro (y auténtico testamento político) Edgardo Boeninger ponía en el centro de sus preocupaciones la capacidad de dar gobernabilidad y llegar a grandes acuerdos políticos transversales. Veía a ambos aspectos como condiciones necesarias para darle a Chile un futuro mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el “arquitecto de la transición” observaba en el horizonte era una gran oportunidad de progreso nacional, pero también dificultades reales que requerían de una notable capacidad política para superarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boeninger era conciente de estar viviendo sus últimos días, por lo que concentró sus “propuestas para reflexionar” en lo más trascendente para la política del país. No podía estar más alejado del debate de trinchera. Al revés, llamaba a “levantar la mirada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, él pensaba que, en el período que se abría, quien llegará a ser Presidente encontraría renovadas dificultades para darle gobernabilidad al país.&lt;br /&gt;Por supuesto, la prensa de derecha (casi toda la existente) destacó lo que el autor preveía en el caso que se diera un gobierno con Eduardo Frei a la cabeza y se guardó el resto del mensaje, es decir, casi todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso que Piñera llegara al poder, el autor decía lo siguiente: “La Alianza por Chile (que a mi juicio es minoría social en el país) será minoría en el Parlamento ante una mayoría opositora de sesgo confrontacional, al menos en su ala izquierda…”. Y agregaba un párrafo igualmente importante: “Piñera tratara de formar mayorías ad hoc, negociando con parlamentarios individuales o con pequeños grupos de parlamentarios conscientes de su poder de veto, lo cual apunta a mayorías políticas del gobierno transitorias e inestables”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edgardo Boeninger no estaba tratando de aterrorizar a nadie. Acostumbrado al diagnostico frio y desapasionado y a identificar los cursos de acción más probables, buscaba describir cada escenario posible que se tenía por delante para saber a qué atenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo esta misma ruta, podemos afirmar tres cosas respecto de la derecha. Primero, que la oposición constituye una mayoría política y social en el país. Segundo, que ella no ha encabezado grandes acuerdos nacionales y de hecho viene de haber promovido intensamente la confrontación (la “teoría del desalojo” no es precisamente una invitación a convivir en paz). Tercero, sería el cargo de un modelo que no le pertenece, en el que no cree, y que es bien diferente del que dejó, junto a Pinochet hace veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;¿Da lo mismo el piloto y la dirección?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desde luego lo que viene no es el caos. Nadie jamás ha planteado semejante cosa, y si alguien lo entendió así, se equivocó. Lo que sí está en cuestión es saber si lo que está por venir es un futuro marcado por la gobernabilidad, el crecimiento y una mejor convivencia social, o, si nos encontraremos ante un escenario en el que empezamos a experimentar serias dificultades en nuestra convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie puede creer que Chile tiene clavada la rueda de la fortuna. De hecho, lo que hemos conseguido no tienen nada que ver con la fortuna sino con el efecto producido por una experimentada y prolongada conducción política de calidad. Lo que tenemos es producto de un intenso trabajo social, económico y político. No es casual que el país progrese y se desarrolle sin pausa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que nos hallamos acostumbrado a que las cosas funcionen y a que las crisis sean superadas, no significa que ello continuará así pasé lo que pase y resuelva sé lo que se resuelva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ninguna duda, la aplicación de recetas neoliberales para enfrentar la crisis económica internacional que empezamos a superar, hubiera sido bastante diferente (y para mal) para mayoría de los chilenos. No por nada, lo que había entrado en crisis era, también, un conjunto de dogmas y convicciones que no resistieron el momento de la prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha no soporta, ni por asomo, ser tratada como trata a los demás. Está acostumbrada a decir de sus adversarios cuanto le viene a la cabeza. La Concertación y el gobierno han sido acusados de las cosas más atroces en estos años. Pero ahora, en apariencia, cuando recibe una crítica política se siente profundamente ofendida. Da la impresión inicial que su idea sería la siguiente: “todo aquello que hiere mi fina sensibilidad debe ser descartado del debate”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad la derecha no creer al pie de la letra lo que está diciendo. Lo que está develando las declaraciones de sus dirigentes es una estrategia. Lo que quiere decir al denunciar una campaña del terror, es convencer a los electores que el candidato de la Concertación se está desesperando ante su seguro triunfo y que por eso estaría recurriendo a malas artes. Por supuesto, semejante procedimiento se puede emplear solo porque se tiene un fuerte control de los medios de comunicación, y bajo ninguna otra circunstancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede ver, Piñera estaba tratando de que se discuta sobre sus posibilidades electorales actuales antes que de ideas y propuestas. No pone el acento en el programa sino que busca la intensa y episódica confrontación de trinchera. A decir verdad, en esto último ha encontrado constante compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que cuando el debate abandona el campo de la propuesta sustantiva que se ofrece al país, el candidato que sí cuente con un programa consistente pierde una ventaja importantísima. La capacidad de dar gobernabilidad y de orientar a la opinión pública deja de ser central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo que importa no es lo que se dice sino el ruido se que hace, entonces quedan en mejor posición los que tienen poco más que titulares o los que quieren consolidar su ventaja en las encuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Terror, para qué te quiero&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, Frei y su candidatura se verán “invitados” constantemente a debatir temas insustanciales, usando un tono apasionado y desmedido respecto de la mínima importancia de lo que se debate. No se ve porque tenga que ser aceptada semejante invitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera se está dedicando a que la Concertación pierda el foco de su esfuerzo principal. Ocurre que Chile tiene la Presidenta más popular de su historia; que el gobierno tiene un respaldo que su ubica sobre el 60 por ciento; que el  manejo en la crisis económica internacional es alabado en todas partes; que los problemas se están superando y que las expectativas futuras son cada vez mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la derecha dejará que todo esto pese en la opinión y el ánimo de los chilenos, sabe que está perdida. Por lo tanto necesita que se discuta de otra cosa. Requiere llenar el espacio con distractores. Porque entonces, la avalancha de propaganda de una campaña en la que los recursos no escasean, hará la diferencia respecto de las otras opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frei, en cambio, tiene que hacer todo lo contrario de lo que le proponen sus adversarios. Ha de convencer a la gran mayoría de que sabe cómo darle continuidad a las principales políticas de la actual mandataria. Tiene que mostrar que las grandes reformas de la educación, la economía, las relaciones laborales, y la reforma del estado pueden ser emprendidas bajo su liderazgo. Ha de mostrar que las coaliciones de envergadura son indispensables, y dispone del conglomerado con mayor experiencia y más exitoso disponible en el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frei no ha de presentarse como un solitario que quiere ser Presidente a toda costa sino como el representante de una visión de país asumida por la mayoría social y política. En otras palabras, el senador DC requiere de un fino trabajo de equipo para ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No será nada de fácil pero, pese a todo, tiene que mantener la más amplia convocatoria a apoyarlo. Es posible que el debate de hoy sea una demostración clara de las estrategias con la que tendrá que enfrentarse y que ya muestra una reiterada coincidencia en apoyarse mutuamente en el ataque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino del triunfo, sin embargo, requiere de serenidad y persistencia. Si el país quisiera lo que la derecha representa, Piñera ya habría alcanzado hace muchos meses una ventaja irremontable. Pero no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera no le tienen miedo a una supuesta campaña del terror. Le tiene terror a una campaña (la suya) que no crece como debiera. Es el miedo a algo que no está pasando, y que él no ha logra provocar. Está jugando a mantener la ventaja respecto del Frei (lo cual demuestra que su verdadero adversario es el senador y nadie más) haciendo que se entretenga en nimiedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si Frei mantiene la atención concentrada en los grandes temas y logra elevar el nivel del debate, el representante de la derecha estará en grandes dificultades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1352059590247825225?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1352059590247825225/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1352059590247825225' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1352059590247825225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1352059590247825225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/10/haga-el-favor-de-no-aterrorizar-la.html' title='Haga el favor de no aterrorizar a la derecha'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1182946877669163846</id><published>2009-10-02T08:20:00.000-04:00</published><updated>2009-10-02T08:56:41.553-04:00</updated><title type='text'>En la normalidad está el peligro</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;En la normalidad está el peligro&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En pocos días se recordará el 5 de octubre, el triunfo de la razón sobre la opresión. Tal vez ese día, los líderes de la Concertación puedan recordarnos qué es lo que está en juego hoy en la presidencial.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Estancada en el cien por ciento&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que ha habido que enfrentar dificultades y crisis, al gobierno le ha ido bien. Ahora deberá enfrentar un nuevo desafío, insólito y diferente a la vez: que le siga yendo bien ahora que las cosas mejoran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A primera vista, esta frase no parece sensata, porque si ante problemas importantes se ha tenido un buen desempeño, pareciera obvio que nos irá todavía mejor ante la ausencia de las dificultades más acuciantes. Pero la realidad dista mucho de comportarse tal como dictan las apariencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que aprender que el curso más esperado de los hechos no sea el que termina siendo el decurso de este gobierno. Hay que acostumbrarse a esperar lo inesperado. No por nada ésta será recordada como una administración completamente “anómala” en nuestra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensemos nada más en nuestra conducta cotidiana. Al gobierno de Bachelet le queda poco tiempo y todos actúan como si fuera a seguir para siempre, tanta es su influencia. En vez de salir del centro de la escena, se mantiene firme, concentrando la atención. El alza de la popularidad ya no causa asombro. Hasta la oposición sabe que si se le ocurre atacar a la Presidenta, sus posibilidades de triunfo electoral se esfumarían de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero acostumbrarse a algo no debiera quitarnos la capacidad de asombro. La situación no es “lo que debiera ser”. Casi se considera como un axioma que los gobiernos se desgastan, que si bien parten con muchas esperanzas, terminan con muchas realidades prosaicas y desilusionantes. Muchos pueden testimoniar cómo transcurren por lo regular los últimos días de un gobierno. De seguro no suelen figurar entre las escenas más estimulantes que podamos recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la Mandataria parecieran estar echándola de menos antes que se vaya. La Presidenta acaba de recibir como regalo de cumpleaños de unos periodistas el titular de un diario ficticio en que aparece el siguiente párrafo, acompañado de una fotografía con un desanimado rostro de la Mandataria: “Presidenta estancada en el cien por ciento de aprobación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se cuente esta anécdota a futuros gobernantes, sin duda arrancarán sonrisas incrédulas o el suspiro del que compara su dura realidad con los tiempos en que la felicidad política se podía tocar con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Unidad y fragmentación&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El inicio de la recuperación económica reordena las prioridades de la agenda ciudadana y gubernamental: no es lo mismo que las cifras económicas mejoren a que la calidad de la vida de las personas se recupere. Pero lo más probable es que las demandas sociales se repongan con mayor velocidad que lo que consigue la reactivación efectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espacio entre demandas y expectativas se habrá ensanchado. La agenda de preocupaciones ciudadanas se retomará allí donde se dejó antes de la aparición de la crisis. Llegarán con más ímpetu si se quiere, puesto que luego del letargo obligado se intentará recuperar el tiempo perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que pasar por alto que la seguridad ciudadana está volviendo a ocupar el lugar de privilegio en las preocupaciones, desplazando incluso al tema del empleo. Esto empieza a oler a normalidad, y nada debiera alertar más a un gobierno extraordinariamente eficiente en crisis que el retorno a la rutina y lo cotidiano sin épica ni sentido de urgencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tiende a ocurrir en “estado de normalidad” es que las tareas tienden a concentrarse en el cumplimiento de las metas sectoriales definidas con anterioridad. También los conflictos se particularizan. Así, a quienes están en el mundo de la salud les importa el presupuesto del sector, buscar aliados para mejorar posiciones y presionar todo lo que puedan para que ello ocurra. En otros ámbitos igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se recuerda que estamos en campaña parlamentaria (además de presidencial), se notará idéntica tendencia a la fragmentación. La competencia es territorial y acotada. Los intereses se individualizan. Es el reino del metro cuadrado. Se podrán ver conflictos dentro del mismo partido, entre candidatos del mismo pacto, una cierta tendencia a la relajación de lo permitido, una enorme capacidad de polarizarse a partir de hechos de importancia bastante menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comandos presidenciales tendrán serias dificultades para mantener unidas huestes en competencia interna y con prioridad distrital o de circunscripción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la normalidad está el peligro. Prioridades ciudadanas retomadas, demandas sociales en alza, conflictividad social que no mide el efecto acumulado, partidos y coaliciones en competencia fragmentada. En un cuadro de estas características es fundamental el curso de acción que tome el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Mantener las prioridades&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tendencia comienza a ser la dispersión, es el Ejecutivo el que debe poner en la agenda la mantención de los grandes objetivos. No es otra cosa lo que se ha dicho al momento de presentar el Presupuesto 2010; es decir, que tras todos los números hay un esfuerzo coordinado de sostener la reactivación y expandir la protección social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tareas se implementan por sectores, pero los resultados importantes se consiguen por la acción colectiva, sabiendo que se está trajinado como equipo, para dejar al país en las mejores condiciones en todas las áreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay manera de que los ciudadanos mantengan a la vista el interés general sin que el Estado insista a diario en ponerlo en el tapete de la discusión y del debate. Si bien se ve lo que ha hecho el gobierno todo este tiempo -y magistralmente en la crisis-, es unir lo disperso, convocar a un esfuerzo nacional, despertar un espíritu de cuerpo, activar un interés compartido superior a las ambiciones personales o grupales y dar razones para esperar lo que no se tiene ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que con la crisis todos pagáramos costos. Pero también que nadie se sentía abandonado desde el mismo momento en que el Estado tendía la mano a jubilados, dueñas de casa, desempleados, jóvenes en busca de trabajo o que quieren permanecer estudiando, empresas que requerían respaldo, etcétera. Nunca más presente, nunca de manera más oportuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora hay que hacer lo mismo. Preservar el más valioso y más invisible de nuestros tesoros: la gobernabilidad progresista del sistema. Es decir, disponer de un orden social que se sostiene no en la imposición de los poderosos, sino en el apoyo preferente al vulnerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mantener la agenda de temas relevantes es también importante para la campaña. Se observará que el cambio de escenario ha impactado en el debate presidencial, el que tiende a salir de las materias de fondo. De la relación entre política y negocios hemos transitado a la calidad y sentido de un informe sobre transparencia. De las reformas laborales a las intenciones de quienes ponen el tema. Del perfilamiento de las candidaturas a los preanuncios de apoyos en segunda vuelta. En fin, de la calificación de situaciones a la descalificación de personas. No les ocurre a todos ni ocurre siempre, pero esta mala tendencia está presente entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pérdida de nivel de debate beneficia a los que tienen menos que decir y más que vociferar. Por eso importa lo que haga el gobierno. Hay momentos privilegiados en que se puede dar un corte al debate de trinchera y retomar la agenda grande. En pocos días se recordará el 5 de octubre, el triunfo de la razón sobre la opresión. Tal vez ese día los líderes de la Concertación puedan recordarnos qué es lo que está en juego hoy en la presidencial. Estoy convencido de que no perderán la oportunidad de hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-1182946877669163846?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/1182946877669163846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=1182946877669163846' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1182946877669163846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/1182946877669163846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/10/en-la-normalidad-esta-el-peligro.html' title='En la normalidad está el peligro'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-7500196648040792398</id><published>2009-09-25T08:20:00.001-04:00</published><updated>2009-09-25T14:20:04.386-04:00</updated><title type='text'>Entre dos alternativas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Entre dos alternativas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las opciones reales ya son dos. Así quedó demostrado en el foro. Es lo que dicen las encuestas. Es lo que favorecen las reglas del juego. Corresponde también a las opciones de fondo. Sólo dos se preparan para gobernar y los otros se preparan para influir.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;No son todos los que están&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que elijamos Presidente por medio de una elección, ocurre que el cargo de Presidente escoge a sus contendores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir con esto que, a medida que pasa el tiempo, les queda cada vez más claro a los electores que no todos los que se presentan en una elección aspiran a la Presidencia “aquí y ahora”. Cuando se comprende esto es cuando se termina por definir por quién se vota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿qué razón podría tener alguien para presentarse si no es para ser Presidente de 2010 a 2014? La verdad es que los motivos para presentarse a la conducción del Ejecutivo, a sabiendas de que no se llega a La Moneda, pueden ser muy amplios, pero básicamente se pueden mencionar tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede presentar un candidato porque no tiene otra alternativa. Un sector político puede ser significativo, tener presencia real, puede llegar al Congreso y, sin embargo, no tener opción presidencial. No obstante, sin abanderado que aglutine, las opciones parlamentarias se debilitan. De ahí que se presenten candidatos para “marcar territorio” y para fortalecer el sentido de identidad colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tradicionalmente, es esto lo que ha ocurrido en la izquierda del espectro político. Se presentan por la necesidad de existir y seguir siendo un actor reconocido y conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se puede presentar una candidatura para efectos promocionales. Se quiere llegar a la Presidencia, se sabe que ello no es posible ahora, pero sí se espera ser una opción real en el futuro. En el fondo, se presenta una campaña inicial para una competencia posterior que aún no está en la mente de la gran mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son candidaturas que se presentan como de renovación y cambio, que se sostienen en la novedad y la sensación de frescura que desean encarnar. Se presentan como un punto de partida, y para estas opciones la elección presidencial es una estación intermedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Reordenando el naipe&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Enseguida, se pueden presentar candidaturas con la finalidad de dar cauce al descontento con lo establecido. Siempre hay un sector -en nuestro caso no menor a 20%- de personas que están disconformes con el gobierno, la oposición, los partidos, las elites, los bloques políticos y la forma en que se practica la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado este cuadro, siempre existirá quien desea reordenar el sistema de dos grandes conglomerados. Se trata de cambiar las opciones básicas, regularmente por el reemplazo de uno de los bloques existentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, se puede presentar una candidatura pensando que se está dando el empujón definitivo para que un grupo político mayoritario se desintegre. Se trata de una construcción post derrumbe de otros. Se busca una victoria por abandono o por extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opciones como ésta dan pábulo a distintos grados de entusiasmo y fervor. Algunos se contagian tanto del ambiente efervescente del momento que ven las puertas de una pequeña Apocalipsis que afectará a los demás. Sobre las cenizas ajenas se ven como el anuncio de un nuevo amanecer. Los más advertidos ubican el reemplazo de los que han constituido hasta ahora la mayoría política en algún momento por llegar, pero no de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que alimenta las opciones alternativas no es la falta de ambición, sino un exceso de ella, acompañada de una falta de visión conjunta de cómo llegar a la meta propuesta. De allí el entusiasmo, acompañado de una falta de precisión en la definición de los movimientos de campaña. En el fondo, el día a día prima sobre todo lo demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría que agregar que, en otras ocasiones de nuestra historia, se ha dado el caso de candidaturas que se han presentado con el propósito de restarle el apoyo necesario a un adversario más peligroso (como el famoso “cura de Catapilco”, cuya candidatura logró en 1958 que Salvador Allende no ganara, al restarle el margen de votos con el que superaba a la derecha).&lt;br /&gt;Entre nosotros ha habido el intento de la derecha de usar en su favor la aparición de una tercera candidatura, pero, claramente, no ha generado una opción a su amaño, ni ha tenido el control de la situación en ningún momento (pese a que sus estrategas se ven a sí mismos haciendo esto y mucho más).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Sólo dos opciones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto está en que, ya sea que una candidatura se presenta porque no puede dejar de presentarse, porque se promociona para el futuro o porque quiere llenar el espacio que deja el siempre presente descontento, al final queda claro que no son opciones reales para la elección en curso. Son candidaturas muy justificables, pero no se relacionan con el objetivo directo de elegir Presidente. Y por eso empiezan a quedar en el camino, aun antes de lo que imaginaron o creyeron posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las candidaturas testimoniales u “obligatorias” son bien necesarias, pero al mismo tiempo que el sector al que representan ve necesario concentrarse en las competencias parlamentarias para obtener triunfos reales, dejan de verse como indispensables de sostener como prioritarias. En el caso contrario, todos entienden que suelen tener una clara opción para la segunda vuelta. Por eso no hay quien no sepa a qué atenerse con este tipo de opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de una opción como la de Jorge Arrate queda evidenciado que puede ser sostenida con una sobresaliente dosis de dignidad, altura de miras y brillo personal. En el caso de las opciones de futuro, lo que se puede esperar es que completen su ciclo de aparición, despegue y descenso aun antes de que llegue el día de la votación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio la novedad aparece como estimulante y necesaria, una oportunidad para remover lo anquilosado. Pero, antes del final, queda demostrado que nadie puede permanecer como novedad mes tras mes, sin aportar un contenido específico propio y relevante. Como nadie sabe cómo ha de presentarse el futuro y ya es ardua tarea hacerse cargo del presente, cada día pesa más la capacidad actual de dar gobernabilidad y progreso al país. Es decir, lo que importa no es lo que puedas llegar a ser, sino lo que ya eres. En ese momento nadie mantiene su apoyo: o creces hasta predominar o empiezas a retroceder sin pausa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inevitablemente se llega a un callejón sin salida. Se está condenado a participar de foros y debates donde empiezan las repeticiones y se pierde novedad y, si no se gana en consistencia o en profundidad, cada vez se pierde más terreno ganado. En caso de limitar los debates, se pierde presencia y ya no se está presente en la televisión, que es lo mismo que perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de quienes quieren recomponer el cuadro político, lo que hacen es apostar a que llenarán un vacío que dejan las coaliciones. Si el vacío no se produce, lo que deja de tener sustento es la candidatura, que fenece por inanición. Tal cosa le ocurrió al senador Alejandro Navarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes no se ubican en la derecha, una opción de liderazgo puede representar a la Concertación, puede encabezar a la izquierda o querer el cambio de las dirigentes de alguno o de todos. Pero no se puede ser, a medias, algo de cada uno. Lo que se llega al final es al conjunto vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso digo que es la Presidencia la que selecciona a los contendores finales. En nuestro caso, las opciones reales ya son dos. Así quedó demostrado en el foro. Es lo que dicen las encuestas. Es lo que favorecen las reglas del juego. Corresponde también a las opciones de fondo. Porque sólo dos se preparan para gobernar y los otros se preparan para influir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-7500196648040792398?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/7500196648040792398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=7500196648040792398' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7500196648040792398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/7500196648040792398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/09/entre-dos-alternativas.html' title='Entre dos alternativas'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-2280032034654355313</id><published>2009-09-18T08:20:00.002-04:00</published><updated>2009-09-21T12:44:43.294-04:00</updated><title type='text'>Expuestos al escrutinio público</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Expuestos al escrutinio público&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La guerra sucia existe. Pero hay que decir que no todo emplazamiento público es parte de una guerra sucia solo porque a un líder político lo incomode. Un buen político se conoce por cómo enfrenta sus deficiencias mucho más que por como celebra cuando le toca triunfar.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;El tema de la “guerra sucia”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una de las pruebas más exigentes que afronta cualquier candidato presidencial es la exposición pública de su vida en las más diversas facetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de una característica nacional sino de toda democracia contemporánea. Incluso se puede decir que en nuestro país nos hemos desinhibido con más retraso que en las democracias más consolidadas. Una especie de pacto no escrito ha establecido entre nosotros la existencia de un espacio de la vida privada se ha de respetar a los otros, para que los otros la respeten en reciprocidad. Con el tiempo, este espacio reconocido se ha ido restringiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, cualquier candidato presidencial sabe que, desde el momento que declara sus intenciones de llegar a La Moneda, es como si diera una “orden amplia de investigar” sobre sí mismo a amigos y adversarios. Los primeros con la intención de precaverse de cualquier problema, y los adversarios con la intención de causarle problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pocas personas están dispuestas a pasar por semejante experiencia. La perdida de intimidad en tan alto grado es una prueba muy dura. Pero el que se presenta como candidato presidencial, por ese solo hecho, ya ha aceptado las reglas del juego y no puede quejarse, con justicia, de que ellas se les apliquen durante todo el tiempo que dura la competencia y más allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía menos puede alguien esperar que la competencia democrática sea un camino de una sola vía. Es decir, que sea él quien tenga licencia para decirle a los demás lo que le venga en gana, pero que no acepte –en una queja continua- que los otros le devuelvan el trato recibido con igual entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, todo tiene su límite. Constantemente se hace referencia a la “guerra sucia” y, efectivamente ella existe y se la puede distinguir claramente de un debate cívico sano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la guerra sucia se caracteriza por el uso ilícito de tres prácticas políticas reprochables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La principal práctica de una guerra sucia -en relación el historial de un candidato- es la presentación sesgada de hechos y declaraciones. Es bien sabido que el recorte o la intervención de imágenes o textos puede hacer que una persona cualquiera aparezca como diciendo casi cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se ha repetido infinidad de veces, frases sueltas, sacadas de contexto o truncas, pueden hacer decir a la Biblia “Dios no existe”. Claro, la frase se puede encontrar, pero se ha hecho un uso abusivo de ella, rompiendo toda norma ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una de las prácticas más reprochables que se puede encontrar en el ejercicio de una política degradada. Se consiguen las “victorias” más sorprendentes cuando se le atribuye a un personaje público unas opiniones tan desquiciadas (que, por supuesto, nunca ha emitido del modo como se muestran) y luego se presenta el propio victimario como la imagen misma del buen criterio, y como alguien que sabe poner al otro en su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, se fabrica un mono de paja, se le pone el nombre de alguien odiado y luego ya se puede otro ensañar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Cuando verdad y mentira van juntas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda práctica de este tipo de guerra sucia es el uso de la insinuación maliciosa. Se puede decir las peores cosas de un político sin llegar a la acusación formal y responsable. Como todos sabemos, las líneas de palabras pueden decir mucho, pero las entrelíneas pueden decir todavía más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este recurso es aún peor que el anterior. Porque el primero es dañino, pero burdo. Finalmente puede ser desenmascarado. Es un arma para cobardes. Pero esta otra es un instrumento de sibilinos o de intrigantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hace este tipo de personajes es acomodar información comprobable y verídica en un contexto y una interpretación tan envenenadas que cambia el significado de los hechos. Lo que antes era y parecía normal, aparece ahora casi como un crimen evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un sibilino es derrotado en buena ley lo que hace, como ultimo recurso, es insinuar un negociado de por medio, una vida privada inconfesable o la existencia de una mafia capaz de vender a sus madres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más triste de ver es que el intrigante acusa a los demás de aquello que lo define a él mismo: “hacen cualquier cosa para mantenerse en el poder”, “no entiendo por qué insiste en presentarse al cargo”, y, por supuesto, “todo el mundo sabe que son otros los que deciden”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera práctica es la introducción de información falsa o que se sostiene sobre la base de informantes de dudosa catadura. Aquí nos encontramos con la maldad llevada al virtuosismo. Esta es el arma de los manipuladores de envergadura. No es apta para el uso de quien tenga el más mínimo escrúpulo. Además, tiene la limitante que solo puede ser usada por embaucadores por suficientes recursos como para operar en gran escala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, de lo que se trata en este caso es de armar una trama letal contra una victima, una historia inventada, falsa pero con apariencia de verosimilitud. Y una vez que se la tiene armada por completo, se encomienda a un conjunto de esbirros que busquen elementos que parezcan darle carne y vida a una creación fantasmal pero nada inofensiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el recurso favorito de encumbrados personajes que juegan a ser dios, inventan hipótesis malignas respecto a otros, de las que terminan convenciéndose y ordenando que le encuentren pruebas para respaldarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Es lícito pedir explicaciones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que la guerra sucia existe. Su existencia es tan real como sus víctimas. Pero, de inmediato hay que decir que no todo emplazamiento público es parte de una guerra sucia solo porque a un líder político lo incomode. Tampoco es lícito que cada vez que carezcamos de buenas respuestas ante actuaciones dudosas, acusemos a los demás de que están tratando de perjudicarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También existen las metidas de pata y los errores propios. Y un buen político se conoce por cómo enfrenta sus deficiencias mucho más que por como celebra cuando le toca triunfar o cuando las cosas van bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No toda pregunta es una agresión. Existen los emplazamientos que piden explicar situaciones y que se hacen de un modo correcto. La presentación lícita de una interrogante se caracteriza por la presentación de textos o grabaciones completas y sin cortes; por la ausencia de comentarios sesgados adicionales; por el rechazo a incluir material agregado de dudosa calidad o que provenga de fuentes no identificadas; y, por el abstenerse de atribuir intenciones al interrogado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que incluso una interrogante trasmigre, es decir, que originalmente sea formulada desde un adversario, en un momento calculado y con las peores intenciones. Pero si auténtica pregunta se instala en la ciudadanía, entonces hay que contestarla de todos modos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto no basta con denotar al agresor. Hay que responder al mérito de la cuestión. Puede reconocer el error y pasar a otra cosa. Puede demostrar que lo que parece un error es, en realidad, una opinión fundada y defendible. Puede aclarar que ya no piensa como antes. En cualquier caso, se trata de que sea coherente y sincero consigo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, si no hace nada de esto; si lo que busca es que pase el tiempo para el olvido o el aburrimiento reemplace a la interrogante, entonces habrá fallado. Y no habrá a quien echarle la culpa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-2280032034654355313?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/2280032034654355313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=2280032034654355313' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2280032034654355313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/2280032034654355313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/09/expuestos-al-escrutinio-publico.html' title='Expuestos al escrutinio público'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-4184694442448496501</id><published>2009-09-11T08:20:00.000-04:00</published><updated>2009-09-11T08:23:43.356-04:00</updated><title type='text'>El inicio de la polarización</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;El inicio de la polarización&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Un&lt;/span&gt; caso bochornoso, como censurar un diario en el momento mismo de una proclamación presidencial, dice más que mil palabras. Lo que dice la derecha a gritos es que no ha dejado de ser autoritaria, sino que no ha tenido oportunidad de desplegar su autoritarismo desde el poder.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;La competencia no es con el vecino&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LO QUE CARACTERIZA a una campaña son las apuestas fundamentales que encara: en qué planteamientos concentra su mensaje principal y a qué adversario escoge como antagonista directo. En torno a las propuestas no basta seguir las encuestas y asumir un discurso que repita las prioridades que se detectan como preocupaciones ciudadanas. Escoger el adversario implica optar con quién se ha de buscar la confrontación, porque eso -a la inversa- implica a quiénes se va a escoger atraer en la segunda vuelta electoral. La derecha y sus medios de comunicación le hacen a Frei la constante sugerencia de que se concentre en la obtención de los votos de Marco Enríquez-Ominami. Si tanto lo repiten será por algo que no se identifica con el altruismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no poner el acento en la contienda dentro de la centroizquierda? Porque se deja escapar a la derecha de la necesidad de justificar su opción más allá de las posibilidades de ganar. No hay que perder de vista que estamos en una disputa por ganar. Los roces y tensiones son inevitables. Pero los que han de converger por necesidad tienen que saber desde el inicio que sus roces son accidentes en la ruta, no la meta del camino. Esas son las reglas del juego. Lo que une a las otras candidaturas de centroizquierda es el rechazo de un país dirigido por la derecha y sus valores. La frontera es política y cultural. De modo que concentrándose en antagonizar con la derecha, se obtienen dos resultados principales: quedan claras las principales opciones electorales en cuanto al tipo de país que se quiere y, segundo, se van tendiendo los puentes que permiten trasvasar apoyo en una segunda vuelta que ya todos parecen ver como inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es necesario ni anticiparse en la etapa de competencia abierta a negociaciones que no tienen sentido ni tampoco presuponer cómo evolucionará el apoyo a uno u otro. Nada de esto son puntos de contacto cuando cada cual está desplegándose, tratando de ampliar su base de apoyo propia. No es la argumentación la que consigue el acercamiento, porque nadie está en condiciones de ser convencido por el discurso ajeno. Pero quien no cede a la argumentación se inclina ante los resultados. Simplemente, llegará el momento en que alguno de los competidores demostrará su capacidad de convencer a más ciudadanos que está en mejores condiciones de construir el tipo de sociedad que postula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Razones para escoger&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las campañas presidenciales tienen la característica de que consiguen que los electores cambien o revalúen las razones para escoger candidato. Al principio, priman gustos personales y las características de los abanderados. Lo que importa es quién atrae más dada su personalidad. Pero a medida que la elección se acerca, empieza a adquirir más realce el efecto que tendrá en el país y en la vida cotidiana de las personas la decisión que se tome. Empieza a importar más qué se propone, quiénes apoyan al abanderado y con quiénes gobernará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre habrá un grupo que estima que lo que a ellos les suceda no tiene nada que ver con lo que acontece en el mundo político. Su vida será mejor o mejor según lo que hagan o dejen de hacer por sí solas. Punto. Pero este punto de vista es más difícil de sostener cuando se ha experimentado una crisis importante como la que aún atravesamos en la economía mundial. En este caso, cada cual tiene evidencia directa de lo que hace el gobierno y las decisiones que se toman a favor de las personas en dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo cotidiano, no son muchos los atraídos por la política contingente. Pero en crisis la mayoría se da cuenta de que no puede quedar al margen. Mas hoy, cuando hay una fuerte sensibilidad ciudadana respecto a que cada voto cuenta, en particular cuando las diferencias se reducen y las competencias se resuelven por poco. Cuando se trata de concejales, alcaldes, y ahora diputados y senadores, importa mucho lo local, la relación más bien directa, el conocimiento de años. Como las disciplinas partidarias no están en su momento más esplendoroso, puede que los votos de las grandes coaliciones oscilen dependiendo de las realidades provinciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo diferente ocurre en la definición presidencial. En ríos tan revueltos, lo que el elector distingue son las grandes tendencias más que las fronteras partidarias. Existen los que apoyan a Bachelet y los que no lo hacen; los que se definen como de centroizquierda, y los que son opositores; existen los que “siempre han sido de este lado” y los que no lo son. De todos los factores en una elección, lo que más pesa no es la opinión sobre el candidato que más gusta, sino aquél que más se rechaza. No son tantos los afortunados que logran votar por un aspirante que les llena el gusto. Pero no son pocos los que tienen muy claro cuál es el candidato que les resulta más insoportable. Se termina votando en contra de lo peor que nos puede pasar antes que por lo mejor que nos podría ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo así, una elección presidencial se empieza a despejar en la misma medida que se empieza a producir una polarización entre dos alternativas “reales”. Cuando se llega al convencimiento de que la Presidencia se juega entre dos aspirantes y sólo entre ellos. Y definitivamente es esto lo que ha comenzado a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Vocación por el conflicto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurre no es sólo que las dos candidaturas mejor posicionadas empiezan a despegarse del resto. Tampoco que luego de la inscripción de candidatos a parlamentarios, los bloques de mayor envergadura hacen pesar su ventaja comparativa. También ocurre que la campaña de la derecha está produciendo, más como resultado que por premeditación, un acrecentamiento de la polarización. Pero esto no ocurre por una fatalidad, pasa por un ingrediente de progresiva agresividad aportado por la línea política más dura en la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por ejemplo, Allamand ha dicho que “todos los funcionarios de la Concertación a contar de marzo van a tener que salir a buscar trabajo a la calle y van a tener que abandonar sus cargos”. Evelyn Matthei comentó que el programa de Frei es de una “pobreza franciscana, estúpido, ridículo”, entre varios otros calificativos. En otras palabras, se está polarizando por opción y preferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se escriba la historia de esta campaña, se tendrá que consignar que, antes siquiera que empezara el despliegue territorial, e incluso de que los ánimos se caldearan naturalmente en las competencias parlamentarias más estrechas, desde la Alianza se estaba tocando a rebato para que se produjera la tan conocida agrupación entre “ellos” y “nosotros”. Se ha adoptado una mala senda. No se puede hacer un llamado amplio a todos los sectores y adoptar una actitud dura y sectaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que algunos parecen querer recordarnos es que la derecha, tras tanto tiempo en la oposición, no parece dispuesta a perder la mentalidad del que se concibe a sí misma como una minoría, todo lo significativa que se quiera, pero minoría al fin. Un caso bochornoso, como censurar un diario en el momento mismo de una proclamación presidencial, dice más que mil palabras. Lo que dice la derecha a gritos es que no ha dejado de ser autoritaria, sino que no ha tenido oportunidad de desplegar su autoritarismo desde el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En anteriores ocasiones, la conducción de la oposición se ha demostrado menos perfilada que sus posibilidades electorales. Ahora repiten un camino con destino conocido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13549098-4184694442448496501?l=victormaldonado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://victormaldonado.blogspot.com/feeds/4184694442448496501/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13549098&amp;postID=4184694442448496501' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4184694442448496501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13549098/posts/default/4184694442448496501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://victormaldonado.blogspot.com/2009/09/el-inicio-de-la-polarizacion.html' title='El inicio de la polarización'/><author><name>Victor Maldonado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00358770917307055848</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5546/1195/1600/foto%20papa2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13549098.post-1937246514393184146</id><published>2009-09-04T08:20:00.000-04:00</published><updated>2009-09-04T08:27:43.175-04:00</updated><title type='text'>Biorrítmicos y dirigentes</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Biorrítmicos y dirigentes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Víctor Maldonado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dado que Piñera no crece y que MEO no llega, es obvio que se abre la chance del triunfo de Frei. Si ha llegado hasta aquí con un trabajo deficiente de comando, hay que ver a dónde podría llegar si las deficiencias se subsanan.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Comparar las reacciones antes y después&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las encuestas sólo conducen a los que no tienen rumbo; los demás, las toman como lo que son: valiosos antecedentes para el análisis. Lo que cualquier estudio de opinión puede entregar son elementos de juicio que permitan perfilar mejor una estrategia electoral. Pero ellos no definen la estrategia misma, simplemente porque los datos no hablan por sí solos y requieren de interpretación, de definición de contexto y de sabiduría política para ser bien empleados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno desea evaluar la calidad de un político, de lo primero que tiene que tomar nota es de cuáles son sus opiniones antes de que se den a conocer los datos de una encuesta y, en comparación, qué opina después de que se conoce el sondeo de opinión. A veces las diferencias son asombrosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que desconfiar de cualquier personaje que sufre fuertes diferencias de apreciación política, según cómo sople el viento. O, más certeramente, cómo el mencionado personaje entiende que está soplando el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que recordar las reacciones de los dirigentes, en especial las que han tenido inmediatamente antes de la presentación de la información del CEP. Creo que se puede decir que la comparación es notable. Al fin y al cabo, nunca hay que olvidar que el diccionario define el término "dirigente" como aquel que "lleva directamente algo hacia un término o lugar señalado". O sea, alude a alguien que se comporta todo lo contrario de un despistado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miradas desde este punto de vista, las reacciones de los más conspicuos personajes se dividieron en dos: los que se dejaron llevar por su biorritmo y los que se ocuparon en dar conducción serena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una parte, hay quienes se especializan en analizar la situación política desde su estado de ánimo. Si están deprimidos lo ven todo negro, y cuando se alegran pasan a la política su euforia personal en redondo y sin escalas. Y, por supuesto, pasan de un estado al otro a la menor señal. De manera que quienes conectan rápidamente sus vísceras con su lengua, creían tener bien claro lo que venía con la encuesta más prestigiosa del país: era simplemente la catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera estaría ganando posiciones y Frei habría perdido todas sus ventajas. Más todavía. La verdadera incógnita de los biorrítmicos a la baja estaba en saber si, en esta ocasión, los dos candidatos de centroizquierda estarían pegados uno junto al otro en las cifras o, incluso, si el senador DC era superado por MEO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar de deprimirse, los más emotivos aseguraban que sabían "de buena fuente" que los oponentes a Piñera lograban igual desempeño en segunda vuelta frente al empresario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí al pánico había un solo paso y los más emotivos daban dos o tres: cambiemos candidato, cambiemos comando y cambiemos estrategia, era lo que se les ocurría con mayor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, lo que más sorprende de este tipo de "análisis" es la distancia con la cual se aprecia la situación política. Adoptan la actitud del espectador externo, que ve cómo se desarrollan los acontecimientos, tal como si no les fuera posible cambiar nada. Sólo atinan a padecer o apenarse por lo triste de la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;El que lee los datos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fortuna se hicieron presentes a tiempo los dirigentes para atemperar los ánimos. Ejemplos hay varios. Uno puede encontrar la notable entrevista de Enrique Correa hace unos días en un vespertino. La solidez de la argumentación es notable y se puede seguir sin dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte por declarar que el dato político fundamental es la dificultad de Sebastián Piñera de aumentar su votación. Su tendencia a estancarse en el mismo lugar. Es esta dificultad la que le da su oportunidad a la Concertación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida Correa identifica las fortalezas de Frei para posicionarse en el segundo lugar y desde allí despegar. Esto es, de competir con la derecha y de vencerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy francamente, nos dice que la fortaleza de Frei corresponde exactamente a las de la Concertación. Esto quiere decir que el destino de su candidatura tiene que ver con el convencimiento que logre la centroizquierda de la necesidad de mantener la conducción del país en sus manos y no dejar que la derecha llegue a La Moneda. No es un liderazgo que se imponga por carisma, sino por representación de un conglomerado capaz de dar gobernabilidad a la nación. Esto no lo dice el ex ministro, pero -en mi opinión- igual lo deja claro sin emplear estas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego despeja el punto que preocupaba más a la Concertación y que influye en su estado de ánimo: el fenómeno de Enríquez-Ominami. En el fondo, lo que hace Correa es decir que la Presidenta Bachelet apoya a Frei con la razón y el corazón. Que tiene un solo candidato y no uno por compromiso y otro por cercanía. Lo cierto es que Bachelet quiere la continuidad de la Concertación en cuerpo y alma, sin dobleces y sin dudas. Luego de dejar esta constancia, deja caer el dato más puro y simple del mundo, pero del que pocos se terminaban por convencer: que Marco Enríquez-Ominami no pasaba a segunda vuelta. Que no había ningún dato que diera sustento a esta idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar su argumentación, Correa tendía un puente entre las candidaturas que enfrentan a Piñera. Y es abogar porque estas candidaturas no se dediquen de preferencia a enfrentarse entre ellas, sino que pongan cara frente al candidato de la Alianza. Se trata de convertirlo en una prioridad compartida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si alguien tenía alguna duda, Enrique Correa fijaba un punto de corroboración: en un mes los datos terminarán por despejar las dudas del momento. Es decir que, por el momento, las encuestas no registraran grandes cambios pero que pronto se decantará la tendencia principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, para que la Concertación gane la presidencial se requiere que no se hayan generado diferencias insalvables entre Frei y Marco Enríquez-Ominami, y esto es algo que no dicen los números, sino la sensatez política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Piñera no crece, MEO no llega, Frei tiene una chance&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, se puede decir que tenía la razón Correa y los emotivos estaban completamente en las nubes. Queda toda la campaña por delante, pero los datos fundamentales no han cambiado y no dan sustento a la alarma, sino que impelen al trabajo tesonero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las conclusiones para la candidatura de la Concertación están harto claras y, tal vez, éste sea el momento 
